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Agnus
Dei |
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2005
AÑO DE LA EUCARISTÍA Y DE MARÍA INMACULADA
María es la única criatura humana que
es modelo y tipo de este programa-radiografía interior
de su Hijo Jesús.
Hace
150 años de la declaración
del Dogma de la Inmaculada.
Corrientes
laicistas de entonces se proponían
eliminar la divinidad y reemplazarla por la humanidad.
La
declaración del dogma es una
manifestación del más alto grado de que
la humanidad está herida y debilitada y que sólo
en Dios encontrará base, estabilidad y consistencia
¡Que María
Inmaculada nos lo recuerde de nuevo! |
"Dichosos los pobres
de espíritu" |
| Lectura
del Santo Evangelio según San Mateo 5, 1 - 12a |
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En aquel tiempo, al ver
Jesús al gentío, subió a la montaña,
se sentó, y se acercaron sus discípulos; y él
se puso a hablar, enseñándoles:
Dichosos los pobres en el espíritu, porque de ellos es el reino de los
cielos.
Dichosos los que lloran, porque ellos serán consolados.
Dichosos los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos quedarán
saciados.
Dichosos los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.
Dichosos los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios.
Dichosos los que trabajan por la paz, porque ellos se llamarán «los
hijos de Dios».
Dichosos los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el reino
de los cielos.
Dichosos vosotros cuando os insulten y os persigan y os calumnien de cualquier
modo por mi causa. Estad alegres y contentos, porque vuestra recompensa será grande
en el cielo.
Palabra
del Señor. |
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Cuarto
Domingo Ordinario (A) |
Lecturas:
- So 2.3;3.12-13: Dejare en medio de ti un pueblo
pobre y humilde
- Di Co 1,26-31: Dios ha escogido lo débil
del mundo.
- Mt 5.1-12a: Dichosos los pobres en el espíritu.
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LAS BIENAVENTURANZAS:
PROGRAMA
DE VIDA CRISTIANA |
| I.- Las Bienaventuranzas:
espíritu del Reino de Dios |
a) EI Discurso evangélico del Monte. Las
Bienaventuranzas leídas este domingo como evangelio,
son el prólogo del Discurso evangélico del
Monte (M t 5-7), que es una grandiosa composición
literaria en que Mateo recopila y sistematiza para el discípulo,
como en un catecismo breve o vademécum, diversos temas
de la predicación de Jesús en ocasiones
distintas. Es el primero de los cinco grandes discursos
que vertebran en secciones el evangelio de Mateo. Las Bienaventuranzas
son la más sublime lección que jamás
ha dictado un maestro de espíritu.
Los temas básicos del también llamado "Sermón
de la Montana” como veremos en los domingos siguientes hasta
el noveno inclusive, son estos:
-Las Bienaventuranzas, espíritu del Reino:
5,1-12 (DomA).
-EI discípulo. Sal de la tierra Y luz del
mundo: 5,13-16 (Dom.5)'
-La nueva justicia del Reino (a base de antítesis):
5,17-37 (Dom.6).
-La no-violencia y el amor a1 enemigo: 5.38-48 (Dom.7).
- Imposibilidad de servir a
dos amos: Dios y el dinero: 6,24-34 (Dom.B).
- Cumplimiento de la voluntad
del Padre: 7,21-27 (Dom.9).
b) Las Bienaventuranzas
resumen el espíritu
del Reino .- Por eso tiene amplia cabida en el
leccionario litúrgico, tanto dominical como ferial
y de los Santos. En primer lugar, los biblistas ven en este
pasaje de Mt un paralelismo, intencionadamente alusivo al
AT. Así:
- La montaña a la que sube
Jesús recuerda el monte Sinaí, lugar de la
promulgación de la Ley de la Antigua Alianza.
-Cristo aparece como el nuevo Moisés, el
nuevo legislador: Habéis oído que se dijo
a los antiguos...,pero yo os digo.
-Los discípulos representan al nuevo Pueblo
de Dios, el Pueblo de la Nueva Alianza.
Mateo (5,1-12) y Lucas (6,20.26) :" los
dos únicos evangelistas que relatan las Bienaventuranzas.
Para hacer su composición literaria ambos siguieron
una primitiva fuente común (llamada Q = Quelle: colección
de dichos [loguia] del Señor). Pero entre
ambos ambos evangelistas hay algunas diferencias.
Mateo escribe para destinatarios judíos convertidos
al cristianismo; por eso es más judaizante que Lc
en la expresión de sus ocho Bienaventuranzas que pone
en tercera persona y que matiza espiritualizándolas:
pobres "en el espíritu", hambre y sed “de
justicia” limpios "de corazón", perseguidos "por
la justicia". .
Lucas, en cambio, escribe su evangelio para cristianos
provenientes del paganismo grecorromano. Pone las Bienaventuranzas
en segunda persona del plural, combinando el presente (“ahora”)
con el futuro; y parece tener una intenci6n mas directa o
sociológica en los términos: pobres, perseguidos,
los que lloráis, etc.
Estos matices diferenciales entre Mt y Lc no afectan excesivamente
al contenido, porque en ambos las bienaventuranzas en boca
de Jesús, la proclamación profética
de1 espíritu y actitudes propias de quienes optan
por el Reino de Dios que É1 inaugura en el mundo de
los hombres.
|
| II - ¿Utopía
o realidad?. Claves de interpretación: |
a) En clave de lógica racionalista ,
las Bienaventuranzas son una estupidez aberrante
y demencial; las ocho normas para no triunfar nunca en
la vida, para ser un infeliz fracasado en vez de un dichoso.
Pero esta es la sabiduría humana, de3 la que se ríe
Dios (2ª lect.). Las
Bienaventuranzas suponen una tal inversión
de los criterios y valores humanos que es
imposible entenderlas con la lógica de este bajo
mundo. Es un ideal tan alto que el hombre terreno y carnal
no puede
darle alcance; por eso a la fuerza habrá de tachar
a Jesús de cínico o masoquista. Porque
la dicha del pobre no puede ser su pobreza,
ni la del enfermo o perseguido el sufrimiento, ni la
del encarcelado
los barrotes de su celda, ni la del mártir su
tormento.
b) La interpretación espiritualista
es la contrarreplica de la anterior . Las
Bienaventuranzas significan un vago espiritualismo conceptual
y simpatizante con el bien, la pobreza, la paz, la resignación
fatalista y el sueño de un mundo bonito y fraterno.
Total, todo se reduce a una bella utopía ideal,
un prisma de cristales a través de cuyos colores
se vislumbra un paraíso de hadas. Huelga decir
que así la actitud personal y el compromiso efectivo
se diluyen en la pasividad de lo imposible. No
nos vale esta c1ave, por alienante.
c) La lectura sociológica
es la que prefieren otros. EI sentido primero
y directo de los términos, su significado inmediato,
es lo que cuenta para ser destinatario de las Bienaventuranzas
de Jesús.
EI pobre y el hambriento, el oprimido
y el explotado, el perseguido y el encarcelado, por el
mero hecho de serlo están ya sin mas dentro del
Evangelio, son bienaventurados, son los elegidos para
el Reino.
No es exacto. La mera situación
sociológica no se identifica can la actitud sicológica
personal. Y esta segunda es según Mateo la que
más califica para las Bienaventuranzas, cuando
se da la primera. No se es heredero del Reino de Dios
por el simple dato de ser pobre; como tan poco exc1uye
Jesús al rico solamente por su condición
de rico. Si bien es cierto que la pobreza material, el
sufrimiento y la enfermedad, la situación de opresión
y la persecución ayudan al hombre a abrir su espíritu
a Dios, en quien el débil confía más
fácilmente que el poderoso, el sabio engreído
o el rico autosuficiente y satisfecho.
d) La opción por los pobres
y marginados es otra de las c1aves de interpretación . Quienes
la patrocinan acentúan que la bienaventuranza
de la pobreza resume todas las demás. Es una
fuerte corriente eclesial que, fundamentada en
la Biblia y en la teología de una liberaci6n
integral por la fe en Cristo, ha cobrado fuerza en las
C omunidades cristianas. Los documentos de las Conferencias
de Medellín (1968) y Puebla (1979), así como
el Sínodo de Obispos de 1971 sobre "La justicia
en el mundo" y la Instrucción romana "Libertad
cristiana y liberación" (1986) acentúan
la opción preferencial por los pobres, porque
así lo hizo Jesús, como aparece
con toda evidencia en el Evangelio. Esta lectura es
valida, nos sirve.
e) La vida, ejemplo y conducta
de Jesús son, en definitiva, la clave mas autentica
de interpretación de las Bienaventuranzas. Él
fue pobre y sufrido, tuvo hambre y sed
de justicia, fue misericordioso y limpio de corazón,
trabajo por la paz y la reconciliación,
fue perseguido y murió por causa del bien y por
amor al hombre. De esta forma encarnó en su persona
las actitudes básicas del Reino que preconizan
las Bienaventuranzas, y estas se convierten
para el discípulo en programa real y posible
del seguimiento incondicional de Cristo.
|
| III - Las Bienaventuranzas:
programa de vida cristiana |
a) Norma suprema y carta magna del discípulo.-Las
Bienaventuranzas son consideradas por biblistas
y teólogos como la norma suprema de conducta para
el cristiano, aunque no estén redactadas en forma
de ley constitucional o código, ni siquiera como
imposición. Las Bienaventuranzas son en labios
de Jesús una invitación y un indicativo,
no un imperativo; pero un indicativo de tal alcance y
categoría que constituye la norma base de conducta
moral, la carta magna de autenticidad para el cristiano.
Porque exponen las actitudes personales que han
de dar a todo discípulo de Cristo, y no solo a
una minoría selecta, su calidad espiritual y humana.
Cada vez que se hace la proclamación
de las Bienaventuranzas, como en el evangelio de hoy,
somos invitados a confrontar nuestros criterios y conducta
con los valores nuevos del Reino, para dar ante el mundo
el testimonio de alegría que recomienda Cristo
al final de la lista. Alegres en la pobreza efectiva
y de espíritu, en el sufrimiento, en el hambre
y sed de justicia, en la mansedumbre y limpieza de corazón,
en la paz y la fraternidad, bajo el peso de la injusticia
y de la persecución por el Evangelio y por la
fe en Jesús de Nazaret; sin odios ni rencores
ni resentimientos, sino amando siempre a todos.
¿ Que esto es pedir mucho?
Efectivamente, porque la practica de las Bienaventuranzas
constituye el crisol de prueba, la línea divisoria
entre el auténtico seguidor de Cristo y el cristiano
sociológico, de número o herencia familiar.
EI primero de ambos no es un tonto pasivo o un pobre
infeliz, sino un aristócrata del espíritu
que con humildad, vacío de si mismo y respondiendo
al don de Dios, opta lealmente por los valores del Reino,
como exhaustivamente hizo Jesús.
b) Sólo quien las practica entiende
las bienaventuranzas, porque son paradójicas y
suponen una inversión total de los criterios al
uso; son, diríamos, el mundo al revés.
Pertenecen a la esfera religiosa de la vivencia experimental
del don de Dios en la fe. Por eso únicamente son
capaces de entenderlas en toda su profundidad quienes
las viven por una opción personal espontánea
o por una aceptación gozosa de lo inevitable asumiendo
con libertad de espíritu una situación
dada.
Estos son los sucesores de los "pobres
de Yahvé", los 'anawím. "el
resto" de Israel de que habla la primera lectura, tomada
del profeta Sofonías (2,3;3,12-13). Este profeta,
posterior al primer Isaías y contemporáneo
de Jeremías (hacia el 630 a.c.) fue el primero
en dar un alcance espiritual al tema profético
de los pobres; verdadero precursor del senti do neotestamentario
de "pobre" que confiando en el Señor
y vacío de sí mismo, practica la rectitud
y la justicia con absoluta fidelidad.
Igualmente San Pablo en la segunda
lectura (l Co 1,26--31) hablando de la sabiduría
de Dios que confunde la sabiduría del mundo,
acentúa la preferencia de Dios por lo pobre del
mundo, lo necio, lo despreciable, lo que no cuenta,
lo marginado. A estos "pobres" vocaciona el
Señor para entender la sabia locura de la Cruz
de Cristo en quien tenemos sabiduría, justicia,
santificación y redención.
c) La pobreza como síntesis.-Imposible
comentar aquí todas las Bienaventuranzas con sus
aplicaciones concretas. Quizás sea el testimonio
de la pobreza lo que mejor entenderá nuestro mundo
actual: un compromiso real de la Iglesia y de los cristianos
con la pobreza efectiva y de espíritu, expresado
en la opción personal y comunitaria por la liberación
de los pobres, en el amplio sentido de la palabra. Pues "pobreza" es
un concepto que engloba muchos aspectos: económico,
social, cultural, espiritual, religioso,. carencia de
dignidad y derechos humanos, marginación, privación
de libertad, negación de voz y voto,
explotaci6n. Injusticia, opresión, enfermedad
y muerte prematura. En el amplio concepto de pobreza. como
en un denominador común, pueden tener cabida las
demás Bienaventuranzas (cf,LC 62.68).
Cristo se identifica con el pobre, hasta
decir en la sentencia del juicio final: Lo que hicisteis
con uno de estos pequeños conmigo lo hicisteis
(Mt 25,40). Es cierto que Jesús también
tuvo amigos aunque pocos: Lázaro y sus hermanas,
Nicodemo. José de Arimatea y quizás las
mujeres que le ayudaban con sus bienes en las campañas
apostólicas. Pero nunca tuvo amigos "poderosos".
EI prefirió a los pobres y como ellos y con ellos
vivió (LC 66-67).
La urgencia de la pobreza evangélica
es para todos los cristianos; pues se trata de un consejo
o indicativo evangélico que no es patrimonio
exclusivo de los que hacen voto y profesi6n de pobreza
en la Iglesia como los religiosos, sino algo necesario
para la autenticidad y perfección cristianas
Dichosos los pobres en el espíritu";
es decir, bienaventurados también los que, incluso
poseyendo bienes, tienen desprendido su corazón
de la riqueza, comparten con los demás lo que
poseen, se fían de Dios más que de su cuenta
bancaria o sus ahorros, son acogedores sin autosuficiencia
ni paternalismos y se muestran abiertos y humildes para
ser enriquecidos espiritual y humanamente con las cualidades
de los menos pudientes. Porque nadie es tan rico que
no necesite de los demás, ni nadie es tan pobre
que no pueda aportar algo al hermano.
|
| Conclusión |
Busquemos nuestra propia identidad cristiana
en la practica tenaz de las Bienaventuranzas.
Esas son las actitudes y ras gos característicos del que
sigue a Cristo, de la Iglesia en su conjunto y de cada
comunidad cristiana, si queremos ser fieles al Evangelio
y a nuestra misión evangelizadora del mundo.
Las Bienaventuranzas son camino de felicidad,
paradójica pero real, si aceptamos y secundamos
la invitación del Señor. Que EI nos conceda
entenderlas, asimilarlas y vivirlas para entrar en el
Reino; pues todo esto en definitiva
es don de lo Alto que reemplaza nuestra sabiduría
humana por la de Dios (2ª lectura). "Estad
alegres y contentos porque vuestra recompensa será grande
en el cielo" (Mt 5.12).
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MÁS
REFLEXIONES PARA AYUDAR A LA HOMILÍA |
La proclamación
de las bienaventuranzas que acabamos de oír nos
evoca a la persona de Jesús como la realización
de las mismas. EI fue el que "siendo rico se
hizo pobre", "se despojo de su condición
divina" y vivió como siervo "sin
tener donde reclinar la cabeza". Él es
la persona "de corazón manso y humilde". Él "lloró y
suplicó con lágrimas a quien podía
librarlo de la muerte ". Él vivió para
despertar en los que le seguían el "hambre
y sed de justicia". Él "se
compadecía ante toda miseria humana ",
tanto física como moral. Vivió con un corazón
transparente, sin doblez. Vino a reconciliarnos
con Dios y entre nosotros, y así pacificar
a todos los pueblos. Y, por ultimo, sufrió persecución
llevando una muerte injusta. Ciertamente fue dichoso,
pues encarna la realidad de las ocho bienaventuranzas. |
| (J.A.Pagola) |
FELICIDAD NO SE COMPRA Dichosos...
|
Nadie sabe dar una
respuesta demasiado clara cuando se nos pregunta por la felicidad. ¿Qué es
de verdad la felicidad? ¿En qué consiste realmente? ¿Cómo
alcanzarla? ¿Por qué caminos? Ciertamente no es fácil acertar a ser feliz. No
se logra la felicidad de cualquier manera. No basta conseguir
lo que uno andaba buscando. No es suficiente satisfacer los
deseos. Cuando uno ha conseguido lo que quería, descubre
que está de nuevo buscando ser feliz. También
es claro que la felicidad no se puede comprar. No se la puede
adquirir en ninguna planta del «Corte Inglés» como
tampoco la alegría, la amistad o la ternura. Con dinero
sólo podemos comprar apariencia de felicidad. Por eso, hay tantas personas tristes en nuestras calles.
La felicidad ha sido sustituida por el placer, la comodidad
y el bienestar. Pero nadie sabe cómo devolverle al
hombre de hoy el gozo, la libertad, la experiencia de plenitud. Nosotros tenemos nuestras «bienaventuranzas».
Suenan así: Dichosos los que tienen una buena cuenta
corriente, los que se pueden comprar el último modelo,
los que siempre triunfan, a costa de lo que sea, los que
son aplaudidos, los que disfrutan de la vida sin escrúpulos,
los que se desentienden de los problemas... Jesús ha puesto nuestra «felicidad» cabeza
abajo. Ha dado un vuelco total a nuestra manera de entender
la vida y nos ha descubierto que estamos corriendo «en
dirección contraria». Hay otro camino verdadero para ser feliz, que a nosotros
nos parece falso e increíble. La verdadera felicidad
es algo que uno se la encuentra de paso, como fruto de un
seguimiento sencillo y fiel a Jesús. ¿En qué creer? ¿En las bienaventuranzas
de Jesús o en los reclamos de felicidad de nuestra
sociedad? Tenemos que elegir entre estos dos caminos. O bien, tratar
de asegurar nuestra pequeña felicidad y sufrir lo
menos posible, sin amar, sin tener piedad de nadie, sin compartir...
O bien, amar... buscar la justicia, estar cerca del que sufre
y aceptar el sufrimiento que sea necesario, creyendo en una
felicidad más profunda. Uno se va haciendo creyente cuando va descubriendo prácticamente
que el hombre es más feliz cuando ama, incluso sufriendo,
que cuando no ama y por lo tanto no sufre por ello. Es una equivocación pensar que el cristiano está llamado
a vivir fastidiándose más que los demás,
de manera más infeliz que los otros.
Ser cristiano, por el contrario, es buscar la verdadera
felicidad por el camino señalado por Jesús.
Una felicidad que comienza aquí, aunque alcanza su
plenitud en el encuentro final con Dios. |
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¿Dónde
estaba Dios durante el «tsunami»?
Tres lecciones para las conciencias, según la «Civiltà Cattolica»
ROMA, jueves, 20 enero 2005 ( ZENIT.org ).-
La tragedia causada por el «tsunami» en el sudeste asiático
y África arroja tres lecciones: la precariedad del ser humano, la exigencia
solidaridad, la necesidad de conversión, considera el editorial del último
número de la revista La Civiltà Cattolica .
En última instancia, estas tres lecciones son la consecuencia de la respuesta
a la pregunta que muchos se han hecho ante la catástrofe: «Y Dios, ¿dónde
está en todo esto?», escribe la revista de la Compañía
de Jesús cuyos borradores son revisados por la Secretaría de Estado
vaticana.
«Ante todo hay que decir que ver un castigo divino en las catástrofes
naturales por los pecados de los hombres es un error, que pone en cuestión
a Dios tal y como ha sido revelado por Jesús en el Evangelio», afirma.
«Dios es un Padre que cuida providencialmente a todos sus hijos, que perdona
sus pecados, en particular, cuida a los pobres, a los pequeños, y no abandona
a quienes sufren», reconoce.
«Su providencia consiste en el hecho de que Dios sabe sacar el bien para
los hombres incluso de las situaciones más dolorosas y trágicas
en que le colocan los acontecimientos desastrosos de la naturaleza, así como
su maldad y falta de sabiduría», indica.
«La manera en que esto tiene lugar es para nosotros un gran misterio»,
reconoce el editorial, «pero precisamente porque Dios es bueno tenemos
que pensar que no permitiría que estos hechos dolorosos y trágicos,
si no fuera capaz y no tuviese la intención de sacar del mal el bien para
los hombres», asegura.
«Precisamente porque Dios es justo tenemos que pensar que la providencia
amorosa de Dios es más grande para los humildes, los pobres y los niños
inocentes», añade.
«Dios, en su ternura paterna, estaba cerca de cada uno de esos niños
y los salvó en su Reino», asegura.
Esta consideración lleva a la revista a sacar tres lecciones para los
hombres y mujeres contemporáneos.
En primer lugar, esta tragedia «debe recordarnos la condición de
precariedad en la que se desarrolla la vida del hombre sobre la tierra».
Esta constatación, sugiere, debe llevar a evitar la tentación que
plantea «el orgulloso sentido de omnipotencia que algunos cultivan en el
mundo de hoy, seguros de que el hombre, con los impresionantes poderes del progreso
científico, podrá derrotar las fuerzas del mal que pueden acabar
con su bienestar, a su salud y a su vida».
En segundo lugar, la tragedia del sudeste asiático «debe ser un
llamamiento a la solidaridad», sugiere la revista más antigua de
las que se publican en Italia. «El verdadero problema de los países
golpeados por el "tsunami" es el de la reconstrucción».
Pero, «por desgracia --añade--, no se mueven en esta dirección
la ciencia y la técnica», denuncia.
«Basta pensar en las inmensas sumas de dinero que podrían servir
para dar comida y educación a los millones de personas que mueren de hambre
y para curar enfermedades, como el sida, que corre el riesgo de destruir todo
un continente como África, y que sin embargo son derrochadas por la búsqueda
y la construcción de armas cada vez más terribles y mortíferas,
como si no fueran suficientes los inmensos arsenales de armas nucleares que ya
existen y que podrían destruir muchas veces el planeta».
Por eso, en tercer lugar, este desastre constituye un llamamiento a la «conversión»,
explica citando a Jesús en el Evangelio (el accidente de la torre de Siloé).
ZS05012003 |
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El
inesperado interés por Dios de la sociedad contemporánea
Tentativas para que la sociedad esté más en sintonía con
lo trascendente
LONDRES, sábado, 22 enero 2005 ( ZENIT.org ).- La reciente
tragedia en Asia ha llevado a muchas personas a traer a colación la cuestión
de Dios y el sufrimiento. Las respuestas van desde aquellos que buscan en la
pérdida de vidas un argumento contra la existencia de Dios, hasta quienes
ven en el desastre una llamada a aumentar su fe.
Los ateos y los humanistas están determinados a combatir lo que ellos
consideran una influencia negativa de la religión, informaba el 4 de enero
Reuters. «Frente al impacto religioso en los valores humanistas, tenemos
que hablar y extender nuestro mensaje», afirmaba Roy Brown, presidente
de Internacional Humanist and Ethical Union (IHEU) con sede en Suiza.
Con este fin, una Conferencia Mundial de Ateos se reunirá en Vijayawada,
India, este mes, y en julio la IHEU reunirá su Congreso Mundial en la
sede parisina de la UNESCO, la Organización para la Educación,
la Ciencia y la Cultura de las Naciones Unidas.
La espiritualidad en alza
Pero no todos ven la religión como una fuerza negativa. Las escuelas de
negocios, por ejemplo, están ahora ofreciendo cursos de espiritualidad
en el puesto de trabajo. «Lo que quieren enseñar a sus estudiantes»,
informaba el 11 de enero el Wall Street Journal, «es la importancia de
ser fieles a sus convicciones – tengan su raíz en una religión
organizada o en la moralidad personal – en medio de las acechantes llamadas y
tentaciones a las que probablemente se enfrentarán a lo largo de sus carreras».
«Durante muchos años ha sido un tabú hablar sobre espiritualidad
a los trabajadores», declaraba al periódico Thierry Pauchant. Pauchant,
que es profesor en gestión ética en la escuela de negocios HEC
de Montreal, añadía: «Pero la gente sufre por no ser capaz
de afrontar esa parte de sí mismos y lleva una vida más integrada».
Bastante antes de la llegada de los escáneres cerebrales, Aristóteles
habría dicho probablemente la misma cosa, basado en la explicación
del papel de los buenos hábitos en el comportamiento ético. Pero
al menos la tecnología moderna puede ayudar a una nueva generación
a aprender las mismas lecciones.
Steven Schwartz, vicecanciller de la Universidad británica de Brunel,
comentaba la necesidad de moralidad entre los estudiantes universitarios en general.
En un reportaje el 12 de enero en el Telegraph de Londres, se quejaba de que
las universidades están fallando a la hora de proporcionar a sus estudiantes
un sentido básico de la moralidad.
«¿Cómo podemos esperar que analicen temas éticos como
la investigación con células madre o la nanotecnología o
la eutanasia o el matrimonio homosexual cuando no podemos siquiera lograr que
entiendan que deberían ser educados con los demás y deberían
cumplir sus obligaciones?», preguntaba Schwartz.
Añadía que durante el siglo pasado se volvió casi imposible
que las universidades proporcionaran «la educación moral preceptiva
de los siglos anteriores». Ahora, continuaba, «creo que es el momento
de que las universidades una vez más articulen una visión moral
de lo que están intentando lograr, y luego vivirlo».
Cultura y cristianismo
La cultura popular puede abrir también sus puertas a la religión.
Tras el éxito este último año de «La Pasión
de Cristo», una canción de rap que exalta a Jesús fue reconocida
en los últimos premios Grammy.
Un editorial el 10 de diciembre en el Los Angeles Times observaba la aparente
contradicción de la música rap, con frecuencia centrada en la exaltación
del sexo, el dinero y las drogas, al tomar una dirección religiosa. Pero
la canción «Jesus Walks», de Kanye West, fue una de las canciones
que tuvo más éxito en los Grammys. Como Mel Gibson, West encontró el
rechazo de los ejecutivos de la industria y tuvo que gastar su propio dinero
para producir y promocionar la canción.
El editorial añadía que otros artistas rap están también
produciendo canciones con mensaje religioso, incluso a pesar de que la industria
en general todavía es reticente. Pero, reconocía, que «la
popularidad de ‘Jesus Walks' puede reflejar bien una espiritualidad no pregonada,
aún no enfocada, entre los fans del género».
Otra buena noticia para la religión llegó justo antes de Navidad
cuando se supo que un filósofo británico, conocido desde hace tiempo
por su ateísmo, había cambiado su punto de visa sobre Dios. Anthony
Flew admite ahora que «cierta suerte de inteligencia o primera causa debe
haber creado el universo», informaba el 9 de diciembre Associated Press.
Flew se describió a sí mismo como una clase de deísta, pero
incluso esto es un gran cambio para alguien que durante décadas de enseñanza
en la Universidad de Oxford proclamó que no había evidencias de
la existencia de Dios, observaba el reportaje de AP.
Una historia de amor
El cardenal Ratzinger admitía que no es una tarea fácil poner la
religión en palabras y conceptos que pueda entender el mundo moderno.
Una forma de describir la esencia del cristianismo en lenguaje moderno, añadía,
es describirlo como una historia de amor entre Dios y la humanidad. Algo cariñoso
para una sociedad que lucha por hacer sitio a Dios.
ZSI05012201 |
EUCARISTÍA: ACCIÓN
DE GRACIAS
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Lucas 17,
11-19
Y sucedió que, de camino a Jerusalén,
pasaba por los confines entre Samaría y Galilea,
y, al entrar en un pueblo, salieron a su encuentro diez
hombres leprosos, que se pararon a distancia y, levantando
la voz, dijeron: «¡Jesús, Maestro,
ten compasión de nosotros!» Al verlos,
les dijo: «Id y presentaos a los sacerdotes».
Y sucedió que, mientras iban, quedaron limpios.
Uno de ellos, viéndose curado, se volvió glorificando
a Dios en alta voz; y postrándose rostro en tierra
a los pies de Jesús, le daba gracias; y éste
era un samaritano. Tomó la palabra Jesús
y dijo: «¿No quedaron limpios los diez?
Los otros nueve, ¿dónde están? ¿No
ha habido quien volviera a dar gloria a Dios sino este
extranjero?» Y le dijo: «Levántate
y vete; tu fe te ha salvado».
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Breve reflexión La sociedad nos esta acostumbrando a sentirnos
dueños de todo y, a veces, incluso de todos. La
gratitud reside precisamente en saber que nuestros derechos
vienen y se sustentan, al fin y al cabo, en su legítimo
dueño: Dios Por la eucaristía damos gracias a Dios
por tantas cosas, visibles e invisibles que El nos concede. ¿Cuando
llegaremos a comprender en toda su profundidad de quién
se ofrece (Cristo),el cómo se ofrece (su gran
amor) y nuestra unión con El (por la caridad). El alzheimer de muchos cristianos reside
precisamente en que han olvidado dar gracias a Dios porque
piensan que, todo lo que han recibido, ha sido conquistado
por inercia personal y sin intervención de una
mano poderosa. Alguien, con cierta razón, ha llegado
a decir que el hombre ha perdido la gratitud porque,
hace tiempo, que perdió la dimensión de
la fiesta auténtica y más profunda: DIOS |
|
¿Soy
consciente de que, cada eucaristía, es una acción
de gracias que Jesucristo presenta a Dios por mí? |
|
¿Valoro
esa ofrenda de Jesús, su cuerpo y su sangre, que
la realiza con la misma fuerza y pasión que en
la tarde de Jueves Santo? |
|
¿Aporto
un corazón lleno de fiesta, unas manos abiertas
y una mente lúcida para vivir, recibir y comprender
mejor la eucaristía? |
| Gracias,
Señor, por la eucaristía... |
Gracias,
Señor, porque deseabas ardientemente
celebrar la pascua con nosotros... Gracias, Señor, porque en la última
cena, partiste tu pan y tu vino en infinitos trozos,
para saciar nuestra hambre y nuestra sed... Gracias, Señor; porque en el
pan y en el vino, nos entregas tu vida y nos llenas
de tu presencia... Gracias, Señor, porque nos amaste
hasta el final, hasta el extremo que se puede amar..:
morir por otro..., dar la vida a otro... Gracias, Señor, porque quisiste celebrar
tu entrega, en torno a una mesa con tus amigos, para
que fuesen una comunidad de amor contigo... Gracias, Señor, porque nos dijiste
que celebrásemos la eucaristía en memoria
tuya... Gracias, Señor, porque en la eucaristía
nos haces uno contigo, nos unes a tu vida, en la medida
en que estamos dispuestos a entregar la nuestra... Gracias, Señor, porque en cada eucaristía,
podemos celebrar y renovar nuestra vivencia de comunión,
con todos los hermanos que compartimos tu pan y tu
vino..., y con todos los hombres... Gracias, Señor, porque todo el día,
puede ser una preparación para celebrar y compartir
la eucaristía... Gracias, Señor, porque compartir la
eucaristía, nos lleva a compartir la vida,
el trabajo, el dolor y la fiesta... Gracias, Señor, porque podemos celebrar
la eucaristía todos los días... Gracias,
Señor, porque todos los días
puedo volver a empezar..., y continuar mi camino de
fraternidad con mis hermanos, y mi camino de transformación
en ti...
¡GRACIAS,
SEÑOR!
J.Leoz |
LA
FOTO COMENTADA |
El
símbolo de una sociedad sin alma
Iba yo caminando y me
encontré esta cuna vacía y abandonada
en medio de la calle. Siempre llevo conmigo
la cámara
de fotos por lo que pueda surgir. Y pensé que
esta imagen daba mucho que pensar y la
fotografié en
mi digital. Me vino a la cabeza enseguida
un pensamiento sobre el valor de la vida
humana. Esa cuna seguro que había acogido
entre sus barrotes una o más seres humanos,
bebés
que vienen a la vida. Cuando los padres
la compraron pusieron en ella mucha ilusión.
Seguro que ya venía
de camino un hijo. Pero ahora la han
dejado abandonada. Ya no esperan más hijos.
Las fuentes de la vida en ese hogar,
como en tantos otros se han cerrado.
No hay mucho interés
por los hijos. Las familias numerosas
no se “llevan”.
Los hijos son para la mayoría
una complicación. Me decía una mujer
joven con lágrimas en los ojos que no podía
ser madre porque su marido se negaba
a darle un hijo. Cuando ella le preguntó el
por qué de
su actitud, le respondió que para querían
un hijo si ya tenían un perro . El
colmo del absurdo y de la insensatez
es que ese llamémosle
esposo prefería dormir con el perro en lugar
que con su mujer. Ya se puede imaginar
el lector como terminó el matrimonio. Yo me
atrevería
a decir que hoy, en muchas zonas de nuestras
poblaciones y urbanizaciones, hay más perros
que niños.
No me extrañaría que los que abandonaron
la cuna compraron una caseta para el perro.
¡Cuantos niños y ancianos tienen
envidia de esos perros que parecen señoriítos
caprichosos! Algunos sirven de compañía
a personas solas, pero otros convierten a sus amos
en esclavos de sus caprichos. Hay que infundir alma
espiritual a esta sociedad tan materializada. Hacen
falta más cunas y menos mascotas.
Juan
García Inza |
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compañeros
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| Identidad
de la Iglesia: ¡pueblo
de humildes y pobres!
José Cristo Rey García-Paredes |
La Iglesia
queda desnaturalizada cuando no responde a su vocación original. No es una comunidad
nacida para competir contra los poderosos, ni un ámbito
de autopromoción para escalar puestos; ni cuenta con
grandes recursos, con grandes sabios y dialécticos
capaces de dar la batalla a quien sea; ni siquiera es el
espacio donde se encuentran los mejores y los modelos de
la humanidad. Nuestros orígenes nos indican que esa
no es nuestra identidad.
Nos sentimos herederos de aquel pueblo de
gente humilde, pobre, marginada, excluida, que en el Antiguo
Testamento recibió el nombre de los "Anawim",
o "el resto de Israel", o "el pueblo humilde
y sencillo" dentro del gran pueblo. Características
de este resto de Israel son la confianza absoluta en Dios
y no en sí mismo, la alegría, la humildad,
la hospitalidad. Tanto le fascinó al evangelista Lucas
esta imagen del Pueblo de los Anawim -propia de profetas
como Isaías, Sofonías...- que cuando en su
Evangelio nos habla de María, la identifica con ella.
Ver a María es ver la personificación de ese
pueblo, del resto de Israel. Todo lo que es anunciado a María,
se les anuncia a los escogidos de ese pueblo: "ha mirado
la humillación", "ha puesto sus ojos en
ti", "¡alégrate, agraciada", "el
Señor está en medio de tí", "¡bendita
tú... porque has creído!".
También el apóstol Pablo descubrió el
encanto de la comunidad cristiana. En ella -decía-
no hay poderosos, sabios, no están los primeros, los
mejores... Parece que Dios ha escogido a los últimos,
a los pobres, a los que no cuentan. Él mismo añade
que no quiere desvirtuar esta identidad de la comunidad utilizando
palabras de sabiduría humana, recursos de vanagloria: ¡solo
la cruz de Jesús! La comunidad cristiana sin humildad,
sin pobreza, ¡no es cristiana! Pues Jesús fue,
ante todo, el humilde, el confiado absolutamente en el Abbá,
el conducido por el Espíritu, el maestro de la mansedumbre
y del corazón. De tal Maestro, tales discípulos.
Pablo no quiere que la comunidad cristiana entre en competición
con la sociedad. Valora su humildad, a cada uno de sus miembros
y sus carismas; pero no la pide que abandone ese talante. 
Lo más valioso de la comunidad cristiana,
lo que hace de ella portadora de una "loca libertad" es
Jesús, proclamado como "Sabiduría", "Justificación", "Santificación", "Redención".
No necesitamos otros recursos. Jesús solo es nuestra
riqueza. Junto a Él nada nos falta.
En el Evangelio Jesús define los rasgos de la Comunidad
del Reino, que sigue sus pasos. Las Bienaventuranzas no son únicamente
una declaración de identidad estática, sino
dinámica. Al llamar bienaventurados a sus discípulos
y discípulas, Jesús -al mismo tiempo- los está lanzando.
Son las palabras de ánimo para entrar en acción.
Como cuando unos jugadores van a salir al campo de fútbol
y el entrenados les dice: ¡adelante, campeones! ¡sois
los mejores! ¡veréis qué victoria! Así Jesús
anima a su comunidad y la define en clave de futuro. Tienen
a su favor todo, todo. Nada ni nadie será capaz de
vencerla. Pero, un poco antes, decía el Evangelista,
que a Jesús habían llegado gente de todas partes,
gente sencilla, humilde, necesitada, hambrienta. A esa comunidad
es a la que Jesús lanza.
Nosotros somos Iglesia de Jesús
cuando adoptamos esta actitud, este talante, esta espiritualidad.
Nuestra Iglesia es la de Jesús cuando sonríe,
cuando manifiesta a la sociedad su inquebrantable
confianza en Dios, cuando presenta un mensaje evangélico atractivo
e irresistible. Por eso, no nos extrañe que la iglesia
del Señor aparezca donde menos nos lo pensamos y
no allí donde aparentemente ella pretende mostrarse.
Discursos fríos y protocolarios, mensajes desabridos
con iras disimuladas, pulsos a los grupos políticos
para vencerlos.... no son nuestro estilo. Nos cuesta convencernos,
pero por ese camino, nuestra sociedad no se encuentra con
el pueblo de los "anawim".
Nuestra sociedad necesita descubrir en
nosotros el rostro de mujeres y hombres "bienaventurados".
Nuestra alegría no nace de llevar una vida aburguesada,
descomprometida, cerrada en nuestros intereses. Sino de todo
lo contrario. Cuando estamos de verdad con la gente, cuando
nos dejamos llevar por el espíritu compasivo y humilde
de Jesús, entonces gozamos de la simpatía
de todo el pueblo.
No necesitamos "defendernos".
El camino no es decirle a la sociedad ¡qué malos
son ellos! y ¡qué buenos somos nosotros! Jesús
nos decía que no ha de saber la mano derecha lo
que hace la izquierda, cuando demos limosna, cuando nos
pongamos a servir a los demás. Jesús no será nuestra
Justificación, si nosotros impacientes nos autojustificamos
antes. Jesús no será nuestra Sabiduría,
si nosotros nos explicamos y hacemos nuestras declaraciones
públicas "antes". Jesús no será nuestra
Redención, si nosotros tratamos de liberarnos "antes".
El Señor vendrá... mientras tanto... ¡paciencia!
Y... a seguir siendo el pueblo de los humildes y de los
confiados.
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MISAS EN LA PARROQUIA DE LA CORTE:
Diario 7:30 (tarde).
Domingos y festivos: 11:30 y 12:30 |
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La del sitio donado por D. Pedro,
de Ovehosting para la
difusión del Evangelio:
www.arpucorte.com |
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Todo esto lleva un trabajo que ya os
podéis imaginar,
pero merece la pena, por supuesto, como podéis comprobar. Recibid
una abrazo. Laurentino |
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El
Movimiento ARPU con la colabiación de la Parroquia, elabora
cada semana un CD que contiene las lecturas del domingo con ilustraciones
en Power Point, así como una Revista en Word y otros contenidos
de interés. Puede solicitarse en la parroquia
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