Reflexiones
entre amigos Revista semanal elaborada por: MOVIMIENTO DE ADORACION PERPETUA A.R.P.U. PARROQUIA DE SANTA MARIA LA REAL DE LA CORTE OVIEDO |
22
de MAYO DE 2005 DÍA DE PRIMERAS COMUNIONES |
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DOMINGO:
SANTÍSIMA TRINIDAD 22 de Mayo de 2005 |
LA
GRACIA DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO, EL AMOR DEL DIOS PADRE Y LA
COMUNIÓN DEL ESPÍRITU SANTO ESTÉN CON TODOS NOSOTROS |
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SANTISIMA
TRINIDAD 2005-DOMINGO |
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(Nuestro Dios es un Dios Trino) Nuestro Dios
es un Dios Trino. Es Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo.
Un misterio que no podremos entender, pero sí celebrar y vivir
como cristianos. (Dios Trino, presente en nuestra vida) “¡Señor, qué admirable es tu
nombre en toda la tierra!” (sal 8) |
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| OREMOS:
MEDITACIÓN TRINITARIA |
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Gracias al Padre por su amor. Gracias al Hijo por su gracia. Gracias al Espíritu por su don Digo Padre, Abba, y me quedo confiado, protegido,-agradecido, entregado. Sí, Padre. Gracias por ser yo infinitamente amado. Ya no temo. Ya estoy en tus manos. Digo Hijo, hermano, y siento que está cerca, amigo que acompaña, que me enseña, que me cura, que me entrega. Gracias porque me has salvado. Superada la muerte y la tristeza. Tú eres mi victoria. Digo Espíritu, abrazo, y siento que me alienta desde dentro, me envuelve, me perfuma, me enriquece. Gracias por tu fuego, dulce huésped de mi alma. Ya nunca estaré solo. Tú llenas mi vacío. Digo Trinidad santa, y adoro y agradezco. Sé que es misterio, pero entiende el que ama. Sé que es infinito, pero está cerca. Sé que es inmenso, pero me habita. Me habita y me trasciende. Me ama y me recrea. Gracias, oh Santa Trinidad, porque llamas a mi puerta y quieres cenar conmigo. No sé por qué. pero te abro. |
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NO
DOTADO DE OIDO PARA LO TELIGIOSO |
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| SOLO
EL AMOR (José Antonio Pagola) |
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El Espíritu de la verdad os guiará hasta la verdad plena Jn 16, 12-15 La palabra “Dios” proviene del sánscrito “Dyau”, y significa “día”. En griego se convierte en “Theos”, que viene a ser “la luz”, “lo brillante”. En el origen del término “Dios” subyace, por tanto, la idea de la luz que da vida y permite ver. Dios es el que fundamenta la vida y da el sentido último a todo. El cristianismo introduce un lenguaje insólito y revolucionario al hablar de un Dios Trinidad. En la base de esta nueva terminología hay una nueva concepción: “Dios es amor” Esa divinidad que sustenta la vida y da sentido a la realidad es amor y sólo amor. Al confesar a un Dios trinitario estamos tocando el corazón mismo de la fe cristiana. Todo lo demás es consecuencia. Cuando se olvida o se deforma esta fe en un Dios-Amor, se está vaciando a la religión cristiana de su esencia. |
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| El
amor no es una actividad más de Dios, sino que toda su actividad
consiste en amar. Si crea, crea por amor; si salva, salva por amor; si juzga,
juzga con amor. Todo su ser y su actuar es amor. Dios no tiene amor, sino
que es Amor. En nuestro lenguaje, siempre limitado, hemos de decir que “Dios ni sabe ni quiere ni puede hacer otra cosa sino amarr” (Torres Queiruga). De Dios sólo nos llega amor. Podemos dudar de todo, pero nunca de esto: hacia mí Dios sólo puede sentir amor. La confesión en un Dios trinitaria nos ha de llevar a creer de manera práctica en un Dios-Amor. Hemos sido creados por amor, estamos amasados de amor, destinados a amarnos y a amar profundamente la vida. Nada hay más importante y decisivo. Nuestro quehacer esencial es permanecer en el amor. El término Trinidad se generaliza en el siglo IV, para responder a una necesidad: ¿cómo decir al mismo tiempo que hay un Dios único, y que el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son igualmente Dios? DOMINGO DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD.-Exposición
teológica |
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| DEJAR
A DIOS SER DIOS |
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| Agrandar
el concepto que tengamos de Dios es lo mejor y lo más grande que
podemos hacer por nosotros mismos y por nuestra fe. • El concepto que tengo de Dios es lo que en definitiva preside mi vida y marca mis convicciones. Dime a qué Dios adoras, y te diré quién eres. La idea que una persona tiene de Dios es el compendio de su propia vida. • Muchas personas dejan no a Dios, sino al Dios que conocían. Si lo hubieran conocido mejor, no lo habrían abandonado. Hay que agrandar el concepto de Dios. Hay que esforzarse en irlo conociendo paso a paso como es, hay que dejar a Dios ser Dios. • La mejor manera de contrarrestar el egoísmo –misión de misiones en el mundo de hoy (y quizá de siempre)- es entender mejor a Dios. Esta es ambición un poco soñadora de este Congreso a la que tendemos con la ayuda de María, a comienzos de siglo y milenio. • El ir descubriendo a la persona de Jesús en mi adolescencia, el calor de su amistad, sobre todo en ratos de compañía eucarística en las capillas del Seminario, la realidad de su presencia, la majestad de su divinidad y la simpatía humana de su trato, formaron una realidad enorme en mi vida sobre la que ha venido todo lo que había de venir después. Sería una actitud todo lo antropomórfica que se quiera, inocente, acrítica, elemental; pero la fuerza y el calor que el sentimiento de amistad personal con Jesús trajo a mis años jóvenes es una experiencia tan intensa y real que sin ella no podría entender mi vida. Aquellas lecturas saboreadas de los evangelios al pie del sagrario, aquellos ratos, unos más cortos y otros más largos, me hacían muy feliz y muy capaz de llevar problemas, tentaciones y dificultades. La amistad de Jesús salida del evangelio y del sagrario era tan grande y tan nueva, que no podía menos que compartirla con otros compañeros para que me cupiera en el alma. El cardenal Martini dice que es verdaderamente difícil hablar de Dios, porque donde se le conoce a Dios –insiste en sus escritos- es en la adoración, en la conversión, en la donación que Él nos hace de si mismo, mucho más que en la explicación verbal. Una anécdota de uno de nuestros cofundadores, el Beato P. Rubio: en una ocasión iba a tomar un tren o un autobús, y al pedir el billete dijo sin pensar: “dos para...” Luego se corrigió a tiempo y añadió con rubor de persona distraída: “perdone, uno solo”. La presencia a su lado del Eterno Amigo era tan real para él que pretendió sacar, junto con su billete, el de Jesús. Su fe era tan real que casi le hace pagar el doble. Un responsorio sorpresa es casi una saeta andaluza en medio de la sobriedad del breviario latino, resume con certeza afectiva esa felicidad imprescindible del amor directo a quien más lo merece: “Quem vidi, quem amavi; in quem credidi, quem dilexi.” (A quien vi, a quien amé; me entregué a él, me enamoré de él). Esa es la experiencia básica del encuentro con Dios. De nuestra Adoración, tanto más auténtica cuanto menos palabras se emplea. Todo esto viene de la sonrisa inocente ante el Sagrario. |
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| CARTA DE UN PADRE SOCIALISTA A SU HIJO QUE NO DESEA ESTUDIAR RELIGION | ||
En 1919 el diario socialista de París «L’Humanité» publicó una carta dirigida por un padre socialista a su hijo. Trataba de la enseñanza de la religión, y fue escrita con tan buen sentido y con tanta honradez, que la creo digna de que sea conocida en tiempos tan confusos como los actuales. El padre escribe a su hijo: “Te sorprenderá esta carta, pero precisa, hijo mío, que un padre diga siempre la verdad a su hijo. Ningún compromiso podría excusarme de esa obligación”. 11/05/2004: Dice así «Querido hijo, me pides un justificativo que te exima de cursar la religión, un poco por tener la gloria de proceder de distinta manera que la mayor parte de los condiscípulos, y temo que también un poco para parecer digno hijo de un hombre que no tiene convicciones religiosas. Este justificativo, querido hijo, no te lo envío ni te lo enviaré jamás. No es porque desee que seas clerical, a pesar de que no hay en esto ningún peligro, ni lo hay tampoco en que profeses las creencias que te expondrá el profesor. Cuándo tengas la edad suficiente para juzgar, serás completamente libre; pero, tengo empeño decidido en que tu instrucción y tu educación sean completas, y no lo serían sin un estudio serio de la religión. Te parecerá extraño este lenguaje después de haber oído tan bellas declaraciones sobre esta cuestión; son, hijo mío, declaraciones buenas para arrastrar a algunos, pero que están en pugna con el más elemental buen sentido. ¿Cómo sería completa tu instrucción sin un conocimiento suficiente de las cuestiones religiosas sobre las cuales todo el mundo discute? ¿Quisieras tú, por ignorancia voluntaria, no poder decir una palabra sobre estos asuntos sin exponerte a soltar un disparate? Dejemos a un lado la política y las discusiones, y veamos lo que se refiere a los conocimientos indispensables que debe tener un hombre de cierta posición. Estudias mitología para comprender la historia y la civilización de los griegos y de los romanos, y ¿qué comprenderías de la historia de Europa y del mundo entero después de Jesucristo, sin conocer la religión, que cambió la faz del mundo y produjo una nueva civilización? En el arte, ¿qué serán para ti las obras maestras de la Edad Media y de los tiempos modernos, si no conoces el motivo que las ha inspirado y las ideas religiosas que ellas contienen?. En las letras, ¿puedes dejar de conocer no sólo a Bossuet, Fenelón, Lacordaire, De Maistre, Veuillot y tantos otros que se ocuparon exclusivamente en cuestiones religiosas, sino también a Corneille, Racine, Hugo, en una palabra a todos estos grandes maestros que debieron al cristianismo sus más bellas inspiraciones?. Si se trata de derecho, de filosofía o de moral, ¿puedes ignorar la expresión más clara del Derecho Natural, la filosofía más extendida, la moral más sabia y más universal?—éste es el pensamiento de Juan Jacobo Rousseau.—Hasta en las ciencias naturales y matemáticas encontrarás la religión: Pascal y Newton eran cristianos fervientes; Ampère era piadoso; Pasteur probaba la existencia de Dios y decía haber recobrado por la ciencia la fe de un bretón; Flammarion se entrega a fantasías teológicas. ¿Querrás tú condenarte a saltar páginas en todas tus lecturas y en todos tus estudios? Hay que confesarlo: la religión está íntimamente unida a todas las manifestaciones de la inteligencia humana; es la base de la civilización, y es ponerse fuera del mundo intelectual y condenarse a una manifiesta inferioridad el no querer conocer una ciencia que han estudiado y que poseen en nuestros días tantas inteligencias preclaras. Ya que hablo de educación: para ser un joven bien educado, es preciso conocer y practicar las leyes de la Iglesia? Sólo te diré lo siguiente: nada hay que reprochar a los que las practican fielmente, y con mucha frecuencia hay que llorar por los que no las toman en cuenta. No fijándome sino en la cortesía, en el simple «savoir vivre», hay que convenir en la necesidad de conocer las convicciones y los sentimientos de las personas religiosas. Si no estamos obligados a imitarlas, debemos, por lo menos, comprenderlas, para poder guardarles el respeto, las consideraciones y la tolerancia que les son debidas. Nadie será jamás delicado, fino, ni siquiera presentable sin nociones religiosas. Querido hijo: convéncete de lo que te digo: muchos tienen interés en que los demás desconozcan la religión, pero todo el mundo desea conocerla. En cuanto a la libertad de conciencia y otras cosas análogas, eso es vana palabrería que rechazan de consuno los hechos y el sentido común. Muchos anti-católicos conocen por lo menos medianamente la religión; otros han recibido educación religiosa; su conducta prueba que han conservado toda su libertad.” Además, no es preciso ser un genio para comprender que sólo son verdaderamente libres de no ser cristianos los que tienen facultad para serlo, pues, en caso contrario, la ignorancia les obliga a la irreligión. La cosa es muy clara: la libertad, exige la facultad de poder obrar en sentido contrario. Te sorprenderá esta carta, pero precisa, hijo mío, que un padre diga siempre la verdad a su hijo. Ningún compromiso podría excusarme de esa responsabilidad”. |
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| DIEZ
MODOS PRÁCTICOS PARA RECRISTIANIZAR EUROPA |
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1- Por la mañana, haz el ofrecimiento de obras, poniendo en manos de Dios tu trabajo, tus éxitos y tus contratiempos. 2- Bendice la mesa en familia, también cuando comas fuera de casa o con amigos. 3-Lleva una medalla o escapulario de la Virgen al cuello. 4- Orienta tu vida hacia Dios. No digas «menos mal», dí «gracias a Dios». No digas «quizá», dí «si Dios quiere». 5- Repasa el Catecismo con tus hijos, que te vendrá muy bien a ti. 6- Solicita en el Colegio la enseñanza de la Religión para tus hijos. 7- No regales un libro cualquiera. Regala los Evangelios u otras obras clásicas de espiritualidad. 8- Muestra siempre, en todas partes, tu condición y tu alegría de ser hijo de Dios. Cultiva el optimismo. 9- Escribe de lo que sabes, con sentido cristiano. Puedes ayudar mucho a otros. 10- Recuerda a tus amigos y parientes que el Domingo es el DÍA DEL SEÑOR: para escuchar su Palabra y ofrecer el Santo Sacrificio de la Misa. |
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| ACTOS
DE FE, ESPERANZA Y CARIDAD |
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Creo en Dios Padre; creo en Dios Hijo; creo en Dios Espíritu Santo; creo en la Santísima Trinidad; creo en mi Señor Jesucristo, Dios y Hombre verdadero. Espero en Dios Padre; espero en Dios Hijo; espero en Dios Espíritu Santo; espero en la Santísima Trinidad; espero en mi Señor Jesucristo, Dios y Hombre verdadero. Amo a Dios Padre; amo a Dios Hijo; amo a Dios Espíritu Santo; amo a la Santísima Trinidad; amo a mi Señor Jesucristo, Dios y Hombre verdadero; amo a María Santísima, Madre de Dios y Madre nuestra, y amo a mi prójimo como a mí mismo. «Debemos orar; ante todo, porque somos creyentes. La oración es el reconocimiento de nuestro límite, de nuestra dependencia: venimos de Dios, somos de Dios y a Dios volvemos» (Juan Pablo II). Florentino Fernández Álvarez |
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“Fecisti nos Domine ad te, et inquietum est cor nostrum donec requiescat in te” “NOS HICISTE SEÑOR PARA TI Y NUESTRO CORAZÓN ESTÁ INQUIETO HASTA QUE DESCANSE EN TI” ( S. Agustín) |
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| ¡Los
TRES! Por José Cristo Rey García Paredes |
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¿Quién es mi Dios?, me pregunto. El adjetivo posesivo mi me produce un cierto escalofrío, me hace retroceder para atrás. Y me pregunto de nuevo: ¿es verdad que yo puedo decir a alguien, a un ser tan grande, tan grande, tan misterioso como es El, que es mío? Cuando digo mi Dios, ¿a qué me refiero? Estoy diciendo que hay una realidad que me envuelve, que me ha acompañado toda mi vida, que me haría desesperar, si de momento desapareciera o no existiera. He pasado muchas, muchas horas pensando en mi Dios. Recuerdo
una canción del Padre Zezinho: «Estoy pensando en Dios».
Desde muy pequeño El era mi consuelo, mi guía. Han pasado los años y me pregunto, ¿quién
es mi Dios? Y respondo: es mi interlocutor permanente; esa referencia
que nunca me falta; por eso, en algunas ocasiones puedo decir apenado
¡Dios mío!, y en otras entusiasta ¡Dios mío!
Lo llevo incrustado en mi ser. Con él voy a todas partes. Su oscuridad
me envuelve como un manto. Su luz a veces me envuelve como un manto. Cuando
hago el mal, me siento pecador en su presencia. Desde hace bastantes años,
me llega al alma el salmo: «Señor, tú me sondeas y
me conoces... Todas mis sendas te son familiares. Conoces mi camino y
mi descanso... Si escalo al cielo allí estás tú,
si bajo hasta el abismo allí te encuentro. La noche no es oscura
para tí». He tenido conversaciones con mi Dios en tantos
lugares, a todas las horas... No sé si seré egoísta, pero me va
eso de encontrarme a solas con Dios. Yo sería un candidato espontáneo
a subir con Jesús al monte de la transfiguración, sólo
con él o con algunos amigos, y nadie más. Me gustaría
tanto, tener un profunda experiencia mística de Dios, eso que Teresa
llama las séptimas moradas. |
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| EL
ENCANTO DE LA TRINIDAD |
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Fiesta en honor a DIOS. El homenaje a la UNIDAD de tres personas que, siendo diferentes, deja a la intemperie nuestra dispersión, la ruptura del mundo y de las cosas, del ser humano y de las estructuras sociales... Con Jesús, en este día, remontamos hacia las alturas y –como el montañero que ha sabido intuir y valorar la importancia de las herramientas de escalada- contemplamos con el resucitado los tres anillos fundidos en oro de la misma naturaleza y con los mismos kilates : PADRE, HIJO Y ESPIRITU SANTO. e lo soltaba un chaval en la misa familiar de no hace mucho tiempo: “Javier..¿cómo puede Jesús dirigirse a DIOS si El es DIOS”. Buena pregunta para una sencilla respuesta: Jesús nos enseña a seguirle y verle como camino hacia el Padre. No pretende que nos quedemos solamente en El. Nos empuja nadar aguas arriba como aquel que más allá de sí mismo quiere saber más sobre su nacimiento y origen. ¡GLORIA Y ALABANZA A LA TRINIDAD! Tres en Uno... y el Uno en Tres¡¡¡. No es juego de palabras y sí, en cambio, corazón indiviso, misterio profundo de nuestra fe y de nuestra vida cristiana: Nos enseña que DIOS es familia y que , nosotros, formamos parte de ella aunque no lleguemos a comprender ni entender todo el entresijo y la riqueza que encierra. Dios es AMOR y, nosotros, participamos de esa fusión única y cómplice que existe entre las tres personas. Dios es COMUNIÓN y, nosotros, la contemplamos y la comemos, la vivimos y la palpamos, la añoramos y la necesitamos ante la fragmentación existente en nuestro entorno, en las galaxias de nuestros afectos, en nuestras luchas, proyectos y fatigas. Dios es ÚNICO y, nosotros, le damos gloria y alabanza porque nuestra FE nos dice que en El está puesta nuestra esperanza, nuestro ser iglesia, nuestra vida cristiana que ha de ser siempre trinitaria. ¡GLORIA
Y ALABANZA A LA TRINIDAD! Recuerdo
que recién ordenado sacerdote, y en mi primer destino pastoral,
un feligrés entró en la sacristía y me dijo: “venga
vd cuando quiera a mi casa....¡somos buena familia!”. |
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| JOSE
ANTONIO PAGOLA |
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Creo, ¡oh Dios!, en tu vida una y trina. Por ti creo en ella, pues ese misterio cobija tu verdad. En cuanto se abandona, tu imagen se desvanece en el mundo. Pero también, ¡oh Dios!, creo en ella por nosotros, porque la paz de tu eterna vida tiene que llegar a ser nuestra patria. Nosotros somos tus hijos, ¡oh Padre!; tus hermanos y hermanas, Hijo de Dios, Jesucristo, y tú, Espíritu Santo, eres nuestro amigo y maestro. Javier Leoz Si por un imposible, la Iglesia dijera un día que Dios no es Trinidad, ¿cambiaría en algo la existencia de muchos creyentes? Probablemente, no. Por eso queda uno sorprendido ante la confesión del P. Varillon: «Pienso que si Dios no fuera Trinidad, yo sería probablemente ateo... En cualquier caso, si Dios no es Trinidad, yo no comprendo ya absolutamente nada». La inmensa mayoría de los cristianos no sabe que al adorar a Dios como Trinidad, estamos confesando que Dios, en su intimidad más profunda, es sólo amor, acogida, ternura. Es quizás la conversión que más necesitan: el paso progresivo de un Dios considerado como Poder a un Dios adorado gozosamente como Amor. Dios no es un ser "omnipotente y sempiterno" cualquiera. Un ser poderoso puede ser un déspota, un tirano destructor, un dictador arbitrario. Una amenaza para nuestra pequeña y débil libertad. ¿Podríamos confiar en un Dios del que sólo supiéramos que es Omnipotente? Es muy difícil abandonarse a alguien infinitamente poderoso. Es mejor desconfiar, ser cautos, salvaguardar nuestra independencia. Pero Dios es Trinidad. Dinamismo de amor. Y su omnipotencia es la omnipotencia de quien sólo es amor, ternura insondable e infinita. Es el amor de Dios el que es omnipotente. Dios no lo puede todo. Dios no puede sino lo que puede el amor infinito. Y siempre que lo olvidamos y nos salimos de la esfera del amor, nos fabricamos un Dios falso, una especie de Júpiter extraño que no existe. |
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Cuando no hemos descubierto todavía que Dios es sólo Amor, fácilmente nos relacionamos con él desde el interés o el miedo. Un interés que nos mueve a utilizar su omnipotencia para nuestro provecho. O un miedo que nos lleva a buscar toda clase de medios para defendernos de su poder amenazador. Pero una religión hecha de interés y de miedos está más cerca de la magia que de la verdadera fe cristiana. Sólo cuando uno intuye desde la fe que Dios es sólo AMOR y descubre fascinado que no puede ser otra cosa sino AMOR presente y palpitante en lo más hondo de nuestra vida, comienza a crecer libre en nuestro corazón la confianza en un Dios Trinidad del que lo único que sabemos en Cristo es que no puede no amarnos. |
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Ante las primeras comuniones |
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En E-mail aparte podremos enviar cantos preciosos y muy apropiados para
este día.Qué es la Primera Comunión? Es la primera participación solemne de los niños en la acción eucarística de la comunidad cristiana. Es el acontecimiento más importante de la vida religiosa del niño, después del bautismo. Es la celebración de la comunidad cristiana, en la que tiene lugar la admisión de unos niños a la plena participación en la Eucaristía, es decir, a la comunión sacramental. Es un momento culminante, no el término, dentro de un proceso catequizador, que debe significar el punto de arranque para una catequesis ulterior más rica. Es la ratificación solemne de la Iglesia para admitir a la plena participación eucarística al niño, que ha descubierto a Jesucristo y, por lo tanto, es apto para ser miembro de pleno derecho de la asamblea cristiana. Es el comienzo de una etapa de crecimiento en la fe, de descubrimiento de las exigencias morales de la vida cristiana. Es una honda experiencia, que debe mover al niño a una práctica de la oración. Es un vivo testimonio de fe infantil, que se convierte en interrogante serio para la fe adormecida de los adultos. Es una ocasión excepcional para comprometer y renovar la vida religiosa de toda la familia. CONSIDERACIONES GENERALES |
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Los niños
que hacen la Primera Comunión no son los protagonistas de la celebración,
sino los invitados de honor, los que son homenajeados. La Misa en que participan
es de adultos, no es una Misa con niños. Debe enmarcarse la celebración litúrgica dentro del espíritu y directrices del Directorio para las misas con niños. No es el estreno mundial de un rito bonito, pero que tiene muy poco que ver con la celebración del memorial del Señor. Por ser una celebración especial, hay que conocer muy bien los aspectos que se pueden adaptar. |
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Adaptar no significa simplemente cambiar o suprimir. Debe ser una adaptación
de iniciación sacramental. Siempre hay que respetar al niño, que debe saberse capaz de celebrar la fe y no sentirse conejito de indias sobre el que se ensayan falsas piruetas litúrgicas. Muchas veces se llama creatividad a la improvisación. El principal protagonismo de la Primera Comunión corresponde a la comunidad cristiana que los ha preparado, los acoge y los integra plenamente en su seno. Durante la celebración eucarística el niño que comulga por vez primera no conviene que ejerza todas las funciones y ministerios litúrgicos (propios de los ya plenamente iniciados), creyendo falsamente que así participa más. Como suele haber muchos participantes ocasionales en la Misa de Primera Comunión, debe cuidarse la dignidad celebrativa por su valor evangelizador. |
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| ALGUNAS
PISTAS LITÚRGICAS |
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El celebrante nunca debe aparecer ante los niños ni comportarse como un niño mayor, sino como un adulto en la fe, que los ayuda a vivirla. Es bueno que, desde el principio, los niños que van a hacer la Primera Comunión entiendan que eso es cosa de mayores. El lenguaje de los gestos litúrgicos no puede reducirse al aplauso y a cogerse las manos. Hay gestos litúrgicos (signarse, partir el pan, etc…), gestos corporales (de pie, sentados, de rodillas, las manos levantadas, procesiones, etc…) La mejor participación en el canto no se consigue con cantos infantiles ni con el simple acompañamiento de gestos (los niños un poco mayores sienten un pudor incipiente), sino con aclamaciones breves, fáciles, entendidas. Ordinariamente el niño no suele ser buen lector de textos, le resulta muy difícil proclamar en la asamblea litúrgica las lecturas. Máxime el día de la Primera Comunión, en que está muy nervioso. Los primeros comulgantes pueden ser significativamente protagonistas en la acción litúrgica en los siguientes momentos: en la procesión de entrada, en la oración de los fieles (evitar las expresiones genéricas y desconectadas de la Palabra escuchada), en la procesión de ofrendas (debe ser verídica y eucarística; evitar trabajos escolares, libros, juguetes, etc…) y en el momento de la comunión. En la celebración debe brillar también el silencio sagrado, al que deben acostumbrarse desde el principio los niños. No es pérdida de tiempo. Prestar la atención pastoral correcta al problema de los fotógrafos, que suele ser punto de conflicto en las Primeras Comuniones. La Primera Comunión debe ser celebración que se prolongue en posteriores celebraciones, que despierte el hambre de otras Eucaristías, que capacite e inicie a la participación en la misa ordinaria de los domingos. Andrés Pardo |
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| LOS
CRITERIOS PARA ADMITIR UN NIÑO A LA PRIMERA COMUNIÓN, UNA
VEZ CUMPLIDOS LOS AÑOS DE CATEQUESIS CON UNA PARTICIPACIÓN
SATISFACTORIA, SERÁN: |
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que tenga una adhesión viva a la persona de Jesús y lo conozca
como Hijo de Dios y Salvador; • que sepa, de acuerdo a su edad, lo que es ser cristiano; • que haya adquirido cierta práctica de oración y puede repetir de memoria las oraciones más importantes; • que dé una razonable garantía de perseverancia en la vida cristiana, apoyado por sus padres; |
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• que sepa discernir entre el bien y el mal y se haya confesado; • que tenga un conocimiento básico de lo que es la eucaristía y sepa discernir el Cuerpo de Cristo del alimento común. |
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| SU
PRIMERA COMUNIÓN CANTO DE PRIMERACOMUNIÓN PARA LOS ABUELITOS DE LOS NIÑOS |
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Música: M Serrapí (Niño Ricardo), J. Escolíes Letra: J. Valderrama I Como una blanca azucena, lo mismo que un jazmín va mi niña hacia la iglesia, a la iglesia de San Gil. Ha cumplido siete años y va a recibir a Dios; mi niña toma rezando, su primera comunión. En el quisio de la puerta estamos su madre y yo con lágrimas en los ojos y risa en el corazón. ESTRIBILLO |
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| LA
CINTA DE SEDA |
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Dedicada a los niños de la primera comunión En una caja escondida Cuando la melancolía Y en la brisa vesperal A su reclamo y llamada, vestido
de blanco armiño, Como
esta cinta, Ramón, Mi madre
se fue. En la vida La miro como
a una estrella Quiero marchar
de este mundo |
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| Carta
Pascual: Hoy les toca a los niños de primera Comunión Queridos niños: |
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Se nos hecha
ya encima el día grande, el día feliz de la primera comunión.
¿Os parasteis a pensar por qué es día grande y feliz,
y uno de los más importantes de vuestra vida? A ver si hoy os “paráis”
y me contestáis por escrito las razones de por qué ese día
es tan hermoso y tan dichoso. Os quiere mucho vuestro párroco. Laurentino Marta del Prado González.- Contestación: Por que recibo por primera vez el cuerpo de Cristo. Y por que Dios me va a perdonar los pecados por primera vez. Hasta pronto Marta |
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| Dedicada
a los niños de Primera Comunión VOY A COMULGAR, SEÑOR . Laurentino |
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Voy a comulgar, Señor, a tenerte todo entero, dentro de mi corazón. Trocito blanco de pan, ahí te escondes, oh Dios mío, jugo de vida es el vino, el más sublime prodigio. Ayer hice jubiloso mi primera CONFESION y ya se cumplió el momento de abrazarte en COMUNIÓN y de mi gozo completo. Ouisiera, mi Dios, saber si lates con mi latido, si tu latir se acompasa con el mismo latir mío, y, aunque mi latir no siento,, con él lato porque vivo. Altar
mayor, día grande, Santa María
de la Corte Nunca olvidaré
este día |
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| PAROQUIA
DE SANTA MARIA LA REAL DE LA CORTE. OVIEDO ORACIONES PARA NIÑOS DE PRIMERA COMUNIÓN |
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Oración de la mañana Señor Jesús, te doy gracias por este día que empieza. Te pido que estés conmigo durante todo el día y que me enseñes a querer a todos como TU me quieres. Hoy seré más bueno, obedeceré, no reñiré con mis hermanos y amigos, estudiaré más, no diré mentiras... María, madre mía, ya falta un día menos para mi Primera Comunión. ayúdame a preparar mi corazón para recibir a Jesús AMEN |
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Oración para bendecir la mesa Que así como entendemos que es necesaria la comida, comprendamos que lo es la mesa de la Eucaristía. ¡Gracias te damos, Señor, por la mesa y por la Misa! AMEN Oración de la noche Señor Jesús, cuando el día ya termina, y llega la noche, te doy gracias por las alegrías que he tenido hoy y te pido perdón por mis pecados y por las veces que he hecho sufrir a los demás. Te doy gracias porque mis padres me quieren mucho. Señor Jesucristo, guárdame durante esta noche, guarda a mis padres y hermanos, guarda a mis familiares y amigos. Y enséñame a quererte cada día más. Mañana seré más bueno A la Santísima Virgen Querida Madre. Acompáñame todos los días. Ayúdame a portarme bien y ser un buen hijo, servicial y atento para lo que necesiten mis papás. Quiero ser un buen hermano, que no discuta ni me pelee tan fácilmente por cosas que no son importantes. Échame una manita en las cosas de la escuela y ayúdame a tener siempre una sonrisa para todos los que me rodean. Ayúdame a vivir haciendo el bien, como le enseñaste a tu hijo Jesús. Ayúdame a ser como Él. AMEN |
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| MÁS
RECUERDOS DE INFANCIA (Laurentino) |
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Recuerdo unos evangelios en unas cartucheritas que en medio de sus desvelos nos colgaban nuestras madres en medio de las ropitas ¡Que detalle de ocurrencia Para así gustar ya pronto Cerquita del corazón, Gracias, muchísimas gracias Gracias por las enseñanzas, |
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| CARTA
PARA LOS NIÑOS DE LA 1ª COMUNIÓN |
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| Niños
Primera Comunión 2005 |
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| Nerea
Alonso García Patricia Xana Alonso González Andrea Alvarez García Daniel Blanco González Ignacio Brañanova González Marta del prado González Sara María Estébanez García David García Alonso Paula Cecilia García Fernández Pilar Gutiérrez de Piñeres Campo Antonio Martínez Antuña Vicente Miranda Rodríguez Lizbeth Jazmín Tenempaguay Chacho Paola Maribel Tipán Pelicita Con emoción y cariño, muchas felicidades de vuestro Párroco, Catequistas y de toda la Parroquia de la Corte |
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| El
Dios del Amor que siempre nos precede |
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(José Cristo Rey García Paredes, cmf. 20 de mayo 2005) Cuando nos atrevemos a pedirle a Dios que se quede con nosotros, que nos perdone, que nos proteja, que vivamos en paz, que nos salve y no permita que nos condenemos, es ¡porque ya todo eso nos ha sido concedido! No somos nosotros los que transformamos a Dios. Es Dios quien nos transforma a nosotros según su querer. La oración cristiana no es aquella que modifica la conducta y los proyectos de Dios; es, más bien, aquella que nos hace conscientes del proceso de transformación según Dios que se está produciendo en nosotros. Este es el mensaje unánime de las tres lecturas de este domingo de la Santa Trinidad. La primera lectura, tomada del capítulo 34 del libro del Éxodo, ratifica ésto de manera evidente. Moisés siente el paso de Dios ante él, mientras le revela su identidad más profunda: "El Señor, el Señor! Un Dios clemente y compasivo, paciente, lleno de amor y fiel". Ante esta revelación Moisés reacciona y ace rostro a tierra. Entonces le pide a Dios aquello que le ha sido manifestado en la visión: "Mi Señor, si gozo de tu protección, que venga mi Señor entre nosotros, aunque éste sea un pueblo obcecado. Perdona nuestra iniquidad y nuestro pecado y tómanos como heredad tuya". Si Dios se ha revelado como un Dios clemente, compasivo, paciente, lleno de amor y fiel, ¿va a abandonar a su pueblo? ¿va a despreciar su heredad? La súplica de Moisés no intenta transformar el corazón de Dios. Ha sido Dios quien, con su actuación, ha orientado el querer de Moisés hacia su voluntad. Lo mismo sucede en la segunda lectura, tomada del capítulo 13 de la segunda carta a los Corintios. Pablo proclama: "El Dios del amor y de la paz estará con vosotros: La gracia de Jesucristo, el amor de Dios y la comunión del Espíritu Santo estén con todos vosotros" Cuando esta presencia acontece, entonces los hermanos de la comunidad cristiana están alegres, se restauran, se dejan guiar, tienen un mismo sentir, viven en paz. ¿No consistió en eso la experiencia de la Resurrección? Los hermanos se llenaron de paz y alegría, de unidad y comunión cuando el Señor Resucitado se presentó en medio de ellos. En el Evangelio también Jesús manifiesta cómo la conducta de Dios modifica nuestro querer: "Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo único... no lo envió para condenarlo, sino paras salvarlo por medio de Él". Este envío-misión modifica nuestra forma de pensar y sentir. Nos permite creer y desear lo que antes nos parecía imposible. Clamamos ¡ten piedad! porque la piedad nos ha sido otorgada. Le pedimos al Padre que nos acepte como hijos (parábola del hijo pródigo), porque ya hemos sido aceptados como tales. Decimos "¡sálvanos! ¡redímenos!" porque la salvación y la redención nos han sido concedidas. Podría parecer que las lecturas que hoy nos ofrece la Iglesia no son las más adecuadas para meditar sobre el misterio de la Santísima Trinidad. En lugar de introducirnos en la cámara secreta, nos invita a contemplar su acción en favor nuestro. ¡Es así! Estas lecturas nos dicen cómo es nuestro Dios, cómo es la comunidad formada por el Abbá, el Hijo único y el Santo Espíritu. Nuestro Dios es Comunidad de amor que ama, Comunidad de fidelidad que no rompe su pacto, Comunidad que todo lo espera y no se cansa de esperar (¡paciente!), Comunidad generosa que no se reserva sus dones. Si Dios es así, el pueblo, la comunidad, el mundo pueden sentirse seguros, confiados. Podemos estar ciegos, envueltos en iniquidades, llenos de conflictos y de malas acciones, podemos ser dignos de condenación... nuestro Dios no lo va a permitir. Lo único que nos exige, porque nos considera "personas", porque la Santa Trinidad respeta nuestra autonomía y libertad, es que acojamos esa forma divina de ser, que creamos, que expresemos en la oración y la alabanza cómo es nuestro Dios. La Trinidad no es contemplada en la liturgia de hoy como un dogma que nos excede y está en otra parte. Más bien, nos dice hoy la Madre Iglesia: "¡Contempláos a vosotros mismos, observad vuestros deseos, vuestras esperanzas, vuestras oraciones! Ahí se revela la santa Trinidad. Nada de lo que deseáis -en lo más profundo de vosotros- es imposible. Si lo deseáis, es que ya os ha sido concedido. La Trinidad os envuelve. No está lejos de vosotros. Está en vosotros. ¡Es la Trinidad de la Alianza fiel, de la Paciencia gozosa, de la Paz!". Moisés supo convivir con las limitaciones de su
pueblo, y también de él mismo. Nosotros somos invitados
en este día a saber convivir con las limitaciones de nuestra sociedad,
de nuestra iglesia, de nuestras comunidades, de nosotros mismos. Nunca
seremos capaces de formar una comunidad como la Santa Trinidad. Pero sí
que podremos sentir que esa Comunidad Santa, Santísima, está
soportando, protegiendo, animando, nuestra pobre comunidad. La Trinidad
Santa proveerá. Confiémos en ella. Nuestro futuro como mundo,
como Iglesia, como grupos o personas... está en las santas manos
del Abbá, que son Jesús el Hijo único y el Santo
Espíritu. |
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| “Presencia
en lo escondido. El monacato, una vida eucarística” |
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![]() Carta pastoral en Jornada “Pro orantibus” 22 de mayo de 2005 El próximo 22 de mayo celebramos en la Iglesia que camina en España la Jornada “Pro orantibus”, dedicada a los monasterios de vida contemplativa. En esta ocasión se nos ofrece un lema especialmente sugestivo: “La presencia en lo escondido. El monacato, una vida eucarística”. Nuestra Archidiócesis de Oviedo, animados por el espíritu de esta jornada quiere expresar su cercanía, admiración, ayuda y oración por los diversos monasterios de clausura que están en nuestra geografía: Cistercienses en el Monasterio de Santa María de Valdediós en Villaviciosa; Agustinas Recoletas en el Monasterio de la Encarnación de Oviedo y en el Monasterio del Santísimo Sacramento y Purísma Concepción de Gijón; Benedictinas del Real Monasterio de San Pelayo en Oviedo; Carmelitas Descalzas en el Convento de Ntra. Santísima Madre del Carmen en Oviedo y en el Convento de Ntra. Sra. Del Carmen y San José en Gijón; Cistercienses del Monasterio de Santa María de los Ángeles en Lugones; Clarisas del Monasterio de la Purísma Concepción en Villaviciosa; Dominicas en el Monasterio de la Encarnación en Cangas de Narcea; Pasionistas en el Convento de Santa María Magdalena en Oviedo; Salesas en el Monasterio de la Visitación de Santa María en Oviedo. Por todas estas presencias, por cada una de vosotras que habéis dedicado vuestra vida a la alabanza divina, en esta jornada y en nuestra Iglesia diocesana, damos gracias a Dios y pedimos la oración y la ayuda de todos los cristianos que caminan por Asturias. Vida orante y seguimiento de Jesucristo Este objetivo expresa que cualquier relación con Cristo pertenece a este único proyecto y consiste en realizar este programa diseñado por Cristo. Su vida, orante y escondida, reside en seguir radicalmente a Jesucristo según el Evangelio. Y este seguimiento radical obedece al designio amoroso del Padre, que suscita en la Iglesia y para la Iglesia, todo un abanico de carismas que florecen, desde su misma entraña, por obra y gracia del Espíritu Santo, teniendo como fundamento último y como raíz viva y permanente la persona misma de Jesucristo. El monacato, respuesta a la iniciativa divina Todo comienza desde una llamada personal y gratuita de Jesucristo, donde se pone de manifiesto con una claridad especial la absoluta iniciativa del Padre y la gracia del Espíritu que les hace responder a la llamada de una vida dedicada al silencio y a la oración por todos los hombres. Es una llamada a ser en Él, a ser hijos, a ser hermanos los unos de los otros por la acción del Espíritu Santo. ¡Qué gozo se siente en lo escondido cuando nos sabemos ciertamente “conciudadanos de los santos y familiares de Dios”! (Ef 2, 19). Esta respuesta a la iniciativa divina adquiere una fuerza especial y unas dimensiones únicas cuando, en un segundo momento, hablamos de koinonía, que en sentido bíblico significa propiamente comulgar en un bien indivisible; esto es, configurarnos con la persona viva y vivificante de Jesucristo, en quien comulgamos con el Padre y con el Espíritu Santo y también con los otros seguidores de Cristo. Esa koinonía tiene su expresión más honda y profunda en la Eucaristía celebrada, vivida y anunciada. Otro núcleo esencial de la vida contemplativa se expresa en la consagración. Pues ella nos habla de la configuración con Cristo al tratarse de una consagración personificada, de tal modo que vivir con Cristo implica vivir como Cristo. Y así, por la consagración se da una verdadera y real configuración con Jesucristo: virgen, pobre y obediente. Y todo ello vivido desde esa experiencia de la misión que es una participación auténtica en el ser mismo de la misión de Jesús. Esta particularidad supone una verdadera participación en la misión de la Iglesia, anunciando el Reino inaugurado por Jesús, que se identifica con el Señor mismo. En esa “presencia en lo escondido” adquiere
una fuerza especial aquella descripción que San Benito hacía
del seguimiento de Cristo al poner de manifiesto que el discípulo
ha de tener como único marco y modelo el propio evangelio. ¡Qué
fuerza tiene ese marco y ese modelo! ¡Qué importancia adquieren
todos nuestros monasterios en este momento de la historia! ¡Qué
valor tienen quienes, llamados por el Señor, se prestan para protagonizar
su vida desde ese marco y modelo! Aceptar la verdad del evangelio pone
de manifiesto en la vida de aquellos que forman la comunidad monástica
que nada hay más preciso y decisivo que Cristo. Impresiona ver
cómo subraya este santo patrono de Europa la centralidad y el primado
de Cristo en la vida espiritual. El monacato, vida eucarística Pido a la Santina, en esta jornada dedicada a la oración
por los religiosos y religiosas de vida contemplativa, que interceda por
todos nuestros monasterios, para que sean lugares donde la experiencia
de Dios se haga patente para todos los hombres y desde donde toda la humanidad
y todas las situaciones históricas se pongan en manos de Dios,
Señor de la historia y de la vida. Pedimos también para
que los jóvenes escuchen y sepan discernir si a ellos el Señor
les hace la llamada para realizar esta bella aventura. Con gran afecto, os bendice |
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