A veces la grandeza
de un profeta es precisamente desaparecer para dejar paso
a lo que viene detrás. En la proclamación
del Evangelio no hay nadie imprescindible, y todos pueden
compartir la misma misión. Sobre todo en la época
actual de aceleración histórica, los cristianos
hemos de estar abiertos a las nuevas realidades y dispuestos
a superar nuestros viejos y venerables tinglados. |
| Lectura
del Santo Evangelio según San Juan 1, 29 - 34 |
 |
En aquel tiempo, al ver
Juan a Jesús que venía hacia él, exclamó:
-Este es el Cordero de Dios, que quita el pecado
del mundo. Este es aquél de quien yo dije: «Tras
de mí viene un hombre que está por delante
de mí, porque existía antes que yo.» Yo
no lo conocía, pero he salido a bautizar con agua,
para que sea manifestado a Israel.
Y Juan dio testimonio diciendo:
-He contemplado al Espíritu que bajaba
del cielo como una paloma y se posó sobre él.
Yo no lo conocía, pero el que me envió a
bautizar con agua me dijo:
-Aquel sobre quien veas bajar el Espíritu
y posarse sobre él, ése es el que ha de bautizar
con Espíritu Santo.
Y yo lo he visto, y he dado testimonio de que éste
es el Hijo de Dios .
Palabra
del Señor. |
| |
|
| |
P/ CASTIGO: UN
GRAVE MALENTENDIDO |
| |
JOSE ANTONIO PAGOLA |
| |
El que quita el pecado
Son bastantes los cristianos que llevan en el fondo
de su alma la caricatura de un Dios desfigurado que tiene
muy poco que ver con el verdadero rostro del Dios que
se nos ha revelado en Jesús.
Dios sigue siendo para ellos el tirano que impone
su voluntad cap ri chosa ,
nos complica la vida con toda clase de prohibiciones y
nos impide ser todo lo felices que
nuestro corazón anhela.
Todavía no han comprendido que Dios no
es un dictador, celoso de la felicidad del hombre , controlador implacable
de nuestros pecados, sino una mano tendida con ternura,
empeñada en "quitar el pecado del mundo".
Son bastantes los cristianos que necesitan liberarse
de un grave malentendido . Las cosas
no son malas porque Dios ha querido que sean pecado.
Es, exactamente, al revés. Precisamente
porque son malas y destruyen nuestra felicidad, son pecado
que Dios quiere quitar del corazón del mundo.
A los hombres se nos olvida, con frecuencia, que, al
pecar, no somos sólo culpables sino también
víctimas.
Cuando pecamos, nos hacemos daño a nosotros
mismos , nos preparamos una trampa trágica
pues agudizamos la tristeza de nuestra vida, cuando,
precisamente, creíamos hacerla más feliz.
No olvidemos la experiencia amarga del pecado. Pecar
es renunciar a ser humanos, dar la espalda a la verdad,
llenar nuestra vida de oscuridad. Pecar es matar
la esperanza, apagar nuestra alegría interior,
dar muerte a la vida. Pecar es aislarnos
de los demás, hundirnos en la soledad, negar el
afecto y la comprensión. Pecar es contaminar la
vida, hacer un mundo injusto e inhumano, destruir la fiesta
y la fraternidad.
Por eso, cuando Juan nos presenta a Jesús como "el
que quita el pecado del mundo", no está pensando
en una acción moralizante, una especie
de «saneamiento de las costumbres».
Está anunciándonos que Dios está de
nuestro lado frente al mal. Que Dios nos ofrece
la posibilidad de liberarnos de nuestra tristeza, infelicidad
e injusticia. Que, en Jesús, Dios nos
ofrece su amor, su apoyo, su alegría, para liberarnos
del mal.
El cristianismo sólo puede ser vivido sin ser
traicionado, cuando se experimenta a Jesucristo como liberación
gozosa que cambia nuestra existencia, perdón que
nos purifica de nuestro pecado, respiro ancho que renueva
nuestro vivir diario . |
| |
|
| |
|
| |
OTROS COMENTARIOS |
| |
LA FE EN DIOS-AMOR, QUE HA ENVIADO SU HIJO AL MUNDO,
FUNDAMENTO
DE LA CIVILIZACIÓN DEL AMOR
|
| |
Y
los pueblos caminarán a tu luz
Una civilización requiere
un fundamento o principio supremo donde asentarse. En
la civilizaci6n del amor ese principio es Dios, es decir,
el Ser que es Amor y es origen y fin de todo por amor. Dios
es la fuente de la bondad, de la verdad y de la justicia.
La negaci6n de Dios implica renunciar
a asentarse en una base sólida, es construir sin
cimientos, es navegar sin timón, es vivir en la
tiniebla.
Por todo ello la afirmación
del Dios único es el cimiento donde puede construirse
la civilización. Y ese Dios Único se nos ha
revelado en su Hijo, luz del mundo (Jn 8,12). De ahí brotan
los grandes pilares en que tiene que sustentarse la civilización:
- El
valor de la persona humana (a imagen y semejanza de Dios)
- El
valor de la vida humana en su concepción, en su desarrollo
y en su ocaso.
- El
valor de la familia como institución divina y quicio
de la sociedad.
-La
autoridad civil como institución que responde a la naturaleza
social del hombre.
-La
verdad como valor religioso y ético correspondiente
a la dignidad del hombre.
-La
libertad como liberación del pecado (esclavitud diabólica)
y como facultad de elegir y obrar en conformidad con la
condición de hijos de Dios.
-
La justicia y el derecho como respeto a la condición
de hombres-personas creadas por Dios a su imagen (derechos
huma nos).
-La
igualdad de todos los seres humanos, hombre o mujer, en
sus distintas razas, lenguas, religión etc.
-El
respeto a la Naturaleza como obra del Creador
y destinada a todos los hombres y generaciones.
- El
trabajo como deber y como derecho que brota de la dignidad
de la persona humana y tiene en ella el principal punto
de referencia
-EI
reconocimiento de Dios y de su enviado Jesucristo es el que
abre al hombre a una esperanza de vida como corresponde a
su anhelo: la salvación eterna. |
| |
¡ESTE ES!
¡MIREMOS A CRISTO!
|
| |
2 DOMINGO DEL TIEMPO
ORDINARIO: "Este es el cordero de Dios
Sería muy poco, o por lo menos
incompleto, quedarnos con el Hombre de Dios o en el Dios-hombre
de Belén.
Jesús no solamente es un líder destacado
para gran parte de la humanidad ni, como algunos otros
pretenden, sólo la bandera de ese gran ideal que
el mundo, por sí mismo, es incapaz de alcanzar: JESUS
ES SALVADOR DE TODO AQUEL QUE ACEPTA SU PALABRA, SU GRACIA.
No es suficiente observar a Jesús con ojos humanos.
Con Juan Bautista es necesario, si no queremos quedarnos
a mitad de camino, contemplarlo desde la fe: VIENE
A SALVARNOS CARGANDO CON LA FRAGILIDAD DE TODOS.
Alguien dijo, con cierta razón, que “Cristo
está posando a fin de ver su retrato en cada discípulo”. Cada
cristiano, cuando mira con los ojos del Bautista, está llamado
a reproducir la imagen de Jesús en sus palabras,
obras y actitudes. Es interpelado para ser como
aquella cámara fotográfica que dispara
su flash para no perder detalle. Malo será, que
sometidos a tanto activismo y relativismo moral, cuando
no evangélico, dejemos pasar de largo (dejando
de revelar) ciertos detalles que en Jesús fueron
esenciales para entender el por qué de su venida
a nuestro mundo. O que, incluso, por la presión
de ciertos intereses o lobbies, pasemos por alto aspectos
fundamentales para la vida de un creyente porque, entre
otras cosas, fueron también decisivos en la vida
de Jesús. 
2. ¡ESTE ES!
Hay que saber disfrutar del paisaje en toda su profundidad.
Hay que acercarse a Jesús, que va creciendo en
Nazaret, sin dejar que nadie rompa ciertas imágenes
que el evangelio nos trae de Jesús : El
carga con nuestros pecados.
En la trayectoria de Juan Bautista, encontrarse con
Jesús, supuso un motivo de admiración y
de humildad. Cuando uno, fija sus ojos en Cristo, siente
que su vida está llamada a la transformación y
al cambio. Muchos modelos nos ofrece el disparatado y
loco escaparate de la sociedad que nos toca vivir. Lo
malo, no es que existan, lo triste es el pensar que muchos
cristianos confunden el “ESTE ES” (de Jesús)
con el “ESTO ES” (de la pura zafiedad, vacío y
sin sentido).
3. En los ambientes en los que nos movemos (padres con
hijos, educadores con alumnos, sacerdotes con fieles,
etc.,) escuchamos constantemente aquello de: “nada
es pecado porque, lo importante, es hacer el bien”. Cuando
uno se centra en sí mismo y se aleja de Dios
piensa que son, sus obras, su ética, su código
de conducta y su “ong” particular los que le procuran
la salvación o los que le justifican en su conducta.
Cuando uno contempla la persona de Jesús sabe que
su vida necesita una transformación precisamente
porque no siempre se hace lo que se debe.
Uno de los mayores peligros que podemos tener los cristianos
(y también los no cristianos) es concluir que el
mundo es un espejo de la perfección. Sólo
escuchando la advertencia del Bautista “ESTE ES” podremos
afirmar que, mirando a cara descubierta al Señor, es
cuando descubrimos que el único espejo que no engaña,
que nos dice el cómo somos y la gloria a la que
estamos llamados es precisamente Jesús.
Que el Señor, en este II DOMINGO
DEL TIEMPO ORDINARIO, nos ayude a no a mirar
tanto hacia aquello que pensamos sino a pensar en aquello
que a veces podemos correr el riesgo de olvidar: su
venida al mundo para redimirnos del pecado y darnos una
posibilidad de salvación en Dios.
¿Necesitamos salvación de algo?
¿Necesitamos ser salvados “por alguien” definitivamente
o “por algo” que es pan para hoy y hambre para mañana?
J.Leoz |
| |
MIRANDO AL CORDERO DIVINO
|
 |
Si nuestro pensamiento
se dirige al Cordero de Dios, quedará moldeado por
la mano divina
Si nuestros ojos contemplan su ser divino, serán
traspasados por su bondad y su misericordia
Si nuestro corazón vive con fe la presencia de
Jesús, será un templo con un Dios vivo.
Si nuestro corazón adora a Aquel que viene en
el nombre de Dios, sentirá la presencia de un Dios
que habla y bendice
Si nuestros oídos escuchan la Palabra de Aquel
que viene de lo alto, se convertirán en antenas
de gracia divina
Si en el silencio meditamos las acciones del Cordero
de Dios, será un motivo para hacernos semejantes
hacia Aquel que sufrirá y morirá en
el Calvario
Poner, nuestros ojos, en Cristo es caer en la cuenta
que estamos llamados por la contemplación de su
figura a ser otros cristos, andar por donde él
anduvo y mantenerlo siempre a la vista : ¡ESTE
ES!
|
| |
|
 |
sin dinero ni armas,
conquistó más millones de súbditos que
Alejandro, César, Mohamed y Napoleón; sin ciencia
ni aprendizaje, arrojó más luz sobre lo humano
y lo divino que todos los filósofos y eruditos juntos;
sin la elocuencia de las aulas, pronunció palabras
de vida como las que jamás se oyeron antes, y tuvieron
un efecto que sobrepasa lo que el orador o el poeta pueden
alcanzar; sin haber escrito ni una sola línea, puso
más plumas en acción, y proveyó más
temas para sermones, oraciones, discusiones, libros, obras
de arte y cantos de alabanza, que todo el ejército
de grandes hombres de los tiempos antiguos y modernos juntos.
Nacido en un pesebre y crucificado como un malhechor, controla
ahora los destinos del mundo civilizado, y regenta un imperio
espiritual que comprende al menos una tercera parte de los
habitantes de la tierra. Nunca hubo en este mundo una vida
tan humilde, libre de pretensiones, exenta de toda ostentación
externa, y sin embargo teniendo como resultado efectos tan
extraordinarios en todas las edades, naciones y clases de hombres.
Los anales de la historia no proveen ningún otro ejemplo
de un éxito tan completo y prodigioso como ese, a pesar
de la ausencia de esos poderes e influencia material, social,
literaria y artística tan indispensables para el éxito
de los seres humanos comunes. Cristo se erige, también
en ese respecto, como el Uno y único entre todos los
héroes de la historia, y nos presenta un problema irresoluble
a menos que admitamos que él fue más que un mero
hombre: el eterno Hijo de Dios” (The Person of Christ, Philip
Scaff) |
| |
|
| |
El gran encuentro con el señor
(AÑO EUCARISTICO)
|
 |
  
Hoy hacemos mención
a un ENCUENTRO, un encuentro muy especial, un encuentro
con el Señor.
Como aquel que lo hace con un familiar, un conocido,
como alguien que se encuentra con un amigo.
Y por otro lado como cuando debemos encontrarnos con
alguien muy importante, para lo cual nos preparamos especialmente,
porque será un Encuentro que MARCARÁ mi
vida.
¿Y cómo nos encontramos con Dios?. Lo
hacemos de una manera muy humana, CELEBRANDO LA EUCARISTIA.
Cuando en nuestra vida celebramos algo ¿qué hacemos? |
|
1º Nos
detenemos, interrumpimos lo de todos los días para
FESTEJAR (por ej. Un cumpleaños, boda, etc.) |
|
2º Hacemos
MEMORIA y traemos al Presente, un acontecimiento que fue
y es decisivo, en nuestra vida. ( por ej. En el aniversario
de un matrimonio, recordamos el mismo, vemos fotos, etc.) |
|
3º Nos
REUNIMOS COMUNITARIAMENTE (Invitamos a quienes tenemos
más cerca, a quienes queremos y nos quieren). |
|
4º Por último
utilizamos ciertos códigos RITUALES (las velas,
la tarta, el canto del feliz cumpleaños, etc.). |
 |
En la
MISA es JESÚS el que nos INVITA a CELEBRAR... 
Lo hacemos de la misma forma:
1º Interrumpimos nuestra semana y en el marco del Domingo
nos detenemos y pensamos en lo que hemos vivido en los días
anteriores.
2º Hacemos absolutamente actual el gran acontecimiento
que nos da vida nueva y nos salva. "La Muerte y Resurrección
de Jesucristo" (Misterio Pascual).
3º celebramos comunitariamente y participamos todos
de lo que Jesús nos ofrece.
4º Lo hacemos a través de los ritos de la liturgia,
con un lenguaje simbólico.
De esta manera tan simple y tan humana es que se produce
este encuentro con Jesús |
| |
CUESTIONARIO |
| |
¿Cómo vivimos este gran encuentro con
el Señor y con nuestros hermanos?
¿Lo hacemos de la misma manera y con el mismo
interés que cuando festejamos algún acontecimiento
en casa?
Hemos sido INVITADOS por Jesús nuestro Señor ¿Realmente
comprendemos la trascendencia de e importancia de tal
invitación?
¿Realmente vamos con ganas de festejar, de celebrar?.
Como una reflexión personal estas preguntas nos
ayudarán a vivir de otra manera El gran ENCUENTRO
con el Señor.
El AÑO EUCARISTICO puede contribuir, si es que
queremos seguir celebrando la presencia del Señor
en medio de nosotros, a valorar mucho más estos
encuentros entre Jesús y la comunidad, entre Dios
y nosotros sus hijos. J.Leoz |
| |
2005, Año
de la Eucaristía y de María Inmaculada |
Del
18 al 25:
Semana de oración por
la Unidad de los cristianos |

|
| |
Una Nueva Etapa.-
Celebraremos dentro de pocos días la Semana
de Oraciones por la Unidad de los Cristianos. No hay sino
una sola Iglesia y única, la Iglesia de Cristo, como
nosotros que lo profesamos cada domingo durante el Credo: "Yo
creo en la Iglesia, (que es) una..." Si nosotros miramos
las cosas de una manera completamente espiritual, y es lo
que conviene, cuando hablamos de religión, es suficiente
de decir y creer que todos los Cristianos, sean los que fueren,
están unidos entre ellos: El Espíritu Santo,
que reposa sobre Cristo, realiza entre ellos su Unidad, por
la Gloria del Padre! Este año por primera vez el texto
de la Semana por la unidad de los cristianos ha sido preparado
en común por el Consejo Pontificio para la Promoción
de la unidad de los cristianos (Iglesia Católica) y
la Comisión de Fe y Constitución (Consejo Ecuménico
de las Iglesias). Esto significa una nueva etapa hacia la
unidad de los cristianos . |
DIOS CON NOSOTROS |
Acabamos
de vivir días de regalos en donde el REGALO que
nos ha hecho el Abbá es su propio Hijo. Y
en ese regalo, que es Dios mismo, se nos ha dado todo,
porque Dios es Padre, Madre, Hermano-Hermana, Esposo,
Amigo, Maestro, Luz, Camino, Alimento, Fundamento, Verdad,
Vida, Resurrección... ¡Es
la feliz “Noticia” de la Navidad! Dios
se ha hecho todo para ti; ahora falta que tú lo
hagas todo por Él. ¡El que ha hecho todo sin
contar contigo, no te aplicará la salvación
si tu no quieres! (San Agustín).  Nos
queda a nosotros acoger en fe y amor el “don” de Dios.
Pero no sólo eso, también debemos hacernos “don” para
los demás, de corazón y de verdad, y en actos
significativos y testimoniales de amor: el amor perdona,
acoge, comparte, comunica, se da en forma y entrega personal... ¡Todo
un programa para el año recién estrenado!. Con
estos deseos y con sincero cariño 
|
| ¡Cordero
de Dios, que quitas el pecado! José Cristo Rey García-Paredes |
La
palabra "pecado" nos resulta cada vez más
extraña. Y no es porque lo hayamos superado y vencido,
sino porque esa palabra está perdiendo significado
en nuestra sociedad globalizada y secular. Da
la impresión
de que nuestra humanidad no se siente culpable
ante Dios, ante el mundo del misterio y religioso. Por otro lado, hoy somos muy sensibles ante
el mal moral o ético en múltiples formas: ante
el crimen, el terror, la guerra, la violencia sexual, la
violencia de género, el robo y la extorsión,
la injusticia, la corrupción del poder, el perjurio,
cualquier tipo de opresión y conculcación de
los derechos humanos, la contaminación de la naturaleza,
el maltrato de los animales, la insolidaridad etc. etc. Podría parecer que nos olvidamos
de Dios, que no nos interesa el bien porque Dios no nos interesa.
Sin embargo, apreciamos a veces en la humanidad cómo,
aunque aparentemente Dios no ocupe el primer lugar de nuestra
atención, sin embargo, nos envuelven oleadas de amor,
de solidaridad, de compasión. Quedamos admirados ante
la reacción de solidaridad que en millones de personas
y de todas las creencias han producido las desgracias
del tsunami asiático. Descubrimos admirados cómo
miles y miles de personas reaccionan manifestándose
en contra de las declaraciones de guerra, o contra una injusticia
palmaria. Vemos, incluso, cómo el arte, la música,
la pintura, el cine, la arquitectura, la danza, nos llenan
de serenidad, de sentimientos nuevos, nos hacen desear el
bien en su perfección. El
Espíritu que tomó posesión
total y sin medida de Jesús el día de su Bautismo,
ese Espíritu actúa hoy en el mundo, porque
el mismo Jesús nos lo transmitió. Cuando Jesús "expiró" en
la Cruz, su Espíritu fue entregado a toda la tierra.
Ese es el Espíritu que mueve a la humanidad siempre
que ella busca los valores del Reino de Dios.  Aunque Dios no sea mencionado cuando los
seres humanos hablamos del Mal y todas sus horribles
formas, ciertamente que Dios se da por aludido. Él
sabe muy bien que todo lo que aquí no funciona se
debe a la falta de contacto con Él, con lo divino.
Por eso, hasta en nuestro lenguaje decimos, cuando algo funciona
bien o es excelente: ¡divinamente! Y lo contrario: "¿qué demonios
pasa aquí?". Cuando perdemos las grandes oportunidades
de hacer el bien, cuando nos pasa de largo la
Gracia sin habernos dejado visitar por ella, entonces, nos
apenamos, nos decepcionamos de nosotros mismos. Los italianos
dirían: ¡peccato!
Y es verdad: pecado es no abrir las puertas a
la Gracia, que tantas veces nos visita. Jesús, poseído sin medida
por el Espíritu, quita, barre el pecado del mundo.
Por eso, el Mal no nos debe preocupar en exceso. Ya el himno
a la caridad de Corintios 13, dice que el amor "no da
importancia al mal". Quienes creemos en Jesús
no tememos ni al pecado, ni a la muerte, porque sabemos que
el Espíritu de Jesús es capaz de acabar con
todo lo malo que nos amenaza.
Juan, el Bautista, vino renacer a Jesús
cuando salía del agua: nacía Jesús de
nuevo, del agua y del Espíritu. Y en ese hombre descubrió Juan
al que "quita el pecado del mundo", al que "carga
con el pecado" y lo elimina y desactiva. Juan Bautista
descubre a Jesús bajo el símbolo del Cordero,
no del León, ni de cualquier bestia. Para Juan Jesús
es la mansedumbre en persona, la inocencia. Jesús
es, además, cordero-víc tima,
es decir, cordero inmolado -según las palabras del
Apocalipsis-. La violencia es vencida por la
antiviolencia. Sólo los
mansos poseen la tierra. El Espíritu de Jesús llena
la tierra. Sus llamaradas, sus ventoleras nos visitan de
vez en cuando. Nada puede oponerse a su fuerza. Dejémonos
bautizar en el Espíritu. Cada vez que el viento sople,
que el agua se desborden, que la voz del Espíritu
se escuche... ¡abramos nuestra vida al más bello
y transformador bautismo! |
LA
FOTO COMENTADA |
Segundo
Domingo del tiempo Ordinario EL
Cordero que quita los pecados Seguimos contemplando a Juan
el Bautista que está gozando con la presencia
de Aquel tan esperado. Venía tiempo predicando
la inminente llegada del Reino. Anima a todos a preparar
un camino al Señor. Y ¡por fin!, allí estaba,
delante de él y de todos, el CORDERO DE DIOS QUE
HABÍA VENIDO A QUITAR LOS PECADOS DEL MUNDO. 
¡Que
simpática resulta la imagen, o la presencia viva
de un cordero! Es un animal manso, agradable en el trato,
dócil, silencioso, agradecido…, y se deja sacrificar
para ofrecer su tierna carne y su suave lana. Cristo
es presentado como un CORDERO ESPECIAL. Los hebreos solían
ofrecer corderos en el templo para expiar sus pecados.
Pero al fin y al cabo era un puro animal, cuya sangre
ya no limpiaba el alma. La humanidad necesitaba un sacrificio
más importante, más sobrenatural. Y Jesucristo
se pone en nuestras manos como CORDERO INMACULADO, para
que lo ofrezcamos al Padre por nuestros pecados, y los
de toda la humanidad. ¡Qué gesto de humildad,
de generosidad y de amor el de Jesús! El
nos dice: Tómame a Mí, yo me ofrezco por
ti, mi carne y mi sangre la derramaré sobre vuestros
altares para que el perdón del Padre llegue a
vosotros. No temas, sólo te pido una cosa: que
te arrepientas de tus pecados. Después aquí me
tienes a Mí para pagar por ellos. Pero para que
valores mi presencia tienes que sentirte niño
pequeño, necesitado, frágil. Yo estaré entonces
a tu lado y sentirás el aliento de mi Espíritu. El
amor siempre nos sorprende cuando menos lo esperamos. Un
joven muchacho estaba a punto de terminar la universidad.
Le encantaban los coches, sobre todo los deportivos,
y… hacía mucho tiempo que quería tener
uno. Como sabía que su padre podía comprárselo,
le dijo que era lo único que quería como
premio por acabar la carrera. Cada día que pasaba
esperaba ansioso una señal de su padre que le
diera a entender que ya le había comprado el coche. Finalmente,
la mañana del día que supo que por sin
había aprobado todo, el padre lo llamó y
le dijo lo orgulloso que se sentía de tener un
hijo tan bueno y lo mucho que lo amaba. El padre tenia
en sus manos una hermosa caja que le tendió con
una sonrisa. Curioso y decepcionado por el tamaño
del regalo, el joven abrió y encontró una
Biblia con tapas de piel y su nombre grabado en letras
de oro. El joven, enojado, le gritó a su padre
diciendo: “¿¡Con todo el dinero que
tienes y lo único que me das es esta Biblia!?”. Y
dando un portazo, se fue de casa. Pasaron
muchos años durante los cuales el joven se convirtió en
un hombre de negocios con mucho éxito. Tenía
una casa grande y hermosa, una mujer de la que estaba
muy enamorada y dos preciosas hijas. Claro, los años
también pasaron para su padre, que ya era un anciano
muy enfermo. Entonces pensó en visitarlo: no le
había vuelto a ver desde el día que
terminó la universidad. Pero, el mismo día
que pensaba ir a verlo, recibió una llamada: su
padre había muerto y él había heredado
todas sus posesiones. Tenía
que ir urgentemente a la casa de su padre para arreglar
todos los trámites de la herencia. Cuando llegó,
empezó a buscar documentos importantes y, en uno
de los cajones, encontró la Biblia que hacía
años su padre le había querido regalar.
Con lágrimas en los ojos, la abrió y empezó a
hojear sus páginas. Su padre, cuidadosamente,
había subrayado una frase de San Mateo 7,11: “ Y
si vosotros siendo malos, sabéis dar cosas buenas
a vuestros hijos, cuanto más nuestro Padre celestial
dará a sus hijos aquello que le pidan”. Mientras
lo leía, un sobre cayó de la Biblia al
suelo. Lo cogió, lo abrió y dentro encontró unas
llaves de coche y la factura de un concesionario. En
ella estaba escrita la fecha del día que terminó su
carrera y las palabras: “TOTALMENTE PAGADO”. Esto
mismo es lo que hizo, y sigue haciendo, Jesús
por la humanidad: pagar por nuestras miserias,
ofreciéndose
como CORDERO DE DIOS QUE QUITA EL PECADO
DEL MUNDO. ¡Déjate
querer, y confía en Dios! El perdón es
lo que más vale en nuestra vida. Juan
García Inza |
| |
|

| |
|
|
MISAS EN LA PARROQUIA DE LA CORTE:
Diario 7:30 (tarde).
Domingos y festivos: 11:30 y 12:30 |
|
| |
|
La del sitio donado por D. Pedro,
de Ovehosting para la
difusión del Evangelio:
www.arpucorte.com |
|
|
|
Todo esto lleva un trabajo que ya os
podéis imaginar,
pero merece la pena, por supuesto, como podéis comprobar. Recibid
una abrazo. Laurentino |
|
|
El
Movimiento ARPU con la colabiación de la Parroquia, elabora
cada semana un CD que contiene las lecturas del domingo con ilustraciones
en Power Point, así como una Revista en Word y otros contenidos
de interés. Puede solicitarse en la parroquia
Vuelta
a la página principal |
|