| ................................................... |
ANUNCIO DEL CONGRESO EUCARÍSTICO NACIONAL
PRINCIPADO
DE ASTURIAS
SEPTIEMBRE 2005

|
| "Soy
manso y humilde de corazón." |
Lectura del santo evangelio según san Mateo. (Mt. 11,25-30)
En aquel tiempo, Jesús exclamó: Te doy
gracias, Padre, Señor de cielo y tierra, porque has escondido estas
cosas a los sabios y entendidos y se las has revelado a la gente sencilla.
Sí, Padre, así te ha parecido mejor.
Todo me lo ha entregado mi Padre, y nadie conoce al Hijo más que
el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo
se lo quiera revelar. Venid a mi todos los que estáis cansados y
agobiados, y yo os aliviaré. Cargad con mi yugo y aprended de mí,
que soy manso y humilde de corazón y encontraréis vuestro
descanso. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera.
Palabra del Señor |
 |
Sugerencias
pastorales
1. Dar a conocer a los hombres el Dios del amor y la misericordia. Al hombre
contemporáneo frecuentemente atormentado entre la angustia y la esperanza,
postrado por la sensación de su limitación y asaltado por
aspiraciones sin confín, turbado en el ánimo y dividido en
el corazón, la mente suspendida por el enigma de la muerte, oprimido
por la soledad mientras tiende a la comunión, presa de sentimientos
de náusea y hastío, le es necesario encontrarse con el rostro
misericordioso de Dios. La Iglesia, como afirma Juan Pablo II, debe dar
testimonio de la misericordia de Dios revelada en Cristo en su misión
como Mesías, profesándola en primer lugar como verdad salvífica
de fe necesaria a una vida coherente con la fe, después buscando
introducirla y de encarnarla en la vida, ya sea de sus fieles, ya sea, en
cuanto sea posible, en la vida de todos los hombres de buena voluntad (Dives
in misericordia 12).
2. Formar un corazón manso y humilde de corazón. Todo cristiano,
pero de modo especial el sacerdote, ha de hacer suyo esta invitación
de Cristo: aprended de mí que soy manso y humilde de corazón.
La mansedumbre y humildad de corazón es un arma poderosa con que
cuenta el sacerdote para abrir el corazón de los hombres para ganarlos
para Dios. San Juan Bosco alentaba así a sus sacerdotes: ¡Cuantas
veces, hijos míos, durante mi vida, ya bastante prolongada, he tenido
ocasión de convencerme de esta gran verdad! Es más fácil
enojarse que aguantar, amenazar que persuadir; añadiré incluso
que, para nuestra impaciencia y soberbia, resulta más cómodo
castigar a los rebeldes que corregirlos, sopor tándolos con firmeza
y suavidad a la vez. [...] Mantengamos sereno nuestro espíritu, evitemos
el desprecio en la mirada, las palabras hirientes; tengamos comprensión
en el presente y esperanza en el futuro, como conviene a unos padres de
verdad que se preocupan sinceramente de la corrección y enmienda
de sus hijos (Epistolario, Turín 1959, 4, 201-203).
La mansedumbre es la virtud que tiene por objeto moderar la ira según
la recta razón. Santo Tomás, citando a Aristóteles,
distingue en la II-II, q. 157, a 1 y q.158, a1,2 y a 8 dedicadas al estudios
de la mansedumbre y de la ira, tres tipos de ira en el hombre: la de los
violentos (acuti) que se irritan en seguida y por el más leve motivo;
la de los rencorosos (amari) que recuerdan mucho tiempo el recuerdo de las
injurias recibidas; y la de los obstinados (difficiles sive graves) que
no descansan hasta que logran vengarse. Todas estas formas de ira tan ajenas
a la mansedumbre de corazón están totalmente ausentes en el
modo en que Dios trata a su pueblo y que viene confirmado por el Hijo en
su modo de tratar y dirigirse a los hombres.
¡Cuánto bien podemos hacer a nuestros fieles dirigiéndonos
siempre a ellos con bondad, sin mostrar impaciencia ante sus deficiencias
y limitaciones personales, indignación ante sus miserias! ¡Cuánto
bien podemos hacer evitando disputas, voces destempladas, palabras, gestos
o acciones bruscas que puedan herir la sensibilidad de nuestros hermanos,
acogiendo con benevolencia a los pobres, a los afligidos, a los enfermos,
a los pecadores, y también, suavizando con buen tacto las justas
reprensiones que sean convenientes al bien de las almas!
Por otra parte, el sacerdote debe enseñar a los fieles a vivir esta
faceta del amor con todos los miembros de la comunidad parroquial. Enseñarles
a no devolver mal por mal, a no hablar mal de los demás, a saber
dominar las reacciones de enojo y de ira hacia los demás, a tratar
con buenas maneras a sus hermanos.
|
| DESCANSO/QUÉ-ES: |
Venid a mí todos los que estáis cansados...
Somos algo mucho más importante que nuestro trabajo, oficio, cargo
o profesión. Somos seres humanos hechos para vivir, amar, reir, ser.
Por eso, en contra de lo que muchos puedan pensar, «descansar»
no es tan fácil. Porque no es divertirse dando rienda suelta al consumo,
ni «hacer vacaciones» para alardear o alimentar la propia vanidad.
Descansar es reconciliarse con la vida. Disfrutar de manera sencilla, cordial
y entrañable del regalo de la existencia. Hacer la paz en nuestro
corazón. Limpiar nuestra alma. Reencontrarnos con lo mejor de nosotros
mismos.
Por eso, no hay que recorrer largas distancias para encontrar descanso.
Basta recorrer la que nos lleva a encontrar la paz en nuestro corazón.
Si ahí no la hallamos, inútil buscarla en ninguna parte del
mundo.
Necesitamos salir al aire libre y encontrarnos con la naturaleza. Pero necesitamos
también salir de nuestros egoísmos y mezquindades, y abrirnos
a la vida y a las personas. Descansar es descubrir que uno está vivo,
que puede mirar con ojos más limpios y desinteresados a la gente,
que es capaz de enamorarse de las cosas sencillas y buenas, que hasta se
puede tomar uno tiempo para ser feliz.
Pero sólo descansamos cuando liberamos nuestro corazón de
angustias egoístas y de mil complicaciones insensatas que nos creamos
mutuamente sin necesidad alguna. No basta salvarnos de la asfixia que el
nerviosismo, el ruido, la agitación o el trabajo producen en nosotros.
No se puede descansar cuando la insatisfacción, la tristeza, el miedo,
el remordimiento o la culpabilidad nos atenazan.
¿Cómo transformar todo esto en paz? ¿Cómo dejarnos
iluminar en lo más hondo de nuestro ser? ¿Cómo acoger
de nuevo la energía de la vida?
Los creyentes sabemos que un Dios acogido en nuestra vida, no como un ser
vago e impersonal sino como amigo querido y cercano, es camino de pacificación,
iluminación interior, unificación de todo nuestro ser, perdón
y liberación de nuestras contradicciones, errores y pecados.
Acertar a abrirnos a Dios es encontrar descanso verdadero. Ojalá,
al organizar nuestras vacaciones, sepamos escuchar en las palabras de Jesús
la llamada de ese Dios amigo: «Venid a mí todos los que estáis
cansados y agobiados y yo os aliviaré».
|
| Hermosísima
misa en un precioso Oviedo |
Acabo de presenciar la misa que TVE ha retransmitido desde la iglesia de
Santa María de la Corte de la capital del Principado. De las más
hermosas que he visto últimamente.
Primero asistimos a una visita de la ciudad que está verdaderamente
preciosa. Y en la que, pese a quien pese, son evidentes las raíces
cristianas. Y no las raíces como si de una museo arqueológico
se tratara. La presencia cristiana en una ciudad que durante siglos fue
cristiana y que esperemos en Dios lo siga siendo.
El oficiante principal fue el recientísimamente nombrado obispo auxiliar
Cecilio Raúl Berzosa.(.........) Su celebración fue impecable.
Su homilía, excelente. Breve, clara, pastoral, bien dicha. Los mártires
de Asturias, tanto tiempo olvidados(...........), fueron evocados como debían
serlo. Sin estridencias, sin revanchas pero también sin olvido de
un testimonio glorioso. Muy bien, señor obispo.
La oraciones absolutamente eclesiales. Y perfectas. Con alusión a
los problemas sociales que los católicos somos los primeros en reconocer
y en contribuir a su alivio. Pero en su lugar.
En las ofrendas tuvieron los mártires una presencia destacada en
un cuadro de nueve seminaristas asesinados y hoy en proceso de canonización.
La Iglesia de Asturias parece que por fin agradece y reconoce aquel testimonio
de amor y fidelidad verdaderamente admirable.
El himno asturiano, con gaita y tambor, emocionante tras la consagración.
Qué bien sonaba. Y qué propio en aquel momento.
Concluyó la celebración con el himno a la Santina. Nunca lo
había oído. Qué hermoso, qué verdadero y qué
español. Ya sabemos que los asturianos son grandones, y yo tal vez
lo sea por mi sangre avilesina de Fernández de la Cigoña.
Pero no pude dejar de recordar aquello de que España somos nosotros
y el resto hubimos de reconquistarla.
No me duelen prendas en reconocer que en el obispo Berzosa hay madera de
un buen obispo. Lo hago encantado. Gracias monseñor.
26/Jun/2005 12:01 GMT+1 8
Nota de la R. Hemos suprimido dos o tres líneas donde está
(......)Esperamos que el autor, a quien de veras le agradecemos su comunicación
tan llena de elogios, nos disculpe.
RE: Hermosísima misa en un precioso Oviedo
Muy bien la homilía, muy bien la referencia a esos MÁRTIRES
con mayúsculas, me gustó mucho que en la ofrendas llevasen
el retrato de los seminaristas mártires, muy presentes gracias
al párroco Don Laurentino Gómez, que incluso en el oracional
eucarístico que escribió les da cabida, además de
una excelente liturgia muy bien preparada. Ha sido la primera homilía
del nuevo obispo auxiliar que he escuchado, espero no tener que cambiar
la primera impresión.
"Buscad leyendo y halláreis meditando".
San Juan de la Cruz.
La misa de la Corte fue retransmitida en directo par TVE e Internet
La emisión comenzó con doce minutos de imágenes de
la ciudad
E. F.-P.
Televisión Española emitió ayer por su segunda cadena
la misa dominical desde la iglesia parroquial de Santa Maria La Real de
la Corte. La retransmisión comenzó a las 10.30 de la mañana,
con un reportaje sobre la ciudad, y continuó con la misa, en directo.
La celebración fue presidida por el obispo auxiliar, Raúl
Berzosa, y estuvo concelebrada por cinco sacerdotes, entre ellos el párroco
de la Corte, Laurentino Gómez.
La misa pudo seguirse a través de Internet, un servicio que el
párroco estaba muy interesado en ofrecer pensando en los españoles
que residen en países donde no llega el canal internacional de
TVE. El sacerdote manifestó su satisfacción por el resultado
de la emisión, a pesar de lo fatigoso que habían resultado
los preparativos. «Todo estaba muy calculado», comentó.
Todo transcurrió según lo previsto. Los técnicos
de la televisión publica colocaron los focos, las cámaras
y las conexiones necesarias para la emisión.
Desde el sábado, la plaza Feijoo y la calle San Vicente estuvieron
ocupadas por los camiones de TVE.
Dos gaiteros, los hermanos Iñaki y Jonathan Sánchez, y el
coro interparroquial «Schola Cantorum» pusieron música
a la celebración eucarística.
Uno de los momentos de los que mas orgulloso se siente el párroco
de la Corte es el de la procesión de ofrendas. Participaron en
ella varios niños de primera comunión, un inmigrante, jóvenes
de confirmaci6n, dos parejas de recién casados y dos jóvenes
que estudian en el Seminario y que depositaron ante el altar un cuadro
de los seminaristas mártires de Oviedo. También estuvieron
representados en la ofrenda Caritas y la Pastoral Sanitaria.
La Adoración Perpetua al Santísimo Sacramento por Internet
se reanudó ayer por la tarde. Para conectarse basta buscar el enlace
«adoración virtual» en la página de la parroquia:
www.arpucorte.com
EI interior de la Iglesia de Santa Maria La Real de la
Corte, ayer por la mañana, durante la retransmisi6n por TVE de
la misa dominical.
Nota de la R.
Gracias Elena por tus hermosas y competentes publicaciones
sobre nuestra parroquia.
|
|
| DOMINGO
XIV Tiempo Ordinario
Evangelio |
Mt 11,25-30.-Soy manso y humilde de corazón
Lectura del santo evangelio según san Mateo:
En aquel tiempo, exclamó Jesús: “Te doy gracias, Padre,
Señor de cielo y tierra porque has escondido estas cosas a los
sabios y entendidos y se las has revelado a la gente sencilla. Sí,
Padre, así te ha parecido mejor. Todo me lo ha entregado mi Padre,
y nadie conoce al Hijo más que el Padre, y nadie conoce al Padre
sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar. Venid a mí
todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré.
Cargad con mi yugo y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón,
y encontraréis vuestro descanso. Porque mi yugo es llevadero y mi
carga ligera.”
De este Jesús mío, hay muchísimas cosas en su Evangelio
que me gustan. Las que no son aún capaz de comprender bien, soy muy
limitado, me impiden afirmar que todas.
Pero esta oración ...
Leo este trozo de Evangelio en muchos funerales, para intentar transmitir
a muchas familias mi seguridad en la confianza. Dios, nunca nos abandona.
Ni siquiera en los momentos en que parece que estamos más solos,
más olvidados de la mano de Dios.
Y ese es el gran secreto.
Esa es la gran verdad.
Por eso, hay que volver continuamente a Jesús:
Él ora con nosotros,
Ríe con nosotros,
Llora con nosotros,
Está con nosotros.
Por eso, su yugo es llevadero y su carga ligera: LA LLEVA ÉL, con
nosotros.
¿Cómo no amarle?
Casimiro |
| GENTE
SENCILLA |
“Las
has revelado a gente sencilla” |
Mt 11,25-30
Fue hace muchos años en L´Ecole Biblique de Jerusalén.
Un maestro de exégesis nos iniciaba en el difícil arte de
desentrañar el evangelio de Mateo. Todo parecía poco
para captar el sentido último del texto: crítica textual,
análisis literario, estructura del pasaje. Un día, llegamos
a esos versículos en los que Jesús exclama: “Te doy
gracias, Padre, Señor de cielo y tierra, porque has escondido
estas cosas a los sabios y entendidos y las has revelado a la gente sencilla”
(Mt11,25). El profesor hizo un largo silencio.
Después, nos dijo muy despacio: “No olviden nunca estas palabras.
Todo lo demás pueden olvidar.” Fue probablemente la mejor
lección de exégesis que he recibido nunca.
Luego, a lo largo de los años, he podido ver que es así.
Siempre que he tenido la impresión de estar junto a una persona
cercana a Dios, ha sido alguien de corazón sencillo. A veces, una
persona sin grandes conocimientos, otras alguien de notable cultura, pero
siempre un hombre o mujer de alma humilde y limpia.
En más de una ocasión, he podido comprobar que no basta
hablar de Dios para que se despierte la fe. Para mucha gente, ciertos
conceptos religiosos están muy gastados, y aunque uno trate de
sacarles todo el vigor y sabor que tuvieron en su origen, Dios sigue
como “fosilizado” en sus conciencias. Al mismo tiempo, me
he encontrado con gentes sencillas que no parecen necesitar grandes ideas
ni razonamientos. Intuyen en seguida que Dios es “un Dios oculto”,
y de su corazón nace espontánea una invocación: “Señor,
muéstrame tu rostro.”
Me he encontrado también con personas que se mueven siempre en
el círculo de la utilidad. Algunas abandonan a Dios -porque les
resulta perfectamente inútil; otras le retienen y dan culto porque
les sirve. Sin embargo, he podido conocer a gentes sencillas que viven
dando gracias a Dios. Disfrutan de lo bueno de la vida, soportan con paciencia
los males, saben vivir y hacer vivir. No sé cómo lo logran,
pero de su corazón parece estar siempre brotando la alabanza al
Creador. Su vida es un acierto.
He expuesto muchas veces temas religiosos y he hablado de Dios ante gentes
muy diversas. En ocasiones me he encontrado con personas que planteaban
preguntas y más preguntas sobre toda clase de cuestiones teológicas
sin mostrar el menor interés por encontrarse con Dios. Pero he
visto también gente sencilla ,los ojos brillaban de forma especial
cuando yo leía textos como éste del profeta Isaías:
“Yo soy el Señor, tu Dios .. Tú eres de gran precio
a mis ojos, eres valioso y yo te quiero... No temas que esto contigo”
(ls 43, 4); o pronunciaba el salmo 103: “Como un padre siente ternura
para con sus hijos, así siente ternura el Señor para quienes
le temen. Pues él sabe de qué estamos plasmados, se acuerda
de que somos barro” (Sal 103, 13-14). Sí, Dios se revela
a gente sencilla.
VERANO
Venid a mí todos los que estáis cansados
Mt 11, 25-30
Ya estamos en verano. Y todos nos disponemos a buscar, de alguna manera,
ese descanso que nos reponga de las tensiones y desgastes que hemos ido
acumulando a lo largo del año. Sin embargo, no todas las personas
saben descansar. Hay quienes terminan las vacaciones con el ánimo
crispado y el cuerpo maltrecho. Descansar es un arte que hay que
aprender.
Antes que nada, hemos de valorar el descanso y el ocio por sí mismos.
Configurados por ,la sociedad del rendimiento, podemos llegar a pensar
que la vida pierde todo su sentido en el momento en que deja de ser rentable.
Hay personas que siempre tienen que estar haciendo algo útil. Sólo
“descansan”para volver a trabajar, pues el trabajo es lo único
importante en sus vidas. Por eso, incluso en vacaciones, tienden a seguir
haciendo lo que hacen durante el resto del año.
Sin embargo, las vacaciones son para vivirlas a pleno pulmón, gozando
del hecho de poder disfrutarlas y no sólo como un merecido descanso,
sino como apertura a nuevos valores y recreación de nuestra vida.
El descanso vivido plenamente nos permite recuperar la paz y armonía
interior. Volver a ser más dueños de nosotros mismos, liberarnos
de preocupaciones y prisas que ahogan nuestro ser. Se trata de experimentar
ese puro vivir del que habla Laín Entralgo, en el que “el
cuidado ha sido enteramente sustituido por el gozo”.
Ese descanso liberador nos hace más receptivos y contemplativos.
En el ocio nos conocemos a nosotros mismos de otra manera. Podemos escuchar
mejor lo que hay dentro de nosotros; tomar conciencia más viva
de lo que somos y de lo que la vida nos pide; poner las bases para una
vida más equilibrada y digna.
El ocio ayuda también a entrar en comunión más profunda
con las cosas y con la naturaleza, al sustituir el punto de vista de la
utilidad por el disfrute. Cuando uno olvida la prisa, disfruta del silencio,
recorre a pie los caminos, contempla plácidamente la puesta del
sol o se recrea en las aguas del mar, experimenta la vida como un regalo
precioso que nunca sabremos agradecer lo suficiente.
No es difícil entonces percibir la presencia misteriosa de ese
Dios cuyo amor atento y solícito vela por esta creación
y por esta humanidad que sólo busca descanso y vida eterna. Se
entienden las palabras de Jesús: “Venid a mí todos
los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré.”
¿Puede de verdad descansar el corazón del ser humano sin
reconciliarse con Dios, su Amigo?
TESTIGO

Fui testigo presencial de su beatificación. Estudiante en Roma,
a mis 19 años, era todo ojos abiertos al mundo y, sobre todo, al
eco que la Ciudad eterna iba dejando en mi vida joven. Uno de los acontecimientos
que más impactaron fue la beatificación de la jovencita
María Goretti. Regía la Iglesia la sazón Pío
XII. Asistió a la beatificación la madre de la Beata y también
asesino de la joven, cumplida la pena y convertido de su crimen.
Pero no fue aquella masa de gente que acudió a su beatificación
lo que verdad más me impresionó, cuanto la masa silenciosa
de jóvenes que acudí a contemplar el cuerpo virginal de
aquella jovencita de 12 años, cuyos restos mortales fueron llevados
a Roma con motivo de su beatificación. ¿Qué pensaban
aquellos jóvenes, arrodillados y meditativos, ante aquella heroína?
Goretti para muchos, era un reproche a su vida licenciosa; una meta inalcanzable
para otros, pero para no pocos, un ejemplo a seguir, como aquella joven
de Fiobbio (Italia) de nombre Pierina, que asistió a la beatificación
de Goretti y, ante s restos mortales, prometió “antes morir
que pecar”. Diez años más tarde moría esta
joven, mártir también de la pureza como María Goretti,
y hoy igualmente propuesta como modelo a la juventud.
“Santa María Goretti a los 12 años, soportó
la muerte antes que ofender al Señor: 'Dios no lo quiere; es pecado'”.
“Su santa madre asistió a la canonización de su hija”.
“El asesino, Alejandro Serenelli, convertido, entregó su
vida al Señor en un convento”.
¿Quién fue Maria Goretti?
Nace en Corinaldo (Ancona, Italia), el 16 de octubre
de 1890. Bautizada el mismo día de su nacimiento, recibe el sacramento
de la confirmación a los seis años. El Espíritu Santo
la llenó de su fuerza para dar testimonio de Cristo, y Jesús,
en su primera comunión, que recibió el día del Corpus,
a sus 12 años, la hizo suya.
La pobreza obligó a la familia Goretti a cambiar de residencia,
instalándose en Nettuno, también en Italia. El heroísmo
martirial de María Goretti no se improvisa: “es un don del
Padre que da a aquellos que ya eran santos antes de derramar su sangre”
(Antonio Montero).
Educación Cristiana
Efectivamente, sus padres procuraron educar a la niña en los principios
de la fe cristiana, siendo Goretti receptiva y de buena índole,
siempre dispuesta a ayudar en el hogar en todo lo necesario. En Ferriere
tuvo la pena de perder a su padre. Marietta se puso incondicionalmente
al servicio de su madre, a la que animaba a confiar en Dios en medio de
las penurias económicas a las que se vieron sometidos. Era cariñosa
con sus hermanos menores, de los que cuidaba con todo afecto, y estaba
pendiente de la salud y necesidades de su madre. Ayudaba cuanto podía
en las faenas de la casa y era un "ángel de paz" para
la familia. Rezaba devotamente el Rosario, el cual, según sus palabras,
"lo ofrecía por el alma de su padre".
El martirio
La tragedia que acabaría con la vida de Marietta se originó
por la presencia en la casa de los Goretti, de otra familia, lo Serenelli.
Vivían con la viuda Goretti sus hijos, el Sr. Serenelli y su hijo
Alejandro, de 18 años. Alejandro comenzó a ver con ojos
libidinosos a la jovencita Marietta, con la que se codeaba a diario por
la convivencia en la misma finca. En varias ocasiones Alejandro se atrevió
a manifestar sus intenciones libidinosas a Marietta, encontrando siempre
e la jovencita un rechazo sin paliativos, alegando que lo que le proponía
era una ofensa al Señor. Un buen día -el 5 de julio de 1902-
estando María Goretti sola, cosiendo en el porche de la casa Alejandro
volvió a la carga y se atrevió una vez más a proponerle
lo mismo. Ante el rechazo de la jovencita, la arrastró interior
de la casa y le propuso sus torpes propósitos. La jovencita se
resistió diciendo: “no puedo hacer eso; es pecado; es pecado.
Tú irás al infierno". Verse rechazado y ante el temor
de ser descubierto por la madre de Marietta Alejandro perdió los
estribos; cogió un punzón y le asestó catorce puñaladas
e el vientre, dejándola medio muerta. María Goretti, recatada
y pudorosa, trataba de recomponer sus vestidos desgarrados por las puñaladas.
El agresor huyó dejando a su víctima desangrándose
hasta que llegó su madre la encontró moribunda. Trasladada
con urgencia al Hospital más cercano, sobrevivió unas horas,
en las que todavía consciente, pudo ella misma testificar lo ocurrido
y perdonar al agresor. Próxima ya a morir, en sus delirios, repetía
incesantemente: "Dios no lo quiere; es pecado...; irás al
Infierno".
Poquedad y grandeza
(Entorno al Evangelio) Laurentino Gómez Montes (Pbro)
La pequeñez o grandeza
no es ya cuestión de estatura
hay cosas pequeñas, grandes
y grandes, de miniatura.
El envase de la esencia
suele ser siempre pequeño,
pero es también chiquito
el envase del veneno.
La grandeza de los hombres
no puede medirse en metros,
los hay grandes como Judas
y bajos como Zaqueo
Quienes se crean mayores
deben hacerse pequeños,
que pequeñas y bajitas
son las puertas de los cielos.
XIV domingo del tiempo ordinario
7 de julio de 2002
|
| Comentarios
a las lecturas del teólogo José Cristo Rey García-Paredes
¿De dónde nos vendrá la solución? |
Estamos en un mundo caracterizados por múltiples "preocupaciones".
El filósofo García Morente definía la preocupación,
como preocupación, es decir "ocuparse anticipadamente"
de algo. Cuando hacemos que nuestro espíritu se ocupe de algo que
acontecerá en el futuro. Él decía que la vida es, por
ello, preocupación.
Así somos los seres humanos en nuestro tiempo, en nuestra iglesia.
Muchas realidades nos preocupan y queremos preparar la respuesta, la solución.
Esto es digno del ser humano. Nos preocupa la injusticia -tan cruel con
los derechos de la persona, la pobreza -tan discriminatoria y tan creciente-,
el desprecio a la vida -tan diabólico-. Por eso, pensamos en la globalización,
en la economía, en la violencia.
Lo dramático es que tales preocupaciones sirven de poco. Mucho nos
esforzamos por resolver problemas, pero pasa el tiempo y las cosas siguen
igual o peor. Nunca, como en este tiempo, nos hemos reunido para "preocuparnos",
para resolver problemas. Sin embargo, ¿qué resultados han
producido tantos Congresos, tantas iniciativas diplomáticas, todo
ese trasiego de expertos y entendidos? A veces, uno tiene la impresión
de que gastamos muchísimas energías y dinero en diagnosticar
los males, pero se trata de diagnósticos sin solución. Hay
expertos en diagnósticos, pero no expertos en soluciones. ¡Ese
es nuestro drama!
El mensaje de este domingo es pertinente. Puede hacernos comprender por
dónde viene la alternativa. Tal vez sea preciso poner un freno a
esta feria de las vanidades, en la que se piensa que por decir las cosas,
se solucionan. ¿De dónde nos vendrá el auxilio?
|
| "Mesías"
que trae la paz: humilde y justo (Za 9,9-10) |
|
Si algo echamos en falta dentro de la humanidad es "la paz".
Nuestro planeta azul se caracteriza actualmente por una red inexplicable
de tensiones violentas. En la tierra nos sentimos inseguros. En cualquier
lugar nos puede acechar la violencia: sea o no institucionalizada. ¡Cuántas
muertes produce cada año, cada mes, cada día, esta guerra
sórdida de la que no acabamos de salir!
Entre las naciones, entre las mismas regiones, existe una sórdida
hostilidad, que no cede ante el enfrentamiento, la muerte, la extorsión.
¿Cuándo llegará la paz? ¿Cuándo llegará
la paz que trae consigo la justicia? No nos resignamos a cualquier tipo
de paz. Esperamos la paz que restablece los derechos inalienables de cada
persona. No existen, hasta ahora, políticas satisfactorias.
El profeta Zacarías anunció hace siglos al pequeño
resto de Jerusalén, al grupo de los humildes y humillados la llegada
de una alternativa: un rey humilde, justo y victorioso, montado en un
pollino -cría de asna-. Él acabará con la violencia,
con la guerra, con las armas de muerte. Él desbordará los
límites de Israel y anunciará la paz a todas las naciones.
Su dominio llegará a todo el mundo.
¿Será posible este sueño profético? ¿Por
dónde llegará o está llegando el rey humilde victorioso,
justo, que anuncia a todos la paz? En todo caso, se nos da una clave:
sólo la humildad, la justicia y el amor, son el Mesías que
trae la paz a las naciones.

El
Espíritu "nos es entregado" sin medida (ROM 8,9.11-13)
¿Qué
hacer para tener un espíritu alegre, emprendedor, creativo, esperanzado?
No pocas veces nos vemos habitados por un espíritu lánguido,
apesadumbrado, taciturno, desanimado. No es fácil vivir en un mundo
tan complejo y tan enfrentado. Cada situación perversa, deja en
nuestro espíritu su huella.
Vivir en esta condición deprimida es "vivir en la carne",
como Pablo lo llama. No creamos que la "vida en la carne" es
diversión, felicidad, desbordar los límites, creatividad...
No. La vida en la carne es vida en la corrupción, es vida amenazada
de muerte. Es vida sin salvación, sin perspectivas.
En cambio, vivir en el Espíritu de Jesús es felicidad, es
resurrección, animo imbatible, constante capacidad creadora.
El Abbá es la fuente del Espíritu. Él nos entrega
el Espíritu sin medida. ¿Qué hacer para recibir este
Santo Don? ¿Qué hacer para no cerrarnos a su efusión
constante? Por doquier, en cualquier momento, el Espíritu -que
resucitó a Jesús de entre los muertos- nos es donado. ¿Qué
hacer para que no caiga en saco roto tanta gracia?
¡No confiar en nosotros mismos! Ser conscientes de que una Gracia
Misericordiosa nos envuelve. No apenarnos por nuestras limitaciones. Poner
la confianza en el Señor y esperar sin dudar.
Por dónde llega la alternativa Mt 11,25-30
Es llamativo
ver hacia adónde apunta Jesús en su oración al Abbá.
Lo que le agradece podría parecernos sin importancia. O mejor,
Jesús le agradece al Abbá lo que para nosotros tiene poca
importancia: el haber revelado su Misterio a los pequeños y no
a los sabios e inteligentes. ¿De qué nos sirve -dirían
muchos- que los pequeños, los últimos, los desplazados,
conozcan el Misterio, tengan las claves de la solución de los problemas,
si nada de eso le es revelado a los poderosos, a los que rigen los destinos
de los pueblos?
Jesús insiste en que esa es la buena voluntad del Abbá.
Más todavía. Jesús se identifica con los pequeños,
los últimos, los que no son considerados sabios. Por eso, nadie
hacía caso a su mensaje, como tampoco hace caso al mensaje que
viene de los humildes. Se busca a los expertos, a los inteligentes. Ellos
-pensamos- nos darán las claves, la solución. Al fin de
cuentas, todo queda igual y sin resolver. Cuántas "mesas de
paz", cuántas "consultas a expertos" para resolver
los problemas del hambre, de la violencia, de la pobreza. Al fin... ¡nada!
¡casi nada!
A quien debiéramos consultar es a quienes han recibido la "revelación".
Hoy mismo, Jesús quedaría fuera de las mesas de consulta,
porque nos parecería "poco preparado", demasiado "simple"
o "sencillo". Sin embargo, ahí está la solución.
Jesús es el Maestro humilde que trae consigo la solución
a todos nuestros problemas. Sólo en Él encontraremos el
auténtico descanso. Su yugo es suave y su carga ligera. Él
es el Príncipe de la Paz.
¿Cuándo entenderemos esto? |
|
| Quis
potest capere, capiat (Quien la pille “ye pa él”) |
|
Hoy no quiero pensar mal,
me asaltan mil tentaciones,
de ver fatuas intenciones:
si acierto, siento descarga;
si yerro, pido perdones.
Quiero apuntar al pecado,
más que al de tal o cual nombre,
llamando al pan, pan de trigo,
vino al fruto del racimo
y “el que se pique, ajos come”.
Hay quien víctima cerroide
de la megalomanía
propicia un crecer salvaje
no exento de cobardía,
ni de atropello y ultraje.
No tiene una sola pizca
de honor ni de valentía
quien se ceba y arremete
contra quien deja patente
su perdón y su hidalguía.
Quien cae en la tentación
de pescar a río revuelto,
tal vez le suceda aquello
del tiro por la culata
coceando al aguijón.
Se dice de este país
que, con vela o con garrote,
se marcha detrás del clero
haciendo el gran monigote.
Hoy se quiere abrir la veda
del palo y del estrambote.
Perdonadme estas “rimetas”
pobres en categoría,
pero sin pizca de miedo
de decir lo que se sienta
ni sentir lo que se diga.
|
| Entre
La Corte y San Juan |
|
Diario la Nueva España –Sábado 25 de Junio
de 2005
En su edición especial semanal “La Ciudad y los días”
por Esteban Greciet
Si hubiera que elegir un lugar entre los innumerables rincones de interés
en la ciudad para empezar a presentar su historia y, con ella, esbozar
la sustancia misma de su modo de ser, este no podía ser otro que
aquel en el que Máximo y Fromestano plantaron sus reales va para
trece siglos.
Fue allí donde la tropilla foramontana decidi6 haber hallado lo
que en su rastreo perseguía, tal que, sin duda, el sitio que brindara
condiciones naturales para la indispensable intendencia del cuerpo y el
propicio ambiente para el cuidado del espíritu. Y de paso, escapar
del tan molesto y continuo guerrear con los moros desde Pelayo en adelante
y de la cordillera abajo.
Nacía la ciudad en ese mismo punto, hoy lleno de encanto antañón
y rodeado de reliquias seculares: el monasterio de las Pelayas, la muralla.
el arco de San Vicente, la Corrada del Obispo, el transito de Santa Bárbara,
San Tirso, los museos arqueol6gico y de Bellas Artes, el Fontan,
el casco viejo y sus vetustos palacios, la Cámara Santa. la Catedral
y su profanada plaza. los nostálgicos escenarios de «La Regenta»,
«Tigre Juan», «EI Maestrante», «Nosotros
los Rivero»...
Es, como se sabe, la calle San Vicente, nombre del diácono mártir
a cuya advocaci6n dedicaron enseguida los expedición
un modesto templo, depositando en el ara sus reliquias, y un no menos
sobrio monasterio benedictino para poner en practica su indiscutible
lema «ora et labora». Con estos que pudiéramos llamar
«los 27 de la fama» empezó todo, Máximo al frente,
y así, sin soluci6n de continuidad, siglos y siglos a la espera
de Gabino de Lorenzo.
Oviedo, en TVE
Pues señor, Televisi6n Española ha tenido el acierto
de poner sus miras en el templo que, mediada la calle, preside la
plaza de Feijoo, levantado aproximadamente sobre los sagrados terrenos
fundacionales, para emitir mañana «a la ciudad y al mundo»
la habitual ceremonia cat6lica dominical. Estamos de enhorabuena. Vamos,
digo yo, aunque tal vez discrepe el señor Cuesta y compañeros
del laicismo galopante. Para su tranquilidad, diré que la importancia
que yo le atribuyo no es sólo para creyentes, sino también
turística.
Si, porque desde la iglesia de Santa Maria La Real de la Corte, que data
del siglo XVI y es templo parroquial desde el XIX, será transmitida
la misa dentro del programa de «EI día del Señor»,
a las 10.30 de la mañana, presidida por el flamante obispo auxiliar
don Raúl Berzosa, con otros concelebrantes de relieve. Ceremonia
que el cura don Laurentino y sus huestes preparan (músicas, coro,
lecturas, ofrendas...) desde hace días con todo detalle -incluso
para la difusión por Internet- y en la que espero suene su extraordinario
órgano de concierto.
A pesar de que las misas no están de moda mas que para los cat6licos
«de carné» -aun quedamos muchos y correosos, para desesperación
del Gobierno-, Oviedo ganara prestigio en este caso porque el acontecimiento
será ilustrado con las imágenes más representativas
de la ciudad.
Puedo decir que el templo elegido no será muy conocido como monumento,
y de hecho no figura en algunas guías, pero merece ser visitado,
por su merito arquitectónico, su diafanidad, su acústica,
sus obras de arte y su conservaci6n. Bajo el crucero, alberga el sepulcro
de fray Benito Jerónimo Feijoo, aquel benedictino ilustrado, audaz
y precursor que vivi6 sus mas fertiles anos de pensador y ensayista en
el monasterio ovetense de su orden.
EI retablo mayor, entre columnas corintias, exhibe tres grandes lienzos
de Diego Valentín Díaz (1640), en los que se representa
como figura central la de San Vicente en su martirio. Todo un marco esplendoroso,
en el que habitualmente suena una suave música clásica.
Ambiente propicio, en todo caso, para quienes quieran rezar, que todavía
queda alguno.
Tuvo La Corte párrocos que hicieron historia. Aun viven ovetenses
que llegaron a conocer a don Román Cossio, sacerdote ejemplar,
que sufri6 con el temple de los primeros cristianos un cruel martirio
en la revoluci6n de octubre de 1934, con su particular vía dolorosa
incluida. y que subirá sin duda a los altares. Otro futuro santo
vinculado a la parroquia fue el valeroso Isaac Díaz, presidente
de la Acci6n Católica, a quien tuve el privilegio de tratar.
Muchos mas ovetenses recordaran a don Argimiro Llamas, un cura bien plantado
y pico de oro, que llegó a tener muchísimos niños
catecúmenos, y que organizaba una bullanguera fiesta anual en la
que se elegía en plena calle al rey o la reina del catecismo.
Yo pienso echar una ojeada al programa, tanto por el escenario como por
comprobar su tratamiento y, de paso, ver cómo se produce nuestro
joven obispo auxiliar recién estrenado.
Señor San Juan
La ya aludida plaza de la Catedral ha sido de nuevo escenario de la tradicional
hoguera y consiguiente festejo propio de la mágica noche de San
Juan. Estoy muy a favor de una celebraci6n llena de sentido en la que
he participado mas de una vez, pero siempre me manifestare igualmente
por el respeto debido a los espacios nobles de la ciudad.
Juan el Bautista es santo de gran predicamento popular y patronazgos múltiples
que abren las expansiones veraniegas. En Oviedo, como titular de la parroquia
de San Juan el Real y de su sede, la llamada «catedral del ensanche»
celebra estas jornadas con bollos, músicas, chocolatada y solemnidades
religiosas.
EI viajero que recale estos días por la ciudad, sea cristiano,
judío, musulmán, budista. agn6stico o ateo, no conviene
que pierda la ocasi6n de añadir a sus visitas turísticas
de manual las del templo de Santa Maria La Real de la Corte, mencionado
al principio, y la preciosa y muy diferente iglesia, ahora aludida. de
San Juan el Real, digna de ser contemplada por dentro (sus frescos, sus
mosaicos, sus vidrieras, sus imágenes, sus capillas y por fuera
(sus formas, sus torres, su piedra rosa, sus cúpulas bizantinas).
Cumple el templo de San Juan 90 anos, que no son muchos para un monumento,
casi
la mitad de ellos, 44, regido por un notable barroco, don Fernando Rubio,
que sigue al pie del cañon, sucesor de don Demetrio Cabo (y antes,
don Hermógenes Lorenzo) y que alcanzó a contar con curas
tan conocidos tiempo atrás en Oviedo como don Marcelino Ramos y
don Luis Arrojo, entre otros muchos.
Mas de uno
ha dejado escrito que Oviedo es una ciudad levítica. Lo fue.
Nota de la Redacción: Agradecemos esta preciosa e encomiable publicación
a D. Esteban Greciet
|
|
| Eucaristía
y apostolado |
Fuente: Catholic.net
Autor: P. Antonio Rivero LC
¿Cómo iban creciendo los primeros cristianos? A través
de la fracción del pan y la predicación.
No sé si todos nosotros sentimos el mismo aguijón de San
Pablo: “Ay de mí, si no evangelizo . . .” (1 Cor. 9,16).
Urge el apostolado. El papa en la encíclica sobre “La misión
del Redentor” nos dice: “La misión de Cristo Redentor,
confiada a la Iglesia, está aún lejos de cumplirse. A finales
del segundo milenio después de su venida, una mirada global a la
humanidad demuestra que esta misión se halla todavía en
los comienzos y que debemos comprometernos con todas nuestras energías
en su servicio” (n.1).
¿Qué es el apostolado?
El apostolado es precisamente ese comprometernos con todas nuestras energías
a llevar el mensaje de Cristo por todos los continentes. Jesús
al irse al cielo no nos dijo: “Id y rezad”; sino que dijo
clarísimamente: “Id y anunciad”.
Esto es el apostolado: anunciar a Cristo.
Para san Juan , el apostolado es dar a los demás lo contemplado,
escuchado, vivido, comido, experimentado con Jesús. Eso es el apostolado.
Apostolado es llevar el buen olor de Cristo (2 Cor. 2,15). Es llevar la
sangre de Cristo, y esa sangre se derrama en cada eucaristía. Es
llevar el mensaje de Cristo, y ese mensaje se proclama en cada eucaristía.
Es salvar las almas, y esas almas son redimidas en cada eucaristía.
¿Para qué hacemos apostolado? Para que Cristo sea anunciado,
conocido, amado, imitado y predicado. En la eucaristía hemos escuchado,
comido y contemplado a Jesús.
¿Dónde hacer apostolado? En la familia, la calle, la profesión,
los medios de comunicación social, la facultad. En todas partes
encontramos púlpitos, auditorios, escenarios, estrados y areópagos
desde donde predicar a Cristo, con valentía y sin miedo.
¿Cómo hacer apostolado? Con humildad, ilusión, alegría,
voluntad, ánimo, caridad. La caridad es el alma de todo apostolado
y nos urge. No imponemos con la fuerza, sólo proponemos con el
bálsamo del amor y del respeto.
El apostolado es, pues, llevar el mensaje de Cristo a nuestro alrededor,
dando razón de nuestra fe. En cada eucaristía Jesús
nos entrega su mensaje, vivo en la Liturgia de la Palabra y en la Comunión.
Es el derramamiento al exterior de nuestra vida espiritual e interior.
En cada eucaristía Jesús nos llena de su gracia y amor y
vamos al apostolado a dar de beber esas gracias a todos los sedientos.
Es poner a las personas delante de Jesús para que él las
ilumine, las cure, las consuele, como hicieron aquellos con el paralítico
que llevaron en una camilla. El encuentro con Jesús en la eucaristía
nos debería comprometer a ir trayendo a las personas a este encuentro
con Jesús.
La misa acaba con este imperativo latino: “ite, missa est”.
Es una invitación al apostolado. Missus quiere decir “enviado”.
El apostolado debe ser el fruto de la eucaristía, el fruto de la
liturgia. Es como si se dijera: “id, sois enviados, vuestra misión
comienza”.
El apostolado debe brotar de la misa y a ella debe retornar. Es decir,
debemos salir de cada eucaristía con ansias de proclamar lo que
hemos visto, oído, sentido, experimentado, para que quienes nos
vean y escuchen estén en comunión con nosotros y ellos se
acerquen a la eucaristía. Y al mismo tiempo debemos volver después
a la eucaristía para hablar a Dios, traer aquí todas las
alegrías y gozos, angustias, problemas y preocupaciones de todas
aquellas gentes que hemos misionado.
Todos sabemos que el fin último del apostolado es la glorificación
de Dios y la santificación de los hombres. Este fin es el mismo
que el fin de la liturgia y de la eucaristía o misa, que es el
sol y el corazón de la liturgia.
Si esto es así, la misa nunca termina, sino que se prolonga ininterrumpidamente.
El apostolado hace que la misa se prolongue. Porque en todas partes, durante
las 24 horas del día se está celebrando una misa. Ese Sol
de la eucaristía nunca experimenta el ocaso. Ese Corazón
de la eucaristía nunca duerme, siempre está vigilando y
palpita de amor por todos nosotros.
¿Cómo vivir entonces cada eucaristía?
Con muchas ansias de alimentarnos para tener fuerza para el camino de
nuestro apostolado; con mucha atención para escuchar el mensaje
de Dios a través de la lectura, para después comunicarlo
en el apostolado; con espíritu apostólico, pues cada misa
debe traernos, si no en persona, al menos espiritualmente a nuestro lado,
a todos aquellos que vamos encontrando en nuestro camino.
Por tanto, ya en cada misa estamos haciendo apostolado. Colocamos a esas
personas en la patena del sacerdote, las encomendamos en la Consagración
y pedimos por ellas en la Comunión. A ellas, Cristo les hará
llegar los frutos de su Redención eterna.
Pidamos la misma pasión por la almas de san Pablo, de san Francisco
Javier, que no nos deje tranquilos hasta ver a todos los hombres conquistados
para Cristo, y valoremos la misa como medio para salvar almas y prepararnos
para el apostolado e incendiar este mundo. ¡Incendiemos no sólo
el Oriente, sino también el Occidente, el Norte y el Sur, el Este
y el Oeste!
P. Antonio Rivero LC
|
|