Reflexiones entre amigos
Revista semanal elaborada por:
MOVIMIENTO DE ADORACION PERPETUA A.R.P.U.
PARROQUIA DE SANTA MARIA LA REAL DE LA CORTE
OVIEDO
24 de Julio de2005
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DOMINGO XVII 2005
PARA COMPRENDER Y ACOGER, PARA CELEBRAR, PARA ADORAR, PARA LA MISIÓN, DON RECIBIDO DE MARÍA

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Lectura del santo Evangelio según San Mateo 13,4,52.

En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente:

-El Reino de los Cielos se parece a un tesoro escondido en el campo: el que lo encuentra, lo vuelve a esconder, y, lleno de alegría, va a vender todo lo que tiene y compra el campo.

El Reino de los Cielos se parece también a un comerciante en perlas finas, que al encontrar una de gran valor se va a vender todo lo que tiene y la compra.

[El Reino de los Cielos se parece también a la red que echan en el mar y recoge toda clase de peces: cuando está llena, la arrastran a la orilla, se sientan, y reúnen los buenos en cestos y los malos los tiran.

Lo mismo sucederá al final del tiempo: saldrán los ángeles, separarán a los malos de los buenos y los echarán al horno encendido. Allí será el llanto y el rechinar de dientes.

-¿Entendéis bien todo esto? Ellos le contestaron:
-Sí.

El les dijo:

-Ya veis, un letrado que entiende del Reino de los Cielos es como un padre de familia que va sacando del arca lo nuevo y lo antiguo.

 
 
 CR/ENTUSIASMO  ALEGRIA/GOZO EXP-D/ALEGRÍA
EL GOZO DE CREER
   
y lleno de alegría va a vender todo...

Son muchos los hombres y mujeres que parecen condenados a no entender nunca el evangelio como fuente de vida y alegría. Dios se les presenta como alguien exigente que hace mas incómoda la vida y más pesada la existencia. En el fondo piensan que la religión es un peso que impide vivir la vida en toda su espontaneidad y riqueza. Sin embargo, Jesús en sus parábolas nos describe al creyente como un hombre sorprendido por el hallazgo de un gran tesoro e invadido por un gozo arrollador que determina en adelante toda su conducta.

¿Por que escasean tanto hoy esos creyentes llenos de vida y de alegría? Lo ordinario es encontrarse con cristianos "cuyas vidas no están marcadas por la alegría, el asombro o la sorpresa ni lo estuvieron nunca" (A.M. Greeley). Cristianos que nunca han creído nada con entusiasmo.

Hombres y mujeres que apoyan su fe en la doctrina o la organización de la Iglesia pero en cuyas vidas no se nota ni gozo ni sorpresa, porque nunca han descubierto por experiencia propia el evangelio como "el gran secreto de la vida".

A lo largo de los siglos, los cristianos hemos elaborado grandes sistemas teológicos, hemos organizado una Iglesia universal, hemos llenado bibliotecas enteras con comentarios muy eruditos al evangelio, pero son pocos los creyentes que sienten el mismo gozo que el hombre que halló aquel tesoro oculto.

Y sin embargo, también hoy «puede suceder que un hombre se encuentre repentinamente frente a la experiencia de Dios, y que de ahí resulte un gozo arrollador capaz de determinar en adelante toda su vida» (N. Pemn).

Lo que se nos pide es «cavar» con confianza. Detenernos a meditar y saborear despacio lo que con tanta ligereza e inconsciencia confiesan nuestros labios. No quedarnos en fórmulas externas ni en cumplimiento de ritos, sino ahondar en nuestras vivencias, descubrir las raíces más profundas de nuestra fe, abrirnos con paz a Dios, tener el coraje de abandonarnos a él.

Entonces descubriremos quizás por vez primera y sin que nos lo digan otros desde fuera, cómo Dios puede ser fuente de vida y gozo arrollador. Entonces sabremos que la renuncia y el desprendimiento no son un medio para encontrarnos con Dios sino la consecuencia de un hallazgo que se nos regala por sorpresa.

JOSE ANTONIO PAGOLA
 
  A - Domingo 17o. del Tiempo Ordinario
Fuente: Catholic.net Autor: P. Octavio Ortíz

Sagrada Escritura
Primera: 1Re 3,5.7-12 Salmo 118 Segunda: Rm 8, 28-30 Evangelio: Mt 13, 44-52
 
Nexo entre las lecturas


El hilo conductor que nos propone a nuestra meditación la liturgia del día es la sabiduría del corazón. Salomón, prototipo del rey ideal de la Antigua Alianza, es precisamente lo que pide al Señor en su oración: te pido que me concedas sabiduría de corazón para que sepa gobernar a tu pueblo. (IL). El Señor, ante aquella petición sensata y desinteresada del rey, le concede el corazón dócil y sabio del hombre que pone su descanso en la ley del Señor, que ama sus mandamientos más que el oro purísimo, que estima en más sus enseñanzas que mil monedas de oro y plata (SAL). Todas estas actitudes encuentran su plenitud precisamente en el corazón de la gente sencilla (cfr Mt 11,25) que sabe descubrir el valor del Reino de los cielos y está dispuesto a vender cuanto tiene para comprarlo (EV). Ese misterio del Reino, condensado en la imagen del campo y de la perla, y cuyo contenido esencial es Cristo, llega a su cumplimiento una vez que hemos reproducido en nosotros mismos su imagen (2L).

Mensaje doctrinal


1. El valor del reino. Podemos decir que estas parábolas forman parte de las siete parábolas de Mateo que tienen como único argumento el misterio del reino de los cielos: su revelación, su manifestación, la parte que en ese reino nos está reservada, las exigencias que debemos afrontar para alcanzar ese reino y su cumplimiento al final de los tiempos. En particular, estas dos parábolas, sea la primera, que pone en escena a un hombre que encuentra por casualidad un tesoro escondido en el campo y vende cuanto tiene para comprarlo (Mt 13, 44), sea la segunda, que nos presenta a un vendedor de perlas que al descubrir una de mayor valor vende todas las que tiene para conseguir aquella más preciosa ( Mt 13, 45-46), nos revelan esta realidad: el reino de los cielos es un tesoro que no tiene precio. Todo palidece ante el Reino de los cielos cuando éste ha sido descubierto en su plenitud ya que no es otra que Cristo mismo (cfr San Cipriano, Dom. orat. 13). Este valor viene recalcado por la alegría (v.44) que experimenta el hombre al encontrarlo. Es una alegría profunda que empuja al hombre a la posesión de un bien de frente al que todos los otros pierden su peso y su valor. De hecho, el hombre que, habiendo descubierto esta perla o este tesoro opta por conservar sus bienes, permanece triste (cfr Mt 19, 22). Es, en definitiva, el valor de la Nueva Alianza que supera y lleva a su plenitud la Antigua, predicada e inaugurada por Cristo en la tierra (Lumen Gentium 3) para elevar a los hombres a la participación de la vida divina (idem 2).

2. La radicalidad del reino de los cielos. La radicalidad que Cristo exige para poder ser partícipes del Reino es total. Es preciso venderlo todo, arriesgarlo todo, poner todo en juego para ganar el Reino. Todo el mensaje de Cristo está caracterizado por esta exigencia de totalidad y autenticidad. Para todo los cristianos, sin excepciones, el radicalismo evangélico es una exigencia fundamental e irrenunciable, que brota de la llamada de Cristo a seguirlo e imitarlo, en virtud de la íntima comunión de vida con Él, realizada por el Espíritu (Pastores dabo vobis 27). Comprender esto no depende, ciertamente, de la inteligencia humana de los sabios e inteligentes, sino que es fruto de la sabiduría divina que Dios otorga a los humildes y pequeños. En este sentido, el Reino pertenece a los pobres y a los pequeños, es decir, a los que lo acogen con un corazón humilde y desprendido de todo: Bienaventurados los pobres porque de ellos es el Reino de los cielos (Mt 5, 3). Bienaventurados, es decir, felices, dichosos. La radicalidad evangélica que pide el desprendimiento de todo para ganar el reino es ya una felicidad; quienes la realizan sienten la dicha de ser libres, la felicidad de ser puros, la dicha incomparable de encontrar a Dios (cfr Luis María Martínez, El Espíritu Santo y las Bienaventuranzas, La Cruz, México 1984 27). De hecho, la petición que dirigimos a Dios en la oración colecta es precisamente ésta: que siendo Él nuestro director y guía, pasemos de tal manera por los bienes temporales que no perdamos los eternos.
Sugerencias pastorales
 
1. Pedir al Señor el don de sabiduría. La petición del rey Salomón es la petición de un pastor que desea guiar a su pueblo por el camino del Señor. El sacerdote ha sido puesto por Dios al frente de su pueblo como pastor y jefe de almas. De ahí que tenga continuamente necesidad de la verdadera sabiduría de corazón para poder guiar por el camino recto a las almas que a él se acercan en busca de luz y de consejo. Él mismo, hombre frágil como sus hermanos, necesita la luz de Dios para poder comunicarla. Es por tanto necesario pedir a Dios este don del Espíritu que nos capacita para saborear y tener cierta connaturalidad con las cosas divinas.. A través de este don, el sacerdote puede adquirir un conocimiento más profundo de Dios, no sólo teórico sino sobre todo un conocimiento experimental que le permita comunicar con fuego y convicción esa realidad que ha conocido y amado en la oración. El don de sabiduría da fortaleza al sacerdote y lleva en él a su máxima perfección la virtud e la caridad, de tal manera que dirigiendo su corazón únicamente a Dios como único tesoro, puede vivir desprendido de las cosas de este mundo.

2. La alegría de poseer el único tesoro que no se corroe. La vida cristiana es un camino de plenitud y alegría verdadera porque toda ella está encaminada a poseer a Dios, único ser que puede colmar el anhelo de felicidad de hombre. Nos hiciste para ti, Señor e inquieto está nuestro corazón hasta que descanse en ti (San Agustín, Confesiones 1,1). El cristiano debe saber vivir en este mundo sin ser del mundo, debe aprender a valorar en su justo valor los bienes de este mundo sin anclar su corazón en ninguno de ellos. Más aún, debe estar dispuesto a venderlo todo consciente de que su única posesión verdadera es Dios. Paradójicamente aquello en lo que generalmente se piensa que se encuentra la alegría, la riqueza, los bienes materiales, los placeres, que por lo demás han pasado a ser los valores preponderantes de la cultura, desencantan al corazón del hombre hecho a una medida que sólo Dios puede colmar. Sin ser en sí mismas malas, las riquezas pueden convertirse en un impedimento y un obstáculo para vivir una vida cristiana auténtica ya que con facilidad desvían el corazón del hombre hacia los intereses del mundo. Es preciso, pues, enseñar a los hombres a vivir el desprendimiento afectivo y efectivo de todo aquello que en nuestro corazón quita espacio a Dios.
 
 
 
 
 
CARTA-INVITACIÓN PARA EL XIII ENCUENTRO –CONGRESO EUCARÍSTICO DE ASTURIAS
Oviedo, 25 de Julio de 2005
Queridos amigos:


Al fin, os escribo con la invitación para el Congreso, y lo hago de todo corazón. Espero que se cubran dos objetivos: que lo paséis muy bien en mi tierra y que aprovechéis mucho espiritualmente. Por el programa que os adjunto podréis deducirlo.

No dudo que lo vayáis a pasar muy bien, porque de ello se encargará mi diócesis, tanto los tres obispos que prometieron, en la medida de lo posible, su presencia y participación, ( D. Carlos, Arzobispo; D. Gabino, Arzobispo Emérito; D. Raúl, Obispo Auxiliar ), así como una participación del Seminario, destacando la colaboración de un grupo de atentos y simpáticos seminaristas. También nos ayudarán algunos componentes de otros grupos cristianos de Oviedo, Gijón y Avilés. Y ni que decir tiene los cualificados ponentes que figuran en el programa.

El Congreso de este año que, celebraremos en nuestras fechas (12-15 de septiembre), coincide con las fiestas principales de Oviedo, lo cual repercute algo en nuestra economía. Sin embargo, hemos conseguido unos precios muy especiales por gentileza de algunos hoteles que nos dieron plazas limitadas con un precio muy rebajado y con mucho descuento.

Como el Seminario tiene poca capacidad de plazas, unas 60 en total, para mayor comodidad vuestra, me empeñe en que, por esta vez, vayáis a distintos hoteles del centro de Oviedo que, por supuesto, son de alta calificación. Las comidas y las cenas, tendrán lugar en un mismo restaurante catalogado y céntrico.

Ya conocéis nuestro modo de pensar: no queremos que nadie pierda el Congreso por falta de recursos. Por esta razón, en lo referente a precios, hemos establecido:
Pensión completa(incluida la comida y la cena en el mismo restaurante) para quienes se alojen en hoteles, 60 euros diarios.

Pensión completa(incluida la comida y la cena en el mismo restaurante) para quienes se alojen en el Seminario, 47 euros diarios.

A quienes deseen plaza individual se les asignará el suplemento previsto por la hostelería.

Algunos de vosotros con los que he cambiado impresiones me habéis animado en el esfuerzo por conseguir los hoteles, diciendo que no me preocupe, que aún os resulta barato debido a la gran ventaja que ello reporta para todos. Por supuesto que los que se hospeden en el Seminario, también bastante céntrico, no tenéis la comodidad de los hoteles ( ascensor, servicios, baños y confort en general...). De las dos opciones, yo os aconsejo, a quienes os sea posible, la opción del hotel. Por supuesto, no tiene comparación.

Antes de despedirme, quiero haceros un ruego:

URGE MÁS QUE NINGÚN AÑO ME ENVIÉIS LAS INSCRIPCIONES PARA LA RESERVA DE PLAZAS, ANTICIPÁNDO LOS 20 EUROS DE LA MATRÍCULA. OS RUEGO POR VAVOR QUE ME ESCUCHÉIS.

Con todo cariño espero vuestras gratas noticias con el deseo de que os animéis a acompañarnos en este próximo Congreso Eucarístico que con tanto esmero hemos preparado.

P.D: Iremos distribuyendo los hoteles de mayor calificación según el orden de llegada de las inscripciones.

Además, las personas que soliciten habitación doble o triple gozarán de un hotel y habitación más confortables.

 
 
 

DUC IN ALTUM!”, ¡BOGA MAR ADENTRO!(Laurentino)

Proa a la mar, marinero,
no te canses de remar
por este mar proceloso,
que echar las redes con Cristo,
es algo maravilloso
y difícil de explicar.

Boga, boga, “duc in altum”,
no te quedes en la orilla
que en esta clase de pesca
la emoción es asombrosa,
la redada incomparable,
si uno se arriesga y se moja.

Marineros, a la mar,
nos dice el Patrón de pesca,
no os deis por derrotados,
es cuestión de echar el copo,
es preciso faenar
de nuevo y a la derecha

En el piélago bravío
y en aguas huracanadas,
no temáis si estáis conmigo,
no penséis que estoy dormido,
que el que guía es mi Vicario
Y su Barca, mi Navío.



 
 Claro que hablan los muertos!
 


Fuente: Catholic.net
Autor: Pedro García, Misionero Claretiano


Resultaría curiosa una pregunta como ésta: ¿Quién habla más alto, un vivo o un muerto?... Habría motivo para reírse con gusto si la pregunta se hiciera en serio. Porque sabemos de sobra que los únicos que hablan son los vivos, pues los muertos están bien callados en sus tumbas...

Un famoso dictador, refiriéndose a los que deseaba fueran fusilados, decía con mucha seriedad: Los muertos no hablan. Con ello quería expresar que, los que le estorbaban, permanecían callados para siempre si recibían un tiro en la nuca. Pero se equivocaba.

Los muertos hablan, y con tanta o más elocuencia que los vivos.

Como se equivocaba también aquel niño, que fue después gran estadista y mártir de su patria. El papá lo encuentra una vez tumbado en tierra y apegado el oído al suelo.

- Pero, ¿qué estás haciendo aquí, hijo mío?...

Y el niño, muy serio y muy convencido:

- Papá, quiero escuchar lo que dicen los muertos, pero no oigo ni una palabra, y esto es muy triste.

Equivocación total, en uno como en otro. Los muertos hablan, y hablan muy alto. Como hablaba elocuentemente la sangre de Abel, según nos dice la Biblia. Y el lenguaje que nos dirigen, si lo sabemos escuchar, nos hace la vida seria, es cierto, pero también estimulante, provechosa y feliz.

Si tomamos el periódico, si escuchamos el noticiero de la radio o de la televisión, nos encontramos, sin que nos falle nunca, con un muerto u otro. Si abrimos un libro de Historia, nos leeremos listas inacabables de personas que ya no están entre nosotros. Sin embargo, todos nos siguen hablando, cada uno a su manera, y del modo más convincente.

Podríamos analizar sus voces.

Nos hablan con voz estimulante los héroes, los conquistadores, los libertadores... Los hombres y las mujeres grandes, que decimos. Su sólo nombre es un monumento al sacrificio, a la abnegación, a la valentía...

Ante esos gigantes de la Patria, que nos hablan con su silencio de muertos, ¿cómo puede el hombre de hoy juzgar a los politiqueros ---que es algo muy diferente de los políticos--, a los aprovechados, a los vividores del pueblo?...

Todos éstos, no se atreverían ciertamente a compararse con los padres de la Patria, que la hicieron grande a base de su propio sacrificio.

Los unos vivían para la Patria; los otros, ciudadanos sin escrúpulos, hacen que la Patria viva solamente para ellos.

A éstos no los escucha nadie; mientras que entendemos perfectamente el lenguaje de los primeros, y nos decimos al escucharlos:

- ¡No, no ha de acabar la raza de los grandes!...

Y, aunque su voz sea realmente un desafino, nos hablan también los grandes criminales, los tiranos más monstruosos, los hombres más perdidos. Porque, al ver su final desastroso, nos ponen sobre aviso, y nos dicen, si es que queremos entender su voz:

- ¡Cuidado! Que nosotros perdimos la vida, y con la vida, a Dios. No os perdáis vosotros también...

Nos hablan, finalmente, y mejor que nadie, los Santos, los hombres y mujeres más grandes de la Iglesia, de esta misma Iglesia a la cual nosotros pertenecemos.

Nos hablan los mártires, que dieron su sangre por Cristo, y nosotros sabemos responder: ¿Ellos lo dieron todo, y yo no podré dar algo?...

Nos hablan los Papas, obispos y sacerdotes, pastores eximios del Pueblo de Dios, y nosotros nos decimos: ¿Ellos han dado su vida entera por mí, por la Iglesia, y yo no puedo hacer nada por mis hermanos?...

Nos hablan misioneros ardorosos, religiosas tan entregadas, obreros heroicos, madres de familia estupendas, jóvenes sanos y niños candorosos..., y nosotros hacemos examen serio: ¿Ellos tan formidables, tan puros, tan trabajadores, tan valientes, y yo debatiéndome siempre en la medianía?...

Todos ellos, muertos ya, nos están invitando con voces clamorosas:

- ¡Venga! ¡A no desfallecer! Que no sabéis la dicha que es vivir con Dios aquí en su gloria...

Cuando en la Iglesia celebramos las fiestas de los Santos y escuchamos sus ejemplos en la predicación, oímos voces celestiales. Todos ellos nos están proclamando que murieron a la tierra pero que están vivos en el Cielo. Nos aseguran que todo pasa también para nosotros, pero que nos están esperando como compañeros de su felicidad. Y esas voces no nos engañan. Las voces de los muertos son las más sinceras.

Nosotros les hablamos ahora a ellos, y les decimos:

- Muertos que hoy venís en los periódicos y en los telediarios..., muertos de los libros de Historia..., muertos todos que descansáis en los cementerios..., ¡qué alto que habláis y qué predicadores tan elocuentes que sois todos!...

Todo este modo de hablar nuestro suena un poco a teatro. Pero no es más que la escenificación de algo que sentimos muy dentro. Es la voz del alma inmortal. Es la exteriorización del anhelo más íntimo que nos empuja a encontrarnos con Dios, con ese Dios en cuyo seno ya están los hermanos que nos han precedido en la fe....

Mussolini. - Dollfuss, Canciller de Austria, asesinado por los nazis en 1934. - Hebr. 12, 24

 
 
 
 
  En el mundo hay comida de sobra para que nadie muera de hambre. Lo único que falta es corazón para compartir. El problema del hambre en el mundo es nuestro egoísmo.

Porque hay tan poco corazón como para dejar morir a personas como nosotros.
Sobre el Evangelio de los panes y los peces: Chiste de Pepón (un famoso feligrés)
Composición de lugar: El cura está comentando la homilía y Pepón está en la tribuna. (Parece que no escucha, pero no pierde baza)

Se equivoca el cura y dice: “¡qué milagro tan grande, que el Señor con cinco mil panes y dos mil peces día de comer a tantos!”.

Comenta a media voz Pepón: “¡Vaya una cosa, eso también lo hago yo!”

Al ciclo siguiente se repite la misma escena, está vez el cura puntualiza que sólo se trataba de cinco panes y dos peces y le dice a Pepón a la salida de Misa: A ver Pepón, ¡hazlo tú!

A lo que Pepón le responde pues también lo hago yo.

¿Cómo, le dice el sacerdote?

Con los que sobraron del año pasado, le replica Pepón.

 

¿Sabía UD qué
Aparte de las cartas enviadas a las distintas diócesis, estamos mandando unas cinco mil cartas a sacerdotes, religiosos y laicos de Asturias con la invitación para el Congreso?

 
 ALGUNOS SUELTOS DE PASTORAL(Laurentino)
 


Un diseño pastoral
suena bien y no está mal
porque, con o sin prospecto,
es necesario un proyecto.

No obstante evangelizar
es más que planificar
es vivir y es actuar
no demorar ni esperar.

Ya Pio XII aludía
al “cansancio de los buenos”,
Don Carlos ánima y guía
a que no desanimemos.

La papelorum progressio
peligra desalentar
hacer cansar y agobiar
o ser depressio o regressio.

En curar servir y amar
está el gozo de actuar
que las obras son amores,
no promesas ni razones.

Al Señor le daban pena
las ovejas sin pastor
la caridad rica y plena
es regalo del Señor.

El nos pide alzar la vista
llenándonos de tesón
que su impulso nos asista
en calidad y fervor.
Amen

   
 
 Gays dentro de la Iglesia
 
He leído una carta con aire requisitorio para con la Iglesia católica, en la que abierta y públicamente se preguntaba: “¿Qué hace la Iglesia con sus fieles homosexuales?”

Su autor, señor Mendiluces, con un desconocimiento evidente del proceder de la Iglesia, inquiría con dureza, no exenta de intencionalidad, si acaso condenaba a sus fieles gays a la hoguera, a los hornos crematorios o a señalarlos con el dedo.

No es cuestión  de tomar en serio tales injustas provocaciones. Sí que creo necesario, para aclarar malentendidos, expresar la actuación de la Iglesia para con los que se sienten miembros  suyos, sea cual sea su orientación sexual.

-A nadie, dentro de la Iglesia, se pregunta cuál es su orientación o tendencia sexual.-Nadie dentro de la Iglesia se siente discriminado, marginado o señalado por lo mismo.

-Los deberes y derechos son iguales para todos los miembros de la comunidad.

-La Iglesia nunca juzga y menos condena las tendencias personales de las personas. Sólo de sus actos.

-Nunca la Iglesia aceptará la celebración como sacramento de las uniones homosexuales

-Predica que el 6º Mandamiento obliga por igual a todos sus miembros. La actividad sexual de los gays para la Iglesia no es lícita, como para los solteros, viudos, o célibes.

-A ninguna persona se le niegan los sacramentos por su inclinación sexual.

-A los gays la Iglesia, con comprensión y amor, les anima a la práctica de la oración y a vivir castamente, como lo ha hecho y lo seguirá haciendo. Sirvan estas líneas para clarificar las cosas y comprender la postura humana de la Iglesia para con sus fieles gays.

Nota de la R.

Nos atrevemos a decir que nadie trata con tanto amor a los homosexuales como la Iglesia.

La Iglesia ve y predica la dignidad de toda persona humana.

La Iglesia defiende a toda persona, que es imagen y semejanza de Dios y que tiene valores incomparables. La Iglesia existe para la realización y salvación de toda la humanidad ya que por todos se encarnó Jesucristo y murió en la cruz.

La iglesia ve en sus fieles bautizados su consagración y su condición de templos del Espíritu Santo.

Pastoralmente si hay alguna predilección dentro de la Iglesia es por los que más sufren, sus hijos más desgraciados, despreciados o abandonados, pero sin atención al sexo, sinó a su cruz.

Lo contrario a lo que afirmamos no es cuestión de la Iglesia sinó de personas pecadoras.
 
 Las lágrimas de los niños (Laurentino)
 
Si las lágrimas de un niño
son lágrimas de verdad,
no de capricho ni mimo,
cuando sufre o llora un niño,
el mundo debe temblar
y sentir escalofrío.

Quien no se sienta vibrar
ante el sufrir de un pequeño,
carece de caridad
del más diminuto empeño
en el gran arte de amar,
y vive lejos del cielo.

Que se acerquen los pequeños
dice el Jesús manso y tierno
que vengan con sus anhelos
que para entrar en el Reino
hay que tener alma limpia
hay que parecerse a ellos.

El niño del evangelio
dio todo lo que tenía
¡que grandeza en lo pequeño!
¡que hermosura, que hidalguía
el poder dar a Jesús
aquello que soy y tengo!.

 
 

Santiago el mayor
Apóstol-Año 44
 

El nombre Santiago, proviene de dos palabras Sant Iacob. Porque su nombre en hebreo era Jacob. Los españoles en sus batallas gritaban: "Sant Iacob, ayúdenos". Y de tanto repetir estas dos palabras, las unieron formando una sola: Santiago.

Fue uno de los 12 apóstoles del Señor.

Era hermano de San Juan evangelista. Se le llamaba el Mayor, para distinguirlo del otro apóstol, Santiago el Menor, que era más joven que él. Con sus padres Zebedeo y Salomé vivía en la ciudad de Betsaida, junto al Mar de Galilea, donde tenían una pequeña empresa de pesca. Tenían obreros a su servicio, y su situación económica era bastante buena pues podían ausentarse del trabajo por varias semanas, como lo hizo su hermano Juan cuando se fue a estarse una temporada en el Jordán escuchando a Juan Bautista.

Santiago formó parte del grupo de los tres preferidos de Jesús, junto con su hermano Juan y con Simón Pedro. Después de presenciar la pesca milagrosa, al oír que Jesús les decía: "Desde ahora seréis pescadores de hombres", dejó sus redes y a su padre y a su empresa pesquera y se fue con Jesucristo a colaborarle en su apostolado.

Presenció todos los grandes milagros de Cristo, y con Pedro y Juan fueron los únicos que estuvieron presentes en la Transfiguración del Señor y en su Oración en el Huerto de Getsemaní. ¿Por qué lo prefería tanto Jesús? Quizás porque (como dice San Juan Crisóstomo) era el más atrevido y valiente para declararse amigo y seguidor del Redentor, o porque iba a ser el primero que derramaría su sangre por proclamar su fe en Jesucristo. Que Jesús nos tenga también a nosotros en el grupo de sus preferidos.

Cuenta el santo Evangelio que una vez al pasar por un pueblo de Samaria, la gente no quiso proporcionarles ningún alimento y que Santiago y Juan le pidieron a Jesús que hiciera llover fuego del cielo y quemara a esos maleducados. Cristo tuvo que regañarlos por ese espíritu vengativo, y les recordó que El no había venido a hacer daño a nadie sino a salvar al mayor número posible de personas. Santiago no era santo cuando se hizo discípulo del Señor. La santidad le irá llegando poquito a poco.

Otro día Santiago y Juan comisionaron a Salomé, su madre, para que fuera a pedirle a Jesús que en el día de su gloria los colocara a ellos dos en los primeros puestos: uno a la derecha y otro a la izquierda. Jesús les dijo: "¿Serán capaces de beber el cáliz de amargura que yo voy a beber?" Ellos le dijeron: "Sí somos capaces". Cristo añadió: "El cáliz de amargura sí lo beberán, pero el ocupar los primeros puestos no me corresponde a Mí el concederlo, sino que esos puestos son para aquellos para quienes los tiene reservado mi Padre Celestial".

Los otros apóstoles se disgustaron por esta petición tan vanidosa de los dos hijos de Zebedeo, pero Jesús les dijo a todos: "El que quiera ser el primero, que se haga el servidor de todos, a imitación del Hijo del hombre que no ha venido a ser servido sino a servir". Seguramente que con esta lección de Jesús, habrá aprendido Santiago a ser más humilde.

Después de la Ascensión de Jesús, Santiago el Mayor se distinguió como una de las principales figuras entre el grupo de los Apóstoles. Por eso cuando el rey Herodes Agripa se propuso acabar con los seguidores de Cristo, lo primero que hizo fue mandar cortarle la cabeza a Santiago, y encarcelar a Pedro. Así el hijo de Zebedeo tuvo el honor de ser el primero de los apóstoles que derramó su sangre por proclamar la religión de Jesús Resucitado.

Antiguas tradiciones (del siglo VI) dicen que Santiago alcanzó a ir hasta España a evangelizar. Y desde el siglo IX se cree que su cuerpo se encuentra en la catedral de Compostela (norte de España) y a ese santuario han ido miles y miles de peregrinos por siglos y siglos y han conseguido maravillosos favores del cielo. El historiador Pérez de Urbel dice que lo que hay en Santiago de Compostela son unas reliquias, o sea restos del Apóstol, que fueron llevados allí desde Palestina.

Es Patrono de España y de su caballería. Los españoles lo han invocado en momentos de grandes peligros y han sentido su poderosa protección. También nosotros si pedimos su intercesión conseguiremos sus favores.
 
 UNA SONRISA SANA
 
Que tu paso por estas páginas de humor te deje una sonrisa limpia y una dulce sensación de alegría.
¡¡¡Dios te bendiga!!!
"Estad alegres en el Señor..." (San Pablo)

HOY VA DE ADIVINANZAS

Cuál es el objeto más gracioso que existe?
La escoba.
¿Por qué?
Porque siempre va riendo...

¿Cuál es el único animal que muere entre aplausos?
El mosquito.

Verde por fuera, blanca por dentro, si quieres que te lo diga, espera.
La Pera

Si estuvieras en medio del mar ahogándote, ¿qué harías?
Lloraría para desahogarme.

¿Qué le dice el 3 al 30?
Para ser como yo, debes ser sin-cero.

¿cuál es el mar más duro?
El mar tillo.

¿Cuál es el mar más agotador?
El mar atón.

¿Cuál es el mar que cualquiera puede dominar?
El mar ioneta.

¿Cuál es el mar más rico?
El mar qués.

¿Cuál es el mar más holgazán?

El mar mota.

¿Cuál es el mar más sucio?
El mar rano.

En qué se parece una vaca a 50 pesos?
En que la vaca hace muuuuuuuuu y los 50 pesos hacen muuuuuuuucha falta.

¿Qué le dijo un zapato al otro zapato?
¡Que vida tan arrastrada!

¿Qué le dijo la cuchara al azúcar?
Nos vemos en el café.

¿En qué se parece un tren a una manzana?
En que el tren no espera ni la manzana tampoco.

¿Qué le dijo una foca a otra foca?
Necesitamos un foco.

¿Cuál es la planta que no da flor ni
fruto?
La planta del pie.

¿Qué le dijo un piojo al calvo?
Ponte peluca, ¡qué patino!.
 

 
 
 Algunas ideas del director del proyecto hombre en un artículo de la Nueva España que dieron pie para esta nueva iniciativa:
 


«Jornada Mundial de lucha contra las drogas». En esta ocasión quisiera reflexionar sobre las nuevas adicciones. En concreto, sobre las adicciones sin drogas.

Es evidente que las nuevas tecnologías poseen un enorme potencial comunicativo y educativo, pero también entrañan riesgos. No pretendo criticar o poner en duda su valor, sino analizar sus posibles riesgos, así como las consecuencias que se deriven de un mal uso, con el objetivo de prevenirlas y tratarlas lo antes posible. Cierto es que existen muy pocos estudios que nos puedan orientar sobre los efectos y consecuencias que pueda producir su uso inadecuado.

La libertad de acceso a las grandes oleadas de contenidos y servicios de Internet, Móviles, etcétera, entre los que figuran los juegos, las apuestas on-line, loterías, videojuegos,... y la profunda transformación que la comunicación está sufriendo gracias a la interactividad de algunos soportes como los chats, los foros o el correo electrónico (e-mail), anuncian cambios, posibilidades inmensas en el campo educativo y algunas amenazas como el incremento del tiempo de exposición a estas pantallas y la utilización compulsiva de esta tecnología. Son las llamadas «adicciones sin droga», es decir, aquellas conductas repetitivas que resultan placenteras al menos en sus primeras fases, y que generan una pérdida de control en el sujeto.

Aunque la adicción afecta a todas las edades, en esta ocasión quisiera centrarme en los adolescentes. Este interés se basa en los datos recogidos de un artículo de Nielsen «Netratings», donde se pone de manifiesto que el 4% de los internautas en España, unos 150.000, son menores de 11 años y se conecta a la red al menos tres veces al mes y el 15% tiene entre 12 y 17 años, unos 550.000, y accede a la red 12 veces o más al mes. A través del chat, el 30% de los menores facilita su teléfono; el 16%, su dirección y el 7% consigue una cita con un extraño sin contar con los padres.

Un ejemplo discutido de estas «adicciones sin droga» es el uso y abuso de los videojuegos. Éstos poseen muchas características que los hacen atractivos. Su potencial adictivo ha sido en muchos casos señalado por distintos autores, dado el gran atractivo que presentan para niños y jóvenes y las ingentes cifras millonarias que mueve este mercado, superando en beneficios al propio cine.

Según un estudio presentado por Antonio Tarabini, sociólogo y presidente de la Fundación Gadeso, existe una clara correlación entre el fracaso escolar y el abuso de las nuevas tecnologías, especialmente Internet y la televisión. Concluye que esta correlación se plasma no sólo en el número de horas dedicadas, sino en la transmisión de ciertos contravalores.

No debe extrañarnos, si tenemos en cuenta la soledad que en ocasiones experimenta el adolescente a la hora de afrontar su propia etapa evolutiva, en lugar de compartirla con sus padres, los profesores o los amigos. En ese espacio de soledad se encuentra con una realidad personal, con todos los cambios físicos y psicológicos que le cuesta aceptar, conflictos con la familia, sociedad, autoridad que le cuesta resolver... A través de las nuevas tecnologías tiene la posibilidad de moverse en un mundo de fantasías: sentirse superior ante un videojuego que controla o ante un enemigo al que vence pasando horas frente al monitor experimentando una sensación de dominio y control irreal e inadecuado.

Al chatear a través de Internet y/o del teléfono móvil tiene la oportunidad de manifestarse no tal como realmente es, sino como le gustaría ser, como este joven piensa que a los demás le gustaría que fuera, enmascarando esos conflictos que vive.
No va a tener la «oportunidad» de enfrentarse a los demás directamente, no va a pasar la vergüenza de presentarse, de ser visto tal y como es.

Lo que en un principio es una ventaja, como es relacionarse con mucha gente, al hacerlo a través de un objeto que impide el encontrarse frente a frente, a la larga se vuelve en contra. Al no tener que encontrarse con el «otro», no genera recursos personales, que es como en definitiva se va a dar a conocer, se conoce a sí mismo, en su proceso de maduración como persona.

Pensemos en los efectos de una sustancia. La droga envuelve a la persona, de tal forma que es la sustancia y desde la sustancia donde se produce la relación entre la persona que la consume y los demás. La droga aísla a la persona de la realidad, la evade o le muestra una realidad ficticia. Pues bien, exactamente igual que con una sustancia, puede ocurrirnos con estas tecnologías, algunas bien llamadas virtuales, por tanto, no reales, y tras las que es fácil refugiarse. El problema esencial, la cuestión de fondo, no está en lo medios en sí, sino en su transformación adictiva por su uso compulsivo.

Es evidente que, en sí mismas las nuevas tecnologías no son las que producen las consecuencias de estas adicciones. Una vez más, es responsabilidad de la persona que hace uso de una sustancia o de un producto determinado el utilizarlo de forma inadecuada. Pero teniendo en cuenta la etapa que viven los adolescentes, también es responsabilidad de los padres, educadores, políticos y la sociedad en general poner todos los medios para evitar en lo posible los riesgos y consecuencias perjudiciales que está teniendo el uso inadecuado de las nuevas tecnologías y fomentar e impulsar las enormes ventajas de las mismas.

Nuestra sociedad, acostumbrada a los eufemismos, tiende a llamar a estas dependencias «uso patológico, indebido, abuso, efecto novedad», en fin, son muchas las denominaciones que está tomando esta nueva realidad para evitar utilizar el término adicción, ya que parece difícil el pensar en un adicto a Internet o al móvil como el adicto a una sustancia, de hecho esta posible adicción no está reconocida como tal en ningún manual para el diagnóstico de enfermedades mentales. No obstante, podemos afirmar que se da una verdadera adicción cuando las personas con este problema presentan las siguientes características:

- Sufren síndrome de abstinencia una vez que dejan de jugar o utilizar el móvil o el objeto concreto, desarrollando episodios de angustia, ansiedad, nerviosismo, irritabilidad. Por lo que el uso de estos medios ya no es por satisfacción, sino por evitar el malestar que producen los episodios señalados anteriormente.

- La persona afectada sufre un proceso por el cual necesita estar más tiempo en compañía del objeto de la adicción y disminuyendo el intervalo de tiempo entre una conexión y otra. Es lo que llamamos tolerancia, es decir, la necesidad que tiene la persona de consumir más cantidad de una sustancia para conseguir el mismo efecto.
- Desarrollan unos «síntomas» que podrían indicar esa posible adicción.

- A partir del momento en que la persona ponga como actividad prioritaria en su vida la utilización del objeto y pase a un segundo lugar lo cotidiano, como pueden ser las relaciones familiares, los estudios o el trabajo, los amigos etcétera, podemos decir que se está dando un abuso y, por tanto, una posible adicción.

- Cuando se aísla de los otros miembros de la familia, llegando a tener comportamientos de irascibilidad. Tiene problemas con los amigos, en los estudios y/o en el trabajo.

- Las horas que la persona esté en Internet, hablando o estando pendiente del móvil, esperando o enviando mensajes.

- Cuando las facturas de teléfono se elevan excesivamente y no se ponen medidas para gastar menos.

Concluyendo, las nuevas tecnologías están suponiendo un gran avance de consecuencias muy beneficiosas y ventajosas: a nivel laboral, académico, cultural, lúdico,... que difícilmente se puede discutir ni poner en duda en la actualidad. El uso de las mismas no tiene por qué implicar el dejar de utilizar otro tipo de relación más personal y directa, otras formas de entretenimiento, así como hacer un uso excesivo.

La virtud, como siempre, está en el término medio. No deben sustituir en su totalidad el encuentro de las personas: con uno mismo (lectura, música,...), con la familia (convivencia, comunicación,...), con los amigos (deporte, diversión,...).

Luis Manuel Florez García, «Floro», es presidente de la Fundación Cespa-Proyecto Hombre.

   
 
 ¿Genial....¡No?
Descansar un poco
 
BONIFACIO SÁNCHEZ/El Comercio
El autor ya falleció. Escribió esto en el año 2002

ES casi un dogma que todo sistema, régimen, partido o institución, lo que llamamos poder, por principio es enemigo mortal de la iglesia, frontalmente, o disimuladamente, por medios lícitos e ilícitos tratará de eliminar el mensaje de Jesús de Nazaret.

El evangelio nos dice que una gran muchedumbre seguía a Jesús, hambrienta por conocer ese mensaje que ilusiona. Ese mensaje es tan nuevo, tan revolucionario, tan ilusionante que les emociona. Y aún hoy día es tan moderno, tan progresista, que es el fundamento de la globalización y de la anti-globalización. ¿En qué consiste? Es la cosa más sencilla, pero de consecuencias extraordinarias. Son tópicos; sin embargo, son las verdades más profundas: «Nadie puede ser amo de nadie», «nadie puede ser esclavo de nadie», «todos tienen derecho a ser felices aquí y allá», «los que mandan deben servir a los demás», «el bien común está por encima del bien de unos pocos».

Esta doctrina no le gusta nada al sistema, al régimen, al partido, al poder. ¿Por qué? Porque ellos defienden otros mensajes, otra doctrina. «El placer ante todo», «el dinero como suprema aspiración», «mandar siempre», con sus hijos legítimos, ilegítimos y naturales: orgullo, explotación, enchufe, sensacionalismo, insultos, escándalos, calumnias y poder.

Esto ya comenzó al principio. No es nada nuevo. Cuando le dicen al poder, llamado Herodes, que había nacido un niño que iba a ser rey, inmediatamente intentó eliminarlo, e hizo una matanza de niños recién nacidos. Hoy se hace de otra forma, más dosificada, dando gato por liebre. Nos quieren convencer de que el ruido es música, que la pornografía es amor, que asesinar a sangre fría es patriotismo, que proteger la delincuencia es democracia, que robar es negocio, que cambiar de chaqueta es política, que engañar y estafar es ser listos, que la ignorancia es sabiduría, que la grosería es virilidad, que cultura es hacer exposiciones de condones y cuadros de sexo duro, que eliminar los crucifijos es señal de progresismo.

No quiero matar moscas a cañonazos. Pero no estaría mal aceptar la invitación de Jesús en el evangelio: «Venid, retirémonos a un lugar apartado para descansar un poco». Yo pienso que Jesús acaba de inventar el turismo rural.
   
 
 Ante la fiesta de Santiago me brota del alma:
 
Agradecimiento-pena-realismo, consuelo y celo pastoral (Laurentino)

Agradecimiento por el gran don de la fe que va precedida de tantos esfuerzos, sudores y sangre. De Santiago, el primero en dar la vida, de tantas personas, gran cadena de trasmisores de la misma(padres, sacerdotes, catequistas, profesores...)

Pena de que la festividad de nuestro Patrono Principal sea jornada laborable y de lo desaprensivo de tantos cristianos que ni siquiera se enteran.

Realismo, es decir, que no está el “horno para bollos” y menos en el campo de la fe y que el despiste es garrafal.

Consuelo porque”torres más altas han caído” como dice el refrán y, por supuesto, no me refiero a las Gemelas precisamente. Los inicios de nuestra fe fueron muy duros, que nos lo cuente la Pilarica.

Celo espoleándome la necesidad que existe de la trasmisión de la fe en Jesucristo. Fe que humaniza, que civiliza, que realiza a las personas, que puede hacerlas felices, que supone su salvación en el aquí y el ahora y en el después.
 
 Tesoro y Red
José Cristo Rey García Paredes, cmf
 
He aquí una palabra que utilizamos frecuentemente en el lenguaje de nuestros afectos. Nos viene espontáneo llamar a determinadas personas "¡tesoro!". En esta clave el tesoro no es una cuenta en el banco, no es un espacio en el que se guarda una cantidad determinada de dinero o de bienes. La palabra tesoro nos evoca la fuente de la riqueza, el lugar de la fecundidad inacabable. Una mina de oro, una fuente inagotable, un ámbito donde nada concluye, una persona que siempre sorprende y enamora... ¡a eso llamamos "tesoro"!

Un "tesoro" fue lo que pidió Salomón a Dios, cuando en el misterio del sueño Dios le habló. La súplica del joven rey fue el tesoro del "buen gobierno", la capacidad de discernir, de actuar, de llevar a la multitud incontable hacia la felicidad, el bienestar, la justicia y la paz. ¡Qué tesoro tan importante supo suplicar! Hoy nos quejamos tanto y tantas veces del mal gobierno... Lamentamos la falta de sabiduría en las decisiones. Y esto acontece en todos los niveles: no solo el político, también el familiar, no solo el social, también el comunitario, no solo el secular, también el religioso. La verdad es que Dios agradece que se le pida "sabiduría", "corazón recto". Es un don que Dios concede de muy buen grado.

También Jesús nos invitó a buscar el tesoro. Y nos dijo que el tesoro se encuentra después de desearlo. La paciencia purifica el deseo, no lo amortigua. Es necesario esperar. Y cuando el tesoro aparece, entonces ha de desaparecer en nosotros lo que lo desplaza: darlo todo, por el tesoro. El tesoro quiere ser el único tesoro.

Para Jesús el tesoro es Dios Abbá reinando, llevando la iniciativa, siendo Dios y cumpliendo su voluntad en el mundo, en la sociedad, en cada uno de nosotros. Tesoro es saber amado y envuelto por el Amor que todo lo llena y desea llevar a plenitud.
Y también la "red". Vivimos enredados en la Red del Reino: buenos y malos, como trigo y cizaña en el campo del Reino. ¡Qué cerca está el Reino! ¡Cómo nos atrapa a todos! Pero ¿qué pasa que no lo percibimos? ¿Ojos y no vemos? ¿Oídos y no oímos? La fe nos descubre un horizonte inimaginable. ¡Señor, concédenos el tesoro de la fe!
   
 
 Saludo del párroco y Consiliario:
 


“ Unas palabras de saludo y bienvenida a cuantos visitéis estas páginas. Sí, señor, aprovechamos el ciberespacio. Que, además de las revistas digitales que publicamos y enviamos, esto signifique un nuevo medio para acercar al evangelio a la gente desde este “púlpito virtual".
 
¿No será esta una de las nuevas “azoteas”o “areópagos” desde las que hay que anunciar a  Cristo? ¿No será una  de las formas de obedecer la consigna del Santo Padre: “Boga mar adentro”?. Si santa Teresa dice que Dios anda entre los pucheros, ¿no habrá que dedicarse a esta navegación cuando hoy se cocina menos y se navega más?

Recibid un abrazo de este que queda a vuestra disposición.  

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