|
|
Si quieres oir
música de fondo, clickea
su nombre: |
Adoro |
| La
Asunción de María |
|
 |
 |
Subes María hasta el mismo Dios
|
En
el corazón del verano María atraviesa las nubes
y las estrellas, el sol y la mismísima luna para ser coronada
por el mismo Dios:
ES EL DIA DE SU ASUNCIÓN
Es elevada hacia la presencia del Padre
porque supo estar con el corazón del hombre.
Asciende hacia una realidad que
nos trasciende porque, poco le importó, vivir y convivir en medio de la condición
humana.
Hoy, María, es puesta sobre el podium celeste.
Es ceñida con aquella corona que, lejos de brillar en
oro y plata, resplandece en sus sienes adornada por las estrellas
que la hicieron grande en la tierra:
|
LA
ESTRELLA DE LA OBEDIENCIA . Nadie como ella se abrió a
los planes de Dios. Dijo un “ sí ” sin
condiciones ni tregua. Se decidió aún sin entender
ni comprender. Su Asunción es un motivo para replantear
nuestro orgullo y nuestra soberanía. Nos cuesta mucho
menos decir que hacer, mandar que obedecer .
LA ESTRELLA DE LA SENCILLEZ . Brilló en
la oscuridad de la gruta de Belén y...brilló por
la meditación de los misterios de Dios. Acogió sin
reservas ni segundas intenciones la voz de Dios. La Asunción
de nuestra Madre es interpelación a ser menos complicados...a
buscar el camino de la sencillez como un ascensor que nos presenta
en la antesala del mismo Dios.
LA ESTRELLA DE LA FIDELIDAD . Su
vida fue un punto y seguido. Su “ sí ” no
fue luego un “ no ”. Su coherencia y su confianza
en Dios fue como un trampolín que ilumina el sentido de
su Asunción. Santa María pone al descubierto
nuestro excesivo apego por la tierra...y nuestra inconstancia o
devaluación por aquello que viene del cielo.
LA ESTRELLA DE LA FE . Creyó sin
condiciones y brindó sus entrañas, como si fuese
una playa virgen, para que DIOS se hiciera dentro de su seno rostro
de hermano. Ella sigue siendo brújula y Patrona
de la Fe de tantos pueblos y ciudades que hoy la elevan en el pavés
de sus hombros.
LA ESTRELLA DE LA PERSEVERANCIA .
Caminó hasta el final. Quiso ponerse al servicio de una
causa (la Encarnación) y ni los malos ratos ni las incomprensiones
la derrumbaron . No solamente vencen los primeros atletas
sino también aquellos otros que , por encima de todo, saben
llegar hasta el final. ¿María no fue acaso de estos?
LA ESTRELLA DE SU DOLOR . No todo
fue en su vida camino de rosas ni campo con abundancia de trigo
sin cizaña. Saboreó la soledad y las pruebas. Pero...en
aquella que tanto amó nunca se impuso como dueño
el dolor sobre la esperanza . María es aquella enfermera
a la que muchos hombres y mujeres acudimos cuando la fortaleza
se viene abajo, cuando la enfermedad nos debilita.
LA ESTRELLA DE SU MATERNIDAD . Hizo
posible la luz de Dios, en la noche más estrellada de toda
la historia en Navidad. En Belén y al pie de la cruz Jesús
nos la dejó eternamente Madre. ¿Por qué llorar
cuando sabemos que siempre hay un hombro donde recostar nuestra
cabeza y un oído donde contar nuestras penas?
LA ESTRELLA DEL ESPÍRITU SANTO .
Madre de la Iglesia...Madre de aquellos Apóstoles que mirando
al cielo, y teniendo en medio a Santa María, recibieron
el soplo como fuerza de lo alto. Ella, en este 15 de agosto,
es razón de vida en miles de nombres, de cientos de parroquias
que se conmueven bajo su advocación, de millones de cohetes
que suben y hacen estallido en lo más alto del universo.
No es para menos... María sube a los cielos empujada por
la brisa del Espíritu Santo del que tantas veces se fió y
aupada por Salves y romerías, procesiones y novenas, cánticos
y auroras madrugadoras.
LA ESTRELLA DE SU ALEGRÍA . ¡Desde
ahora dichosa me dirán todas las generaciones!. Teniendo
tan poco (Dios era su mayor riqueza) era inmensamente feliz.
Su dicha fue sentir los latidos de Dios en su interior. En
su Asunción nos dice que la alegría no siempre
está en lo que se ve sino en lo que se intuye y se vive
en lo más profundo del corazón. Hoy, campanas enloquecidas,
voltearán gozosas por aquella que con los brazos abiertos entra
en la ciudad de la alegría y nos reserva un lugar para
cuando, el día de mañana, detrás de Ella
intentemos entrar nosotros.
LA ESTRELLA DE SU TESTIMONIO . Se
puso en camino...no podía parar quieta. ¡Era tan grande
su vida en Dios!. En su Asunción contemplamos sus
servicios prestados a la causa de Jesús y vemos su carné de
identidad: SOY TODA PARA DIOS. Ella nos enseña que los brazos
cruzados no son herramientas para realizar un agujero como entrada
en el cielo.
LA ESTRELLA DE SU BELLEZA INTERIOR .
Aquella que a Dios enamoró...aquella que volvió a
Dios loco. María fue el hechizo del Creador y en Ella se
fijó. También lo sigue siendo en la vida
de la Iglesia, de las parroquias, de congregaciones religiosas,
de fiestas patronales. Hoy, 15 de Agosto, todo brilla en su honor
pero...¿podemos afirmar que todo lo que decimos, hacemos
y festejamos es de verdad en su honor? ¿le gustará? ¿es
belleza mariana costumbres y actos, programas y actitudes que decimos
realizar en su honor?
LA ESTRELLA DE SU COMPAÑÍA .
Siempre estuvo al lado de quien más le necesitaba. Su esposo..su
hijo...sus parientes...su pueblo y ¡cómo no!: SU IGLESIA. Hoy
nos sigue, desde el cielo, acompañando. Es aquel faro en
el que la comunidad eclesial se fija para no perder el rumbo. Desde
hace muchos siglos el pueblo sencillo, y siglos después
oficialmente, gritamos a los cuatro vientos que Santa María
fue tan grande que hasta la tierra se resistió a acogerle
para su corrupción.
Miremos hacia el cielo!. Tal vez, si lo hacemos con los ojos de
la Fe, veremos que Santa María marca un sendero entre el
cielo y la tierra por el que todos estamos llamados a subir y contemplar
lo que Ella misma hoy nos descubre : LA GLORIA DEL MISMO
DIOS.
Feliz día de la Asunción
de Nuestra Señora
Javier Leoz |
| |
| ¿CUÁLES
SON LOS DOGMAS QUE LA IGLESIA ENSEÑA ACERCA DE LA VIRGEN? |
|
|
La
Iglesia enseña
los siguientes dogmas acerca de la Virgen:
LA MATERNIDAD
DIVINA
LA INMACULADA
CONCEPCIÓN
LA PERPETUA
VIRGINIDAD
LA ASUNCIÓN
A LOS CIELOS
|
| |
¿EN QUÉ CONSISTE EL DOGMA
DE LA ASUNCIÓN A LOS CIELOS? |
| |
El Dogma de la ASUNCIÓN A LOS CIELOS consiste
en que la Inmaculada Madre de Dios, siempre Virgen, cumplido el
curso de su vida terrena fue subida en cuerpo y alma a la gloria
celestial. Este Dogma fue proclamado por el Papa Pío XII,
el 1º de noviembre
de 1950, en la Constitución Munificentisimus Deus. |
| |
|
| Lectura
del Santo Evangelio según San Lucas 1, 39-56 |
|
|
En aquellos
días, María se puso en camino y fue aprisa a la
montaña, a un pueblo de Judá; entró en casa
de Zacarías y saludó a Isabel. En cuanto Isabel
oyó el saludo de María, saltó la criatura
en su vientre. Se llenó Isabel del Espíritu Santo
y dijo a voz en grito: -¡Bendita tú entre las mujeres
y bendito el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo
para que me visite la madre de mi Señor? En cuanto tu
saludo llegó a mis oídos, la criatura saltó de
alegría en mi vientre. ¡Dichosa tú que has
creído!, porque lo que te ha dicho el Señor se
cumplirá.
María dijo: -Proclama mi alma la grandeza del Señor, se
alegra mi espíritu en Dios, mi salvador, por que ha mirado la
humillación de su esclava.
Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso
ha hecho obras grandes por mí; su nombre es Santo.
Y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación.
El hace proezas con su brazo: dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes; a los hambrientos
los colma de bienes, y a los ricos los despide vacíos.
Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia -como
lo había prometido a nuestros padres-, en favor de Abrahán
y su descendencia para siempre.
María se quedó con Isabel unos tres meses y después
volvió a su casa.
Palabra
del Señor. |
| |
|
| La
Asunción de María |
|
|
Difícilmente
habrá pueblos que no estén celebrando fiestas en
España. Con la lógica de las vacaciones, de los
visitantes, de los emigrantes … en fin, que cualquier motivo
es bueno para acompañar a la fiesta mariana.
El evangelio sin embargo, habla de servicio
y victoria, de gracia, de regalo, de humildad… de María.
Con Migueli podríamos decir que “otra
María”. De paso anunciamos que en esa humilde mujer
de Nazaret, Dios nos ha regalado lo que es la mejor de las
noticias: que en los pobres, en los humildes, el mensaje se
ha encarnado de tal maneras, que no tenemos que buscar el sentido
de las cosas, mas que en lo de diario, en lo que nos ocupa
y preocupa, todo eso, aliñado con cariño, dulzura
y alegre paciencia: Santa María |
| |
|
| |
PARÁBOLA
DE LA VERDADERA Y PERFECTA ALEGRÍA |
| |
|
|
“ Hermano León, escribe cuál es la verdadera alegría.
Llega un mensajero y dice que todos los maestros de París han
venido a la Orden.
No es verdadera alegría.
Y también que han venido a la Orden todos los prelados ultramontanos,
arzobispos y obispos; también el rey de Francia y el rey de Inglaterra.
Escribe: no es verdadera alegría.
Igualmente que mis hermanos han ido a los infieles y han convertido a
todos ellos a la fe. Además, que he recibido yo de Dios una gracia
tan grande, que curo enfermos y hago muchos milagros.
Te digo que en todas estas cosas no está la verdadera alegría.
Pues, ¿cuál es la verdadera alegría?
Vuelvo de Perusa y, ya de noche avanzada, llego aquí; es tiempo
de invierno, todo está embarrado y el frío es tan grande,
que en los bordes de la túnica se forman carámbanos de
agua fría congelada, que hacen heridas en las piernas hasta brotar
sangre de las mismas. Y todo embarrado, helado y aterido, me llego a
la puerta; y, después de estar un buen rato tocando y llamando,
acude el hermano y pregunta:
- ¿ Quién es?
Yo respondo:
- El hermano Francisco.
Y él dice:
_ Largo de aquí. No es hora decente para andar de camino. Aquí no
entras. Y, al insistir yo de nuevo, contesta:
- Largo de aquí. Tú eres un simple y un paleto. Ya no vas
a venir con nosotros. Nosotros somos tantos y tales que no te necesitamos.
Y yo vuelvo a la puerta y digo:
- Por el amor de Dios, acogedme por esta noche.
Y él responde:
- No me da la gana. Vete al lugar de los crucíferos y pide allí.
Te digo: si he tenido paciencia y no he perdido la calma, en esto está la
verdadera virtud y el bien el alma.”
(Francisco de Asís)
|
| |
|
| |
| La
Asunción a los cielos |
|
|
María
fue ensalzada por el Señor como Reina Universal, con
el fin de que se asemejara de una forma más plena a
su Hijo Jesucristo.
Por Pbro. Dr. Enrique Cases |
| |
El día 1 de noviembre
de 1950, Pío XII definió solemnemente
la Asunción de la Santísima Virgen María: «Proclamamos,
declaramos y definimos ser dogma divinamente revelado, que la Inmaculada
Madre de Dios, siempre Virgen María, cumplido el curso de
su vida terrestre, fue asunta en cuerpo y alma a la gloria celestial.»
Esta verdad tiene una gran importancia porque por ella se sabe
que María
se encuentra ya en el estado en que estarán los hombres que se salven,
después de la resurrección final. La Virgen María nos precedió en
la filiación divina y, por la Asunción, al ser glorificado su cuerpo
junto a su alma, también lo hace en la resurrección de los cuerpos.
Aunque en ella no se dio la corrupción que padecen los hombres al morir.
Ya en el siglo VI se celebraba en Jerusalén la festividad de la Dormición
de María.
El Concilio Vaticano II ha dicho: «La Virgen Inmaculada preservada, inmune
de toda mancha de culpa original, terminado el curso de su vida terrena, fue
asunta en cuerpo y alma a la gloria celestial, y fue ensalzada por el Señor
como Reina Universal, con el fin de que se asemejara de una forma más
plena a su Hijo» (LG, 59).
LA VENERACION A MARIA
A la Madre de Dios se le debe un culto muy superior al de los ángeles
y santos, aunque, por supuesto inferior al de latría o adoración
dado a Dios.
En los tres primeros siglos el culto a María está unido al de Cristo.
Desde el siglo IV se encuentran formas concretas de veneración a la Santísima
Virgen. Se desarrolló este culto después del Concilio de Éfeso
(431) al proclamarse solemnemente la maternidad divina. Comienzan a dedicársela
iglesias y aparecen las fiestas. Durante la Edad Media llega a su pleno desarrollo.
Lutero criticó el culto mariano diciendo que restaba la devoción
a Jesucristo. Calvino fue adversario decidido del culto a María, al que
tachaba de idolátrico. Para los protestantes María es sólo
un ejemplo de elevada conducta moral.
La devoción a la Virgen en los cristianos no está fundada en los
milagros, ni apariciones que en distintas partes del mundo se han dado y la Iglesia
ha reconocido como verídicas. La única verdadera razón es
la que da el Vaticano II: «María, que por la gracia de Dios, después
de su Hijo, fue exaltada sobre todos los ángeles y los hombres, en cuanto
que es la Santísima Madre de Dios, que intervino en los misterios de Cristo,
con razón es honrada con especial culto por la Iglesia. (LG, 66).
Como curiosidad científica transcribimos un artículo en que se
refiere lo que la sofisticado ciencia moderna ha descubierto en la imagen guadalupana
y que, con mucho detalle, narra J. J. Benítez en el libro: -El misterio
de Guadalupe., Ed. Planeta, 1982.
INEXPLICABLE
Los asombrosos descubrimientos científicos que se han hecho recientemente,
y aún se siguen haciendo, en torno a la imagen mexicana de la Virgen de
Guadalupe tienen literalmente pasmados a cuantos los conocen.
Para entender la importancia de tales hallazgos es preciso hacer un breve repaso
de lo que una antigua y piadosa leyenda declaraba acerca de la milagrosa confección
de la imagen, no pintada por mano de hombre -según esta tradición-,
sino milagrosamente impresa en la túnica de un indio llamado Juan Diego
en 1531.
El relato que cuenta este suceso está escrito en náhuatl (la lengua
de los aztecas) con caracteres latinos, y fue editado en su idioma original y
en español en 1649, aproximadamente un siglo después de su primitiva
redacción, por iniciativa de un tal bachiller Luis Lasso de la Vega. Cuenta
esta historia que Juan Diego importunó repetidas veces al primer Obispo
de México, el franciscano Fray Juan de Zumárraga, para declararle
el deseo que le había expresado la Madre de Dios en diversas apariciones
respecto a la edificación de una ermita en un lugar denominado Cerro de
Tepeyac. Por quitarse de encima al visionario, el buen Obispo le pidió que
le trajese una prueba convincente de que decía la verdad. Y que, en caso
contrario, no te molestase más. Volvió Juan Diego días más
tarde portando como prueba unas llamadas -rosas de Castilla-, que era imposible
que florecieran en aquella sazón (mes de diciembre) y que afirmaba que
le había entregado la misma Virgen para que las mostrase al Obispo. Las
/levaba el muchacho recogidas en la túnica, o tilma, y al desplegar ésta
y caer las flores al suelo se apareció la Virgen a todos los presentes,
que eran ocho o diez personas. Y al punto esta visión celestial quedó grabada
sobre el basto tejido de la ropa que había contenido las flores. Espantado
y maravillado el Obispo de lo que veía, erigió la ermita en el
cerro de Tepeyac y allí quedó expuesta, como imagen para ser venerada,
la propia túnica milagrosamente estampada del indio Juan Diego.
Este es el relato, muy sucintamente expuesto, escrito en lengua náhuatl
en tiempos en que aún vivía Hernán Cortés. La explosión
devota que desde los primeros tiempos de la pacificación de México
se produjo fue tan inusitada, y las peregrinaciones espontáneas de indios
que acudían de todas partes a rendir culto a la imagen tan notables, que
incluso se ocupa de ello Berna Díaz del Castillo en su magna crónica
de la conquista de Nueva España.
Y llegamos a nuestros días –o mejor, a nuestro siglo-, en que se forma
una Comisión de estudios para investigar no pocos fenómenos inexplicables
de la famosa tilma de Juan Diego.
En primer lugar llama la atención de los expertos textiles la singular
conservación del basto tejido. Hoy día está protegido por
cristales. Pero durante siglos estuvo expuesto a la buena de Dios, a la topa
tolondra, a los rigores del calor, del polvo y la humedad sin que se deshilachase
ni se enturbiase su rara policromía.
La materia física sobre la que la imagen quedó estampada es una
urdimbre hecha con fibra de ayate de la especie mexicana «agave potule
zacc» que se descompone por putrefacción a los veinte años,
aproximadamente, como se ha probado con varias reproducciones hechas de propósito.
Mientras que la túnica del contemporáneo de Cortés lleva
cuatrocientos cincuenta años sin desgarrarse ni descomponerse, y por causas
ininteligibles para dichos expertos es refractaria a la humedad y al polvo.
Se atribuyó esta virtud a la clase de pintura que cubre a la tela y que
muy bien podría actuar como poderosa materia protectora y, en consecuencia,
se remitió una muestra para que la analizase al sabio alemán y
premio Nóbel de Química Richard Kuhn. Su respuesta dejó atónitos
a los consultantes. Los colorantes de la imagen guadalupana -respondió el
científico germano- no pertenecen al reino vegetal, ni al mineral ni el
animal.
Se pensó que, tal vez, la tela estuvo tratada por un procedimiento especial.
Las grandes pinturas de la antigüedad han podido llegar hasta nosotros por
estar los lienzos (o los paramentos de los «frescos») previamente «preparados»,
cubiertos de una cola o estuco determinados. ¿De qué rara consistencia
sería esta preparación para que la pintura pudiera adherirse y
conservarse incólume sobre la materia, como es el ayate, tan frágil
y perecedera?
Se encomendó a dos estudiosos norteamericanos (el doctor Callahan, del
equipo científico de la NASA; y el profesor Jody, Smith, catedrático
de Filosofía de la Ciencia en el Pensacolla College) que sometiesen la
imagen guadalupana al análisis fotográfico con rayos infrarrojos.
Y sus conclusiones fueron las siguientes:
Primera. El ayate -tela rala de hilo de magüey- carece de preparación
alguna, lo que hace inexplicable a la luz de los conocimientos humanos que los
colorantes impregnen y se conserven en una fibra tan inadecuada.
Segunda. No hay esbozos previos como los descubiertos por el mismo procedimiento
en los cuadros de Velázquez, Rubens, El Greco y Tiziano. La imagen fue
-pintada- directamente, tal cual se la ve, sin tanteos ni rectificaciones.
Tercera. No hay pinceladas. La técnica empleada es desconocida en la historia
de la pintura. Es inusual, incomprensible e irrepetible.
Paralelamente a esto, un conocido oculista, de apellido hispano-francés,
Torija Lauvoignet, examinó con un oftalmoscopio de alta potencia la pupila
de la imagen y observó maravillado que en el iris se veía reflejada
una mínima figura que parecía el busto de un hombre. Y éste
fue el antecedente inmediato para promover la investigación que paso a
explicar: la «digitalización» de los ojos de la Virgen de
Guadalupe.
Es sabido que en la córnea del ojo humano se refleja lo que se está viendo
al instante. El doctor Asta Tonsmann hizo fotografiar (sin él estar presente)
los ojos de una hija suya y utilizando el procedimiento denominado «proceso
de digitalizar imágenes» pudo averiguar, sin más, todo cuanto
vela su hija en el momento de ser fotografiada. Este mismo científico,
cuya profesión actual es la de captar las imágenes de la Tierra
transmitidas desde el espacio por los satélites artificiales, digitalizó el
año pasado la imagen guadalupana y los resultados empiezan ahora a ser
conocidos.
El procedimiento consiste en dividir la imagen en cuadrículas microscópicas
hasta el punto de que en una superficie de un milímetro cuadrado caben
veintisiete mil setecientos setenta y ocho ínfimos, mínimos, cuadraditos.
Una vez hecho esto, cada mini-cuadrícula puede ampliarse, multiplicándola
por dos mil, permitiendo la observación de detalles imposibles de ser
captados a simple vista. Y los detalles que se observaron en el Iris de la imagen
guadalupana son: un indio en el acto de desplegar su tilma ante un franciscano;
al propio franciscano en cuyo rostro se ve deslizarse una lágrima; un
paisano muy joven, la mano puesta sobre la barba con ademán de consternación;
un indio con el torso desnudo en actitud casi orante; una mujer de pelo crespo,
probablemente una negra de la servidumbre del obispo; un varón, una mujer
y unos niños con la cabeza medio rapada y otros religiosos más
en hábito franciscano, es decir... ¡el mismo episodio relatado en
náhuatl por un escritor indígena anónimo en la primera mitad
del siglo XVI y editado en náhuatl y en español por Lasso de la
Vega en 1649, a que antes hice referencia! Actualmente se están haciendo
estudios iconográficos para comparar estas figuras con los retratos conocidos
del Arzobispo Zumárraga y de gentes de su tiempo o de su entorno. Lo que
es radicalmente imposible es que en un espacio tan pequeño como la córnea
de un ojo, situada en una imagen de tamaño aproximado al natural, un miniaturista
haya podido pintar lo que ha sido necesario ampliar en dos mil veces para poderío
advertir.
El abogado y profesor Luis Fernández Hernández, antiguo colaborador
en España de la Editorial Católica, me ha pedido que prologue un
libro suyo escrito con motivo del 450 aniversario de los misteriosos sucesos
del cerro de Tepeyac, que tuvieron como protagonista al indio Juan Diego, recién
cristianizado, y al Obispo español Fray Juan de Zumárraga. De este
libro, de próxima aparición, he tomado los datos que anteceden. «¡Inexplicable!»,
exclamaron los miembros de la Comisión de Estudios cuando conocieron el
veredicto del sabio alemán Richard Kuhn de que la policromía de
la imagen guadalupana no procedía de colorantes minerales, vegetales o
animales. «¡Inexplicable!», declararon por escrito los norteamericanos
Smith y Callahan al ver por los rayos infrarrojos que la «pintura» carecía
de pinceladas, y el miserable ayate de la tilma de Juan Diego de toda preparación.
Y el doctor Aste Tonsmann, al referir en numerosas conferencias el hallazgo de
figuras humanas de tamaño infinitesimal en el iris de la Virgen, no se
harta de repetir: «¡Inexplicable! ¡Radicalmente inexplicable!».
TORCUATO LUCA DE TENA
De la Real Academia Española
Diario «ABC», Madrid |
| |
|
Lectura
del Santo Evangelio según San Lucas 12, 49-53
(correspondiente al XX domingo del tiempo ordinario)
|
|
|
El evangelio no es una noticia tranquilizante
ni menos una droga que produce la uniformidad de una comunidad
de alienados. El evangelio es una noticia inquietante,
que puede engendrar la división hasta en el mismo
santuario del hogar. Es inútil, pues, descafeinar
la evangelización.
La Eucaristía
es un signo de unidad que despierta el profetismo, exige
valentía, desenmascara la falsa paz y soporta oposiciones.
Al celebrarla, celebramos la cruz de Cristo, la sangre
del Justo, que inició y completa nuestra fe.
|
En aquel tiempo,
dijo Jesús a sus discípulos:
He venido a prender fuego en
el mundo: ¡y ojalá estuviera ya ardiendo!
Tengo que pasar por un bautismo, ¡y qué angustia
hasta que se cumpla!
¿Pensáis que he
venido a traer al mundo paz? No, sino división.
En adelante una familia de cinco
estará dividida: tres contra dos y dos contra tres;
estarán divididos: el padre contra el hijo y el
hijo contra el padre, la madre contra la hija y la hija
contra la madre, la suegra contra la nuera y la nuera contra
la suegra .
Palabra
del Señor. |
| |
|
| |
Domingo
15 de agosto de 2004 |
| |
|
|
SECTA / QUÉ-ES :
La proliferación de sectas en el momento actual no es
fruto de la casualidad. Los movimientos sectarios encuentran
un clima propicio en una sociedad minada por el materialismo
y el vacío espiritual, donde no es fácil encontrar
respuesta a las grandes preguntas y aspiraciones del ser humano.
El desamparo y la crisis existencial invitan a muchas personas
a buscar una evasión que las alivie de las presiones de
la vida y una seguridad interior que les ayude a soportar las
tensiones inevitables.
Los expertos suelen señalar, sobre todo, tres fenómenos
psico-sociales que constituyen terreno abonado para el surgimiento
de las sectas: la angustia, la frustración y la pérdida
de identidad.
En primer lugar, la angustia, creada sobre todo por el rápido
y convulsivo cambio de la sociedad y por la inestabilidad y la
crisis de importantes instituciones como la Iglesia, la familia
o la escuela, que configuraban en otros tiempos la personalidad
de los individuos. En segundo lugar, la frustración socio-cultural,
que se hace sentir más en algunos colectivos como los
jóvenes o las mujeres, y que despierta en no pocos el
deseo de estructurar su vida de un modo absolutamente diferente.
En tercer lugar, el sentimiento de pérdida de identidad
y la frialdad de las relaciones funcionales, que llevan a bastantes
a buscar el calor de un hogar en el interior de un nuevo grupo
afectivo.
Si las sectas resultan hoy tan atractivas es porque parecen
aportar la respuesta que el hombre actual necesita.
La secta ofrece, en primer lugar, seguridad frente al desconcierto
reinante. El que entra en la secta está salvado. Todo
es simple y claro. Todo el mal está fuera del ámbito
de la secta. Para los miembros del grupo sectario, por el contrario,
todo es luz y salvación. La secta ofrece también
una respuesta al sentimiento de frustración. El nuevo
miembro es acogido como «alguien importante». Se
le va a ofrecer la verdadera revelación a la que otros
no tienen acceso. Puede, incluso, convertirse en «salvador» de
los demás.
La secta recupera, además, al individuo del anonimato.
Rápidamente será seducido, al menos en la primera
fase, por el afecto cálido y la relación amorosa
dentro del grupo. La frustración viene más tarde.
Cuando el individuo se siente esclavo de una organización
fanática e intransigente que desestructura su personalidad
y pervierte su crecimiento humano.
Según los expertos, las sectas representan en la sociedad
moderna una oleada de «rebajas religiosas» que empobrecen
la trascendencia de Dios y ponen la experiencia religiosa a disposición
del hombre de hoy bajo diversos métodos y climas emocionales.
En medio de este clima, el cristianismo no debe olvidar que Jesús
no vino a "traer paz al mundo", sino a «prender
fuego». La auténtica experiencia religiosa puede
aportar paz espiritual y equilibrio emocional, pero el evangelio
no es una noticia tranquilizante y menos una droga. Es inútil «descafeinar» la
religión. Lo importante no es «disponer» de
Dios a nuestro antojo, sino responder fielmente a su Misterio.
|
| |
|
| |
FE
/ REVOLUCIÓN: PRENDER
FUEGO
|
|
|
JOSE ANTONIO PAGOLA |
|
|
Son bastantes
los cristianos que, profundamente arraigados en una situación
social cómoda, tienen la tendencia
de considerar el cristianismo como una religión que, invariablemente,
debe preocuparse de mantener la ley y el orden establecido. Por
eso, resulta tan extraño escuchar en boca de Jesús
dichos que invitan no al inmovilismo y conservadurismo, sino
a la transformación profunda y radical de la sociedad:
"He venido a prender fuego en el mundo
y ojalá estuviera
ya ardiendo... ¿Pensáis que he venido a traer al
mundo paz? No, sino división".
No nos resulta fácil ver a Jesús como alguien
que trae un fuego destinado a destruir tanta impureza, mentira,
violencia e injusticia. Un Espíritu capaz de transformar
el mundo, de manera radical, aun a costa de enfrentar y dividir
a los hombres.
El creyente en Jesús no es un hombre fatalista que se
resigna ante la situación, buscando, por encima de todo,
tranquilidad y falsa paz. No es un inmovilista que justifica
el actual orden de cosas, sin trabajar animosamente, en un esfuerzo
creador y solidario, por un mundo mejor.
Tampoco es un rebelde que, movido por el resentimiento, echa
abajo todo para asumir él mismo el lugar de aquellos a
los que ha derribado.
El que ha entendido a Jesús es un hombre que vive y actúa
movido por la pasión y aspiración de colaborar
en un cambio total de la humanidad.
El verdadero cristiano lleva la revolución
en su corazón. Una revolución que no es golpe
de estado, cambio cualquiera de gobierno, insurrección
ni relevo político, sino el establecimiento de un hombre
y un orden nuevos.
El orden que, con frecuencia, defendemos, es todavía
un desorden. Porque no hemos logrado todavía dar de comer
a todos los pobres, ni garantizar sus derechos a toda persona,
ni siquiera hemos logrado eliminar las guerras o destruir las
armas nucleares. Necesitamos una revolución más
profunda que las revoluciones económicas. Una revolución
que transforme las conciencias de los hombres y de los pueblos.
H. Marcuse escribía que necesitamos un mundo "en
el que la competencia, la lucha de los individuos unos contra
otros, el engaño, la crueldad y la masacre ya no tengan
razón de ser".
Quien se siente seguidor de Jesús, vive buscando ardientemente
que el fuego encendido por Jesús arda cada vez más
en este mundo.
Pero, antes que nada, se exige a sí mismo una transformación
radical. "Sólo se pide a los cristianos que sean
auténticos. Esta es verdaderamente la revolución"
(E. Mounier). |
| |
|
| |
|
| |
|
|
| |
|
“El escándalo de la verdad” podría
servir de título a nuestra reflexión sobre la liturgia
de hoy. La verdad que proclama el profeta Jeremías escandaliza
a sus contemporáneos (primera lectura). Las palabras de
Jesús sobre el fuego del juicio, sobre el bautismo en la
sangre de la cruz y sobre la espada que divide, también
escandalizaron a sus oyentes, porque no respondían a sus
expectativas. ¿Y no es verdad que no pocas veces
escandaliza a los hombres la pedagogía divina que recurre,
aunque no únicamente, a la corrección y al
castigo? |
|
|
|
 |
El
escándalo de Jeremías. Jeremías
era un hombre de natural sensible y tranquilo. Amaba la belleza
y tuvo que predicar, por vocación divina, destrucción
y horrendas matanzas. Amaba la tranquilidad y quietud, y
estuvo metido hasta los tuétanos en los acontecimientos
tan azarosos y desgraciados de Jerusalén y del reino de
Judá. El Dios que lo había seducido le impulsaba
a hablar cosas desagradables e inesperadas, a realizar acciones
simbólicas que suscitaban indignación y adversidad.
Sus palabras y sus acciones escandalizaron a los habitantes de
Jerusalén y de Judá. Y “escandalizar” quiere
decir para los que le oyen que no busca el bien sino el mal de
su pueblo, que es un pesimista y un aguafiestas que descorazona
a los soldados y al pueblo. Jeremías con todo sabe que dice
la verdad, una verdad que no se la ha inventado él, sino
que la ha escuchado en la intimidad de su conciencia como Palabra
venida de Dios. El escándalo de la verdad hará sufrir
a Jeremías (será bajado a un pozo lleno de cieno
para que allí muera olvidado y abandonado), pero no importa, él
sabe que Dios no lo abandonará (le salvará por medio
de un etíope, de un pagano), y que la verdad de Dios por él
transmitida prevalecerá y vencerá. Y así fue.
Jerusalén fue tomada y destruida por el ejército
babilónico, y gran parte de la población deportada,
como esclava, a la tierra de los vencedores.
El escándalo de Jesucristo. Jesús
se dirige a sus contemporáneos con palabras hirientes, escandalosas.
Habla del fuego del juicio, capaz de quemar y destruir la situación
presente para generar una nueva, pero los oyentes no están
dispuestos a la radicalidad del cambio ni a la irrupción
de la novedad. Jesús habla de bautismo en referencia a la
sangre de la cruz, en la cual él deberá ser bautizado
para lavar los pecados del mundo cargados sobre sí. Pero, ¿qué necesidad
hay de ese bautismo? ¿No es suficiente el bautismo de Juan,
el bautismo de los esenios ? ¡La cruz, escándalo para
los judíos!, nos recordará Pablo en la primera carta
a los corintios. Jesús dice claramente que no ha venido
a traer la paz sobre la tierra, sino la espada que divide a los
hombres: con Cristo o contra Cristo, sin posibilidad de estado
neutral. Esta espada divisoria escandalizó enormemente a
los judíos. Ante estos tres signos que Jesucristo ofrece
a sus contemporáneos, éstos no saben leerlos correctamente,
juzgarlos como es debido, ¡y se escandalizan! La verdad que
Jesucristo les predica es un escándalo insoportable. Un
escándalo que costó a Jesucristo la condenación
y la muerte ignominiosa en una cruz.
El escándalo de Dios. No
sólo
Jeremías, no sólo Jesús, el mismo Dios puede
provocar escándalo. A la comunidad a la que va dirigida
la carta a los Hebreos podía resultar “escandaloso” que
Dios les permitiese pasar por un sin fin de sufrimientos; más
aún, se les podía presentar con fuerza el “escándalo” del
martirio, mediante el derramamiento de la propia sangre. ¿Cómo
era posible que Dios dejase intervenir las fuerzas del mal en modo
tan manifiesto? Por eso, el autor de la carta les invita a poner
la mirada en Jesús, el autor y perfeccionador de la fe,
que se sometió a la cruz soportando la ignominia, y ahora
está sentado a la derecha del trono de Dios. En lenguaje
más coloquial se podría formular así: ¿Os
escandalizáis? ¡Mirad a Jesucristo en la cruz! ¿Os
desanimáis ante esta perspectiva? ¡Mirad a Jesucristo
sentado a la derecha del trono de Dios! A la luz de Cristo vuestro
escándalo se convertirá en testimonio de fe y en
gloria. |
|
SUGERENCIAS
PASTORALES |
 |
¡Escandaliza,
que algo queda! No
estoy recomendando el escándalo inmoral, como por ejemplo el escandalizar
a los niños con acciones malas o desproporcionadas a su
capacidad de juicio. Propongo el escándalo de la verdad,
y la verdad puede no gustar, puede ser más o menos oportuna,
pero nunca podrá catalogarse de inmoral. Propongo el repetir
muchas veces este escándalo de la verdad, para que a base
de repetición genere al menos un interrogante, un estímulo,
un paso hacia adelante en su conocimiento. Porque, ¿no hay
acaso una serie de verdades que escandalizan a muchos hombres de
hoy? Por ejemplo, la verdad de un único Salvador de la Humanidad,
nuestro Señor Jesucristo, centro y eje de la historia y
del cosmos; la verdad de una única Iglesia, fundada por
Cristo, que subsiste en la Iglesia católica; la verdad de
un único Creador del universo y del hombre; la verdad de
Dios unitrino , activamente comprometido con la historia del hombre
y con su destino; la verdad de un pueblo sacerdotal, sin distinción
de sexos, pero de un ministerio sacerdotal, al que Dios llama sólo
a los varones; la verdad del matrimonio, constituido únicamente
por la unión estable de un hombre y una mujer; la verdad
del destino universal de todos los bienes de la tierra, etc., etc.
Estas verdades escandalizan a muchos oídos en nuestra sociedad.
En vez de callarlas, hablemos de ellas, digámoslas una
y otra vez, de formas diversas, con la sencillez y la convicción
que la misma verdad entraña. Digámoslas en público
y en privado. Digámoslas todos: los sacerdotes, los educadores,
los profesores de religión, los catequistas, los teólogos,
los obispos. ¡Escandalicemos a nuestra sociedad con verdades
fundamentales de la fe y de la moral cristianas!
“La verdad os hará libres”. En
un ambiente social, en el que la verdad parece ser causa de esclavitud
y servidumbre, porque se ignora o se menosprecia sea la naturaleza
de la verdad sea la capacidad del hombre para la misma, los cristianos
estamos convencidos de que la verdad en sí, y particularmente
la verdad de nuestra fe nos hace libres. En realidad, toda verdad
contribuye a construir al hombre y al cristiano en su identidad
y carácter más específicos. Y está claro
que entre más nos identifiquemos con nuestro ser hombre
y con nuestro ser cristiano, viviremos mejor y más plenamente
la verdadera libertad de ser lo que hemos de ser, según
está inscrito en nuestra naturaleza o en el gran libro de
la revelación de Dios. Porque el hombre no es libre de ser “lo
que quiere”, es libre de ser la verdad de su ser. La libertad
no es un absoluto, dice referencia a la verdad, que por sí misma
nos atrae y subyuga. Allí donde hay verdad, hay libertad,
y donde no hay verdad, hay necesariamente alguna forma de esclavitud. ¿Buscamos
la verdad? ¿Vivimos en la verdad? ¿Amamos la verdad? ¿Permanecemos
en la verdad? ¿Defendemos la verdad? Entonces podemos decir
que somos auténticamente libres, incluso si estamos encerrados
en las cuatro paredes de una prisión o somos considerados “material
inútil” por la sociedad circundante. ¿O acaso
tenemos miedo a la verdad, a su fuerza subyugadora? Sí,
en un mundo relativo, dan miedo tal vez las verdades absolutas.
Pero, si todo es relativo, ¿no estamos haciendo de lo relativo
lo único absoluto? Tener miedo a la verdad, en definitiva,
es tener miedo a ser uno mismo, es tener miedo a ser coherente,
es dejarse dominar por la ley absoluta de la mayoría, es
perder dignidad humana. La verdad te hará libre. No lo dudes.
Es la experiencia de los hombres grandes.
P. Antonio Izquierdo, L.C. |
| |
|
| |
|
|
CARTA
A LOS ADORADORES DE A.R.P.U CON MOTIVO DEL XII ENCUENTRO – CONGRESO
DE SANTIAGO DE COMPOSTELA
|
|
|
|
|
|
Queridos amigos
Acabo de venir de Santiago a donde me
desplacé, una vez
más, para atar cabos en lo referente al Congreso. Las
impresiones no pueden ser más gratas.
- Tanto el Señor Arzobispo D. Julián, como D.
Bartolomé, rector del Seminario; D. Carlos y D. José Luis,
formadores; D. Segundo Pérez, Director del Instituto Teológico
Compostelano; D. Benito, responsable de lo referente a la hostelería
y los encantadores seminaristas coordinados por Diego y Severo,
nos esperan con los brazos abiertos y ponen a nuestra disposición
su seminario y cuanto tienen y son. ¡Que Dios se lo pague!
No es fácil, y me cuesta cada vez más
preparar un Congreso, pero la ilusión que tengo para este
próximo es muy grande. Soy consciente del bien espiritual
y eucarístico que puede proporcionar el que se realice
en Compostela, en vísperas inmediatas del Año de
la Eucaristía convocado por el Santo Padre y en momentos
de tanta insistencia en lo referente a la adoración eucarística.
Nuestro Congreso a celebrar del 13 al 16 de Septiembre
de 2004, puede suponer un extraordinario prólogo o preludio
para el Año Eucarístico ya inminente, a la par
que medio privilegiado para, a modo de aperitivo, sensibilizar
y estimular el apetito eucarístico. El Año de la
Eucaristía se desarrollará del 10 al 17 de octubre
de 2004 en Guadalajara (México) y concluirá con
la próxima asamblea ordinaria del sínodo de los
obispos, prevista en el Vaticano del 2 al 29 de octubre de 2005.
Ni qué decir tiene que la participación
en el Congreso, en este tercer lugar de peregrinación
cristiana mundial y cuya fecha recomendó el Señor
Arzobispo de Santiago para hacerlo coincidir con este Año
Santo Compostelano, es una forma muy privilegiada de hacer el
Jubileo. La clausura del Congreso será en la Misa del
Peregrino y estará presidida por el Señor Arzobispo,
D. Julián.
Los ponentes o profesores del Congreso no pueden
ser más cualificados: D. Julián Barrio, Arzobispo
de Santiago; D. Carlos Osoro, Arzobispo de Oviedo; los teólogos
D. Segundo Pérez y el P. José Cristo Rey.
Este Encuentro supondrá también un
espaldarazo a la renovación de los estatutos de A.R.P.U,
cuya reforma y adaptación al nuevo Código de Derecho
Canónico serán aprobados, D.M, por el pleno de
la Conferencia Episcopal Española y pasará de ser
Asociación Privada de fieles a Asociación Pública,
lo que supone la “entrada por la puerta grande”. Pienso regalar
a cada uno de los asistentes una especie de libro-florilegio
con iniciativas y devociones como ayuda para la celebración
del Año Santo Eucarístico.
Después de esta presentación, sólo me queda
pedir la colaboración de todos vosotros quienes tanto
lucháis por fomentar la fe en la presencia Real del Señor
en la Eucaristía y la Adoración al Santísimo
Sacramento para el mayor aprovechamiento espiritual. Aún
quedan plazas vacantes.
¡Que el Señor os bendiga como el sabe hacerlo y
que como gratitud a Jesús que, a través de la Eucaristía,
tanto.., mucho..., todo nos da (lo que sabemos y no sabemos)
nos esforcemos en lo que pienso será una bendición
especial del Señor!.
¡Viva Jesús Eucaristía!
Con
cariño.

Laurentino Gómez Montes, Consiliario
de A.R.P.U.
P.D. Como en años anteriores hemos solicitado, vía
Nunciatura, la bendición del Santo Padre y la concesión
de Indulgencia Plenaria para los participantes en el Congreso.
|
|
 |
| |

|
|
Tlfno. de la parroquia de la Corte:
985
202555 - Tlfno. Párroco:
985 083555
Correo electrónico: parrocorteoviedo@telecable.es
y adoracionarpu@telecable.es
Si me mandas tu correo,
te mandaré gratuitamente la revista semanal y otros servicios
MISAS EN LA PARROQUIA DE LA CORTE:
Dicario 7:30 (tarde). Domingos y festivos:
11:30 y 12:30
|
|
|
-La
del sitio donado por D.
Pedro,
de Ovehosting para
la difusión del Evangelio:
www.arpucorte.com
-La de los
niños:
www.arpucorte.com
Todo esto lleva
un trabajo que ya os podéis imaginar. pero
merece la pena, por supuesto, como podéis comprobar.
Recibid una abrazo.
Laurentino
P.D También la Cofradía
vinculada a esta parroquia tiene su Web: www.cofradiadelsilencio.ya.st
|
El
Movimiento ARPU con la colabiación de la Parroquia,
elabora cada semana un CD que contiene las lecturas del domingo
con ilustraciones en Power Point, así como una Revista
en Word y otros contenidos de interés. Puede solicitarse
en la parroquia
Vuelta
a la página principal |
|