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Cuadro
de la Iglesia de la Corte hallado por casualidad
en Méjicos
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del Santo Evangelio según San Lucas (Lc 10, 25-37.)
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¿Quién
es mi prójimo?
En aquel tiempo se presentó un letrado y le preguntó a
Jesús para ponerlo a prueba:-Maestro, ¿qué tengo
que hacer para heredar la vida eterna?
El le dijo: -¿Qué está escrito en la Ley?,
¿qué lees en ella?
El letrado contestó: -Amarás al Señor tu
Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con todas
tus fuerzas, y con todo tu ser. Y al prójimo como a
ti mismo.
El le dijo: -Bien dicho. Haz esto y tendrás la vida.
Pero el letrado, queriendo aparecer como justo, preguntó
a Jesús: -¿Y quién es mi prójimo?
Jesús dijo: -Un hombre bajaba de Jerusalén a Jericó,
cayó en manos de unos bandidos, que lo desnudaron, lo
molieron a palos y se marcharon, dejándolo medio muerto.
Por casualidad, un sacerdote bajaba por aquel camino, y, al
verlo, dio un rodeo y pasó de largo. Y lo mismo hizo
un levita que llegó a aquel sitio: al verlo dio un rodeo
y pasó de largo. Pero un samaritano que iba de viaje,
llegó a donde estaba él y, al verlo, le dio lástima,
se le acercó, le vendó las heridas, echándoles
aceite y vino, y, montándolo en su propia cabalgadura,
lo llevó a una posada y lo cuidó. Al día
siguiente sacó dos denarios y dándoselos al posadero,
le dijo:-Cuida de él y lo que gastes de más yo
te lo pagaré a la vuelta. ¿Cuál de estos
tres te parece que se portó como prójimo del que
cayó en manos de los bandidos?
El letrado contestó: -El que practicó la misericordia
con él.
Díjole Jesús: -Anda, haz tú lo mismo.
Palabra del Señor.
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El
aburrimiento es un pecado |
Comentario (Lc
10, 25-37.) (Laurentino) |
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El
aburrimiento es un pecado, y además tiene poco que ver
con el amor. Porque el amor es creativo, es dulce, no conlleva
estrés sino que relaja. Es el mejor de los vinos y la
mejor de las medicinas. Quién ama sonríe y convierte
cada circunstancia en un acto de amor. El amor es Alegría.
Si. Y compasión y generosidad, y encuentro y bendición.
El amor es todo esto que Jesús hizo, sin necesidad de
explicación. Por eso el primer prójimo es todo
aquel que te necesita. Así que llena tu alforja de gestos
amables, que bajamos de Jerusalén a Jericó y
vas a encontrar muchos heridos en el camino. Es este uno de
los pasajes evangélicos más característicos
y con más urgencia de práctica en nuestros días.
El cristiano como Jesús encuentra muchos heridos tirados
en la cuneta de la vida. (Laurentino).
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Parábola
del Buen Samaritano |
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(envió Pepitina) |
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Jesús no le contesta en el plano teórico en que él
se ha colocado, sino con un ejemplo práctico: la comúnmente
llamada "parábola del buen samaritano".
La distancia entre Jerusalén v Jericó no es grande:
unos 30 km.; pero la diferencia de altura sí es notable:
760 m. sobre el nivel del mar en Jerusalén y 250 bajo
ese mismo nivel en Jericó. De ahí el verbo "bajaba".
A los dos primeros viandantes:
el sacerdote y el levita que evitan al herido, quizá por
creerlo muerto y librarse de la impureza ritual que para ellos
constituía el tocar
un cadáver, contrapone Jesús un tercero, que no
es un laico israelita, como pediría la lógica.
Pero Jesús no pretende una conclusión "anticlerical".
Este tercero es precisamente un no-israelita, un extranjero,
un discriminado, un tenido por casi hereje por los judíos,
un samaritano. El no se preocupa de la ley ni del culto del templo
de Jerusalén, al que representan y sirven los dos que
le precedieron, ni se interesa por su propia seguridad como el
doctor que interroga a Jesús. Pero es el único
que demuestra un amor espontáneo y desinteresado,
tierno y servicial, personal y eficaz.
Matiz cristológico. La
parábola
tiene un sabor cristológico, como expusieron muchos santos
Padres. Dentro de todo el contexto del evangelio, vemos que Cristo
es quien se hizo prójimo y compañero de todos.
El es el buen samaritano que mostró al hombre caído
-simbolizado en el herido de la parábola -, el amor de
Dios Padre. Cristo es el sacramento vivo y personal de ese amor
y entrega sin reservas.
San Pablo dice en la segunda lectura (Col1,15ss )
que "Jesús
es imagen de Dios invisible" y coautor con El de la creación
y de la redención humana.
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Todo
Hombre es mi prójimo |
Comentario (Lc
10, 25-37.) (Laurentino) |
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No
hay límites para el mandamiento del amor. Al concluir
la parábola, Jesús devuelve la pregunta a su interlocutor: ¿Cuál
de éstos tres te parece que se portó como prójimo
(compañero) del que cayó en manos de los bandidos?
El letrado contestó: El que practicó la misericordia
con él. Y concluye Jesús: Anda, haz tú lo
mismo.
En la pregunta
de Jesús hay un cambio básico de
impostación o perspectiva, que no radica tan sólo
en la formulación de la demanda, ni es un mero juego lingüístico.
Jesús viene a decir al doctor de la ley y a nosotros:
Eres tú el que has de hacerte prójimo, es decir
compañero, de todo hombre sin distinción alguna,
porque toda persona es tu hermano. Por eso la pregunta correcta
no es la del letrado: ¿Quién es mi prójimo?,
para saber hasta dónde llega mi obligación, sino: ¿Quién
está necesitando de mi amor, ayuda y solidaridad?, para
que yo me convierta en su compañero.
"Mientras
el doctor de la ley pregunta por el objeto del
amor (¿a quién tengo que amar como compañero?),
Jesús pregunta por el sujeto del amor (¿quién
ha obrado como compañero?). El doctor de la ley piensa
a partir de sí cuando pregunta: ¿dónde está el
límite de mi deber? Jesús le dice: piensa a partir
del que padece necesidad, colócate en su situación,
reflexiona: ¿quién espera ayuda de ti? Entonces
verás que no hay , límites para
el mandamiento del amor" (J. Jeremías: O. c. 248).
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Amar
es tener y dar vida |
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(envió Pepitina) |
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a)
Amar es vivir .- Es importante destacar en el texto
evangélico
que ocupa nuestra atención la insistencia de Jesús
en los verbos amar, hacer y vivir. Cuando
al principio el letrado pregunta: ¿Qué tengo
que hacer para heredar la vida eterna?, después de contestarse él
mismo con toda exactitud sobre el amor a Dios y al prójimo,
Cristo le dice: haz esto y tendrás vida. Y luego le
dice: “anda, haz tu lo mismo.
b) Es imposible un cristiano verdadero
sin amor al hermano.- La
página evangélica de hoy es elocuente por sí misma;
hermoso resumen de todo el evangelio de Jesús, porque
amar al hermano es lo propio y característico del discípulo
de Cristo. Es la práctica eficaz e indivisible del amor
a Dios y al prójimo, sin restricciones ni exclusivismos,
lo que define la religión que Jesús fundó " O
s doy un mandamiento nuevo: que os améis unos a otros
como yo os he amado. En esto conocerán que sois mis discípulos,
si os amáis unos a otros" (Jn 13,34s). Cristo nos
está enviando contínuamente al mundo en misión
de amor, un amor que abre a la vida.
Este es, por tanto, el testimonio más directo y válido.
Lo que cuenta para Jesús es el amor comprometido: "Venid,
benditos de mi Padre...Lo que hicisteis con uno de estos mis
hermanos más pequeños, a mí me lo hicisteis" (Mt
25,40). De ahí que san Pablo afirmara: "Amar es cumplir
la ley entera" (Rm 13,10). La religiosidad auténtica, "la
religión pura e intachable a los ojos de Dios Padre es ésta:
visitar huérfanos y viudas en sus tribulaciones, y no
mancharse las manos con este mundo", escribía el
apóstol Santiago (1.27). Y el apóstol san Juan: "Si
uno tiene de qué vivir y viendo a su hermano pasar necesidad,
le cierra las entrañas, ¿cómo puede permanecer
en él el amor de Dios?''(1Jn 3.17). Y concluye “si alguno
dice. 'Amo a Dios', y aborrece a su hermano es un mentiroso.
Pues quien no ama a su hermano a quien ve, no puede amar a Dios,
a quien no ve” (4,20).
c) Amar es la
sabiduría
de la Vida ,
porque amar es vivir. Por eso el amor crea vida para el que ama
y para el que es amado. Pero, desgraciadamente, de tanto oírlo
y no practicarlo nos resbala y resulta manido el mandamiento
del amor fraterno. Si no sirve como excusa para desentenderse
del hermano el culto a Dios (sacerdote y levita de la parábola),
mucho menos las ocupaciones, las prisas, la comodidad, el egoísmo
y el dinero. Si nuestra única aspiración fuera
el "vivir lo mejor posible” y no amáramos a los demás,
no conseguiríamos más que no vivir ni como personas
ni como creyentes. renunciando a la vida verdadera.
El que ama de verdad a Dios se toma muy
en serio al hombre. Y el que quiere al hermano va por lo derecho
sin dar rodeos ni excusas para pasar de largo junto al necesitado
que se cruza en su camino, quienquiera que sea, haciendo caso
omiso de su estamento social, lengua, raza, color, religión, partido
o ideología. Esta es la lección de fraternidad
universal, la aventura radicadle un amor indivisible, que nos
enseña hoy Jesús con la parábola del buen
Samaritano. |
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Breve
comentario a las lecturas del domingo XV, C |
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Primera lectura. Dt 30, 10-14
El tema es la esencia de la religión cristiana: el amor
a Dios y el amor al prójimo.
Segunda lectura. Col 1, 15-20
En un texto corto, S. Pablo elabora una "teología" sobre
Cristo. Es significativa su afirmación de Cristo como plenitud
de Dios; la verdadera imagen de Dios.
Por lo tanto el amor de Cristo es el amor
de Dios, y el primer mandamiento de la ley recae en nuestra relación con Jesús.
Tercera lectura. Lc 10, 25-37
El tema del Evangelio es la práctica de la caridad con
nuestros hermanos y hermanas; el segundo mandamiento, inseparable
del amor de Dios. Jesús explica la práctica de la
caridad fraterna no por medio de conceptos, sino por medio de hechos.
Por lo tanto hoy leemos la parábola del buen samaritano,
donde aprendemos quién es nuestro hermano, y cómo
practicar la caridad. Algunos puntos importantes:
Primero . La fraternidad en la gente no
es algo a dar por supuesto. Debe ser construida día tras día por la práctica
de la misericordia. "Nos hacemos" hermanos y hermanas.
Segundo. La caridad cristiana es universal.
No discrimina. El samaritano y el judío en la parábola se suponían
enemigos y distanciados. Pero la misericordia es más
fuerte que el prejuicio del samaritano.
Tercero. Amar a nuestros hermanos significa
que estamos dispuestos
a la reconciliación y el perdón, como era el caso
del samaritano con respecto al judío herido.
Cuarto. Practicar la caridad significa salir
de nuestros planes y nuestro egoísmo, aceptar sacrificios por el bien de los
demás. La caridad cristiana no es buenos deseos.
Algunas preguntas para pensar durante la semana
1. Todo el mundo tiene prejuicios hacia
personas y grupos. ¿Cuáles
son mis prejuicios?
2. Fuera de mi familia, ¿qué sacrificios emprendo
por el bien de los demás?
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(Lc 10, 30-37.) |
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El mundo está lleno de buenos samaritanos…
Tu vecino es bueno, mi hermano,
no es el criminal que pinta la radio…
Gracias a tu vecino
tienes las carreteras… tus zapatos…
el teléfono… la misma radio.
Si no fuera por tu vecino,
que exprime gotas de amor al sudar,
¡ni una taza de café podrías tomar!
Un vecino plantó el café y lo
recogió
otro, lo machacó y envasó…
otro más te lo ofrece en la tienda
y finalmente, tu vecino más cercano,
te lo ofrece en la mesa.
¡Y todavía más!:
La taza en la que te lo da,
también la hizo otro vecino.
Y la misma cucharilla...
... y el azúcar que le echas, también
es polvo de sudor
de un vecino bueno¡que nunca te conoció!
Tanto quiere Dios que nos amemos, que
lo "imprescindible" nos lo da por su mano
-el sol, el alma, el aire, los nardos…-
Pero lo que es sólo "necesario"
-el vestido… la comida… los teatros…
nos los da Dios a través de otro humano...
... para que ¡en justicia!
no tengamos más remedio que amarlo
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Pero
Jesús ve las cosas de forma diferente: |
Él es el buen samaritano, y nosotros
el hombre herido y despojado.
Observa lo que sucedió: |
Consideremos ahora la aplicación
de esa historia: |
El hombre fue:
- despojado de sus ropas
- herido y dejado medio muerto
- robado
- dejado inconsciente de su condición
Ve lo que hizo el samaritano:
- vino
- lo vio
- se compadeció de él
- no le hizo ningún reproche por estar en esa
condición
Sin el consentimiento del hombre herido:
- se acercó
- echó aceite y vino en sus heridas
- vendó sus heridas
- lo puso sobre su cabalgadura
- lo llevó al mesón
- lo cuidó durante toda la noche
- hizo provisión de dinero y de cuidado
- pagó el coste
- dejó un depósito en su favor
- hizo provisión para sus necesidades futuras
Más tarde, ¡el hombre herido habría
podido rehusar todo lo que se había hecho por él,
y rechazar al samaritano!
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Adán (y con él
toda la raza humana):
- fue despojado de sus vestiduras
- fue herido, magullado y golpeado
- fue dejado medio muerto
- fue robado
- fue dejado inconsciente de su
verdadera condición
Entonces, Jesús:
- vino
- nos vio
- tuvo compasión de nosotros
- no nos reprochó nuestra condición
- no nos presentó primeramente
la ley
Sin que se lo pidiéramos,
y sin pedir nuestro consentimiento:
- se acercó
- administró la salvación, no solamente
hizo provisión
- curó nuestras
heridas con aceite y vino
- vendó nuestras
heridas
- nos cuidó durante
toda nuestra noche
- hizo provisión
para nuestras necesidades
- nos puso bajo el cuidado de la iglesia
- pagó todas
nuestras deudas
- hizo un depósito
para nuestras futuras necesidades
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Sin rodeos. Se
le acercó (
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José
Antonio Pagola |
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No es necesario un análisis social muy profundo para
descubrir las actitudes de autodefensa, recelo y evasión
que adoptamos ante las personas que pueden perturbar nuestra
tranquilidad.
Cuántos rodeos para evitar a quienes nos resultan molestos
o incómodos. Cómo apresuramos el paso para no dejarnos
alcanzar por quienes nos agobian con sus problemas, penas y sinsabores.
Se diría que vivimos
en actitud de guardia permanente ante todo aquel que puede
ser un peligro en potencia para nuestra felicidad.
Y cuando no encontramos
otra manera mejor de justificar nuestra evasión ante los problemas y sufrimientos de personas
que nos necesitan, siempre podemos recurrir al hecho de que «estamos
muy ocupados».
Estar ocupados, activos,
en movimiento constante, se ha convertido en algo que casi
forma parte de nuestro mismo ser. Algo que nos encierra en
nuestro pequeño mundo de preocupaciones y
bloquea e impide nuestra relación amistosa y fraterna
con quienes vamos encontrando en el camino de la vida.
Qué actualidad cobra la "parábola del samaritano" en
esta sociedad de hombres y mujeres que corren cada uno a sus
ocupaciones, se agitan tras sus propios intereses y gritan cada
uno sus propias reivindicaciones.
Según Jesús, sólo hay una manera de «tener
vida». Y no es la del sacerdote y el levita que ven al
necesitado y «dan un rodeo» para seguir su camino,
sino la del samaritano que camina por la vida con los ojos y
el corazón bien abiertos para detenerse ante quien puede
necesitar su cercanía.
Cuando se escuchan sinceramente
las palabras de Jesús,
sabemos que se nos llama a pasar de la hostilidad a la hospitalidad.
Sabemos que se nos urge a vivir de otra manera, creando en nuestra
vida y en nuestro corazón un espacio más amplio
para quienes nos necesitan.
Sabemos que no podemos
escondernos detrás de «nuestras
ocupaciones» ni refugiarnos en hermosas teorías.
Se ama a la humanidad cuando se ama a los hombres concretos que
caminan a nuestro lado.
Quien ha comprendido
la fraternidad cristiana, sabe que todos somos «compañeros de viaje» que compartimos
una misma condición de fragilidad humana y nos necesitamos
unos a otros.
Quien ha comprendido esto y vive atento
a todo ser amenazado que encuentra en su camino, es un hombre
que encuentra un gusto nuevo a la vida. Es un hombre que «heredará vida
eterna".
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|
Otro comentario
de Pagola
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Cada vez está más claro. No va a haber recuperación
económica para todos, pues la reconversión se va
a llevar a cabo, relegando en la pobreza a sectores que no podrán
beneficiarse del bienestar material que se pretende conseguir.
La «salida de la crisis» sólo va a ser para
los más privilegiados, ya que se va a lograr hundiendo
en el trabajo intermitente, el paro y la crisis aguda a los más
débiles y desafortunados.
No todos caminamos hacia la misma Europa.
Mientras unos lograrán
instalarse en el bienestar europeo, otros se irán quedando
en el camino, descolgados del progreso y sin posibilidad de disfrutar
de él.
Una vez más se vuelve a repetir la parábola de
Jesús. Junto al camino van quedando hombres y mujeres
despojados, empobrecidos y maltratados. Y una vez más
nos vemos obligados a escuchar la interpelación del evangelio:
O seguimos tranquilos nuestro camino, como el sacerdote y el
levita, «dando un rodeo» y abandonando a esa gente
a su suerte, o actuamos como el «buen samaritano» comprometiéndonos
activamente a resolver su necesidad.
Casi sin darnos cuenta, estamos cayendo
en la práctica
del «sálvese quien pueda». Cada uno busca
hacerse un sitio en la nueva sociedad. Lo que importa es entrar
en el sector «guay» de Europa, pues quien se instala
ahí disfrutará de un «status» social
cada vez mejor.
Poco a poco se va imponiendo una «cultura economicista» que
hace crecer el individualismo exacerbado y la búsqueda
ciega de seguridad material. No preocupa la suerte de los más
débiles. «Competitividad», ésta es
la palabra clave. Hay que luchar por los propios intereses. El
prójimo sólo es un obstáculo e, incluso,
un adversario potencial que me puede desbancar.
La parábola del Buen Samaritano es una llamada a sustituir
la competitividad por esa solidaridad que, según Juan
Pablo II, nos ha de hacer a todos responsables de todos. Tal
vez hemos de empezar por aprender a mirar a Europa desde la perspectiva
de los más débiles y marginados para sentir en
nuestra propia carne la impotencia e inseguridad de los nuevos
pobres. Es irritante que todavía se oiga decir entre nosotros
que «el que no trabaja es porque no quiere» y que
el problema de los desempleados es que «son unos vagos».
Pero hay que pasar a la acción. La solidaridad no es
un sentimiento superficial de compasión, sino «la
determinación firme y perseverante de empeñarse
en el bien común; es decir, por el bien de todos y cada
uno» (Juan Pablo 11).
En nuestra sociedad hay demasiado consumo
inútil, superficial
y egoísta. El cristianismo ha de recordar hoy a todos
que el hombre no puede hacer con lo suyo lo que le dé la
gana. Es injusto e inhumano seguir disfrutando sin límite
alguno cuando estamos dejando a otros sin lo necesario para vivir
con dignidad.
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TE INVITAMOS
DE CORAZÓN A UN
ENCUENTRO-CONGRESO
EUCARÍSTICO |
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Se trata de
- un Año Santo Compostelano;
- unos ejercicios blancos-eucarísticos;
- un agradecimiento al Señor
por tus eucaristías a partir de tu primera comunión;
- una buena entrada para el
año;
eucarístico 2005 (Comienza en Octubre);
- una sintonía con el sentir y deseos
más
recientes de la Iglesia.
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UNA
SONRISA SANA
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Que tu paso
por estas páginas de humor te deje una sonrisa limpia
y una dulce sensación de alegría.
¡¡¡Dios te bendiga!!!
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EN LA CALLE
Un señor camina tranquilo por la calle, cuando un inopinado
peatón se le acerca y le da una palmada sobre el hombro.
-¡Mira a quién veo! ¿Cómo te va, hombre, Francisco! ¡Años
que no nos vemos! Me parece que estás más flaco, ¿qué te
ha pasado?
-Disculpe, señor, yo no me llamo Francisco sino Antonio...
-¿Cómo? ¿Te cambiaste también el nombre?
ENTRE AMIGOS -¡Querido Richard! ¡Qué felicidad encontrarte! ¿No
tendrías cien mil pesos para prestarme?
-No aquí en el bolsillo no los tengo.
-¿Y en la casa?
-Todos bien, gracias. ¡Hasta luego
GRAN COLECCION
* El dinero no trae la felicidad, pero cuando se va, se la lleva.
* El medico general es el que sabe que su paciente morirá. El médico
especialista es el que sabe de qué.
* Los libros de medicina no deberían tener apéndice.
* Los psiquiatras están cobrando precios de locura.
* El eco siempre dice la última palabra.
* Recuerda siempre que eres único... lo mismo que todos los demás.
* El problema de los imparciales es que están sobornados por las dos
partes.
* Para un erudito debe ser terrible perder el conocimiento.
* Sé bueno con tus hijos. Ellos elegirán tu ancianato.
* Hay tres tipos de personas: los que saben contar y los que no.
* Diplomacia es el arte de decir "bonito perrito"... hasta que puedas
encontrar una piedra. |
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UN ENCUENTRO
DE ORACIÓN, ARTE, CULTURA Y DIVERSIÓN |
M U L T I F E S T I V A
L D A V I D 2 0 0 4 |
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Generación
esperanza: éste
es el título del Multifestival David 2004, un encuentro
que se lleva a cabo todos los veranos y que reúne a artistas
de todo tipo con un elemento en común: la ilusión
por transmitir la Buena Noticia de Jesucristo a todos los rincones
del mundo a través de su música, sus pinturas, sus
fotografías…
El Multifestival David de este año se celebrará en
la localidad asturiana de Los Cabos, del 8 al 11 de julio, y contará con
un montón de actividades para todas las edades. Además,
los niños de 0 a 10 años podrán disfrutar
del Multifestival de los niños, y los adolescentes,
de 11 a 17 años, del David Júnior.
Escuelas de oración, talleres, Seminarios con conferencias
sobre la Esperanza, exposiciones de artes plásticas, ferias
donde conocer iniciativas de ONG, movimientos, grupos parroquiales,
conciertos con los cantantes de música religiosa más
conocidos, una vigilia de oración el sábado por la
tarde, o la Eucaristía el domingo a la 1 del mediodía,
en la catedral de Oviedo y presidida por el arzobispo, monseñor
Carlos Osoro, son sólo algunas de las cosas que os encontraréis
en el Multifestival David 2004.
Para más información: Tel.
985 82 23 18.
Página web: www.multifestivaldavid.com
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¿Qué le dijo
el Papa al Presidente?
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H ace tan sólo unos días, veíamos
por televisión cómo nuestro Presidente del Gobierno,
don José Luis Rodríguez Zapatero, visitaba, como
tal, por primera vez al Papa Juan Pablo II. Unos días
antes había estado el embajador español ante la
Santa Sede, y aprovechando estos dos encuentros, el Papa quiso
dejar claras algunas cuestiones importantes que nos afectan a
todos los españoles.
Como algunos ya sabréis, el nuevo Gobierno que tenemos,
desde hace sólo unos meses, quiere hacer varias reformas
en las leyes que traerán muchas consecuencias y cambios
en la sociedad.
Con algunas de ellas, la Iglesia católica no puede estar
de acuerdo, porque considera que hay que proteger siempre a los
más débiles e indefensos, como los enfermos, las
personas mayores o los niños que todavía no han
nacido. Estos últimos son especialmente importantes, porque
no pueden comunicarse, no pueden demostrar que están vivos
y son personas como cualquiera de nosotros, y por eso mucha gente
se olvida de ellos. Si se amplía la ley del aborto, mucha
gente podrá deshacerse de su hijo, y muchas veces, por
falta de información, lo harán sin saber que ese
niño está vivo como cualquiera de nosotros. La
Iglesia piensa que, si se lucha por la paz, por el bienestar
de las personas, porque todos tengamos comida, un techo bajo
el que vivir y una educación buena, cosas muy importantes
y necesarias, no se puede olvidar el derecho a nacer que tiene
todo el mundo.
El Papa también le recordó al Presidente lo importante
que es que todos los españoles tengamos una buena educación,
con la asignatura de Religión, para que todos tengamos
presente que el hombre es mucho más que las Matemáticas
y la Lengua, que son necesarias, pero que no darán sentido
a nuestra vida.
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Tema de
la semana:
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De
la discoteca, al monasterio de clausura |
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H ace diecisiete años, yo era una muchacha
más de esas que apuran las horas de la noche entrando y
saliendo en la discoteca y en los pubs. Por aquel entonces, Dios
no era nadie para mí. La cuestión religiosa dormitaba,
sin la más
remota sospecha de verse sobresaltada o
perturbada, en alguna parte de mí misma. Me sentía bien. La cosa cambió cuando,
no sé ni cómo, me vi formando parte de un grupo de
jóvenes que semanalmente se reunían en el locutorio
del convento de mi pueblo, en torno a una hermana que hablaba y
dialogaba con ellas de Dios, de su propia vocación; en definitiva,
de temas religiosos. Esos encuentros, sentadas todas alrededor
de una pequeña mesa, al calor de un brasero, en la penumbra
misteriosa de aquel sitio, comenzaron a inquietarme interiormente.
Poco a poco, me iba haciendo consciente de que algo estaba cambiando
en mi mundo interior; me experimentaba distinta, aunque no extraña
ni rara. Comencé a hacerme preguntas que antes nunca me
había planteado. Sentía cierta tensión. Aquello
empezaba a ser bastante confuso y los sentimientos aparecían
muy contradictorios. Cuando, por fin, pude poner nombre a toda
esta m o v i da interior, llegó la decisión:
cambiar el locutorio por el claustro, y la visita semanal por la
permanencia definitiva. Después, pude darme cuenta de que
todo aquello supuso una experiencia configuradora, que hizo que
me enraizara en la convicción de que el Señor me
llamaba a la aventura de decidir mi vida desde lo contemplativo.
La vida contemplativa es encontrarse con Jesús, por el que
antes has sido tú misma encontrada, ir tras Él, en
lo más simple y cotidiano de la vida, ahondando en ello,
reconociendo a Dios incluso en la rutina, en la monotonía
de todos los días; contemplarlo no sólo en esos tiempos
que dedicamos exclusivamente a la oración, sino en la simplicidad
de lo que va aconteciendo, en el rostro de las hermanas, en el
trabajo en el obrador, en el estudio y la formación, en
la cruz de las limitaciones. Todo esto no es sino un proceso
que desemboca en la vida teologal, es decir,
en la experiencia única
de que Dios vaya siendo más Dios en ti y tú más
tú en Él. Hay una manera, o mejor aún, un
talante existencial que contribuye a conservar el nivel de aceite
con el que la llama de la lámpara contemplativa puede nutrirse
y mantenerse encendida:
l El silencio, que en ningún caso es ausencia de lenguaje
y comunicación. En un clima de silencio, la contemplativa
o el contemplativo percibe de manera especial el lamento de la
Humanidad que grita su sufrimiento, su angustia, su desvalimiento
a causa de las injusticias practicadas de mil maneras por los fuertes,
por los poderosos. En el lenguaje del silencio, una se hace capaz
de diálogo con la única Palabra nacida del amor de
Dios, permitiendo así que su vida sea solamente un eco de
ella a través de lo que hace, piensa, dice y siente.
l La soledad, que no puede ser confundida
con una actitud de aislamiento o de inhibición. Se trata de esa soledad habitada por Dios,
en la que, misteriosamente, están presentes todos los hombres
y mujeres que, sin tener un rostro concreto, sin conocer su dramática
existencia, están ahí, junto a ti, y tú junto
a ellos. Esto te hace consciente de que la soledad es una gracia
que te posibilita estar espiritualmente cerca de quienes
geográfica, económica, étnica o culturalmente
están lejos. Mirar a Jesucristo sin más gozo que
el de mirarlo, y saberse mirada por Él a la manera de una
madre que no espera nada de ese niño pequeño que
contempla mientras duerme, y que, precisamente porque no espera
nada de él, es capaz de darlo todo, de darse entera. Dios
me ha hecho un gran regalo, nos ha hecho un gran regalo a todas
las contemplativas y contemplativos del mundo: Dios nos ha llamado
exclusivamente para permanecer, con todos, en Él.
María de Jesús Flores Rodríguez |
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202555 - Tlfno. Párroco:
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te mandaré gratuitamente la revista semanal y otros servicios
MISAS EN LA PARROQUIA DE LA CORTE:
Diario 7:30 (tarde). Domingos y festivos:
11:30 y 12:30
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NUESTRAS WEBS
La primera:
www.telecable.es/personales/arpucorte -La
del sitio donado por D.
Pedro,
de Ovehosting para
la difusión del Evangelio:
www.arpucorte.com
-La de los
niños:
www.arpucorte.com
Todo esto lleva
un trabajo que ya os podéis imaginar. pero
merece la pena, por supuesto, como podéis comprobar.
Recibid una abrazo.
Laurentino
P.D También la Cofradía
vinculada a esta parroquia tiene su Web: www.cofradiadelsilencio.ya.st
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El
Movimiento ARPU con la colabiación de la Parroquia,
elabora cada semana un CD que contiene las lecturas del domingo
con ilustraciones en Power Point, así como una Revista
en Word y otros contenidos de interés. Puede solicitarse
en la parroquia
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