Reflexiones
entre amigos Revista semanal elaborada por: MOVIMIENTO DE ADORACIÓN PERPETUA A.R.P.U. PARROQUIA DE SANTA MARÍA LA REAL DE LA CORTE OVIEDO |
20
DE MARZO DÍA DEL SEMINARIO |
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DOMINGO
5 CUARESMA 2005 |
HAY
MÁS ALEGRÍA EN DAR QUE EN RECIBIR |
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PARA QUE SIRVEN LOS CURAS |
| Ya lo sé. Hoy los curas no sirven para nada. Tenemos buenos profesionales en todos los aspectos de la vida. En la lista de profesiones importantes, el sacerdote ocupa los últimos lugares. Ya lo sé. Las cosas poco prácticas no sirven para nada. Esta generación necia y consumiste sólo tiene ojos para sus intereses. Ha perdido totalmente el sentido de lo gratuito. Un beso y una sonrisa no sirven para nada, pero ¡cómo los necesitamos! La verdad es que las cosas más importantes no sirven, pero sin ellas no podemos vivir. ¿SIRVEN PARA ALGO LOS CURAS? -LOS
CURAS SIRVEN PARA SERVIR. Lo decía el padre a su hijo seminarista:
como una escoba, hijo mío, como una escoba, siempre dispuesta a
ser utilizada, pero sin esperar recompensa alguna; gastándose una vez
y otra, pero sin esperar que la coloquen en una vitrina. Los curas
han aprendido bien las palabras del Maestro: "Yo no he venido a ser
servido, sino a servir" (Me 10, 44). Un cura que no sirve,
“no sirve”.
-LOS CURAS SIRVEN PARA PERDONAR. Antes que maestros y litúrgos son testigos de la misericordia divina. En un mundo violento y dividido, ellos son portadores del diálogo y del perdón. Están siempre ahí, como casa de acogida. Abren sus puertas cada día para escuchar confidencias, para quitar cargas, para devolver la alegría y la esperanza. -LOS CURAS SIRVEN PARA ILUMINAR. Son portadores de la palabra de Dios, que tratan de explicar y de vivir. Cuando nos cegamos con los espejismos y seducciones del mundo, ellos nos recuerdan las Bienaventuranzas. Cuando nos movemos a ras de tierra, ellos nos señalan el cielo. Cuando nos quedamos en la superficie de las cosas, ellos nos descubren la presencia de Dios en todo. -SIRVEN PARA INTERCEDER. El sacerdote prolonga la mediación de Jesucristo. Por eso es llamado pontífice, constructor de puentes entre el cielo y la tierra. Habla a Dios de los hombres y habla a los hombres de Dios. Decía San Juan de Avila: "Relicarios somos de Dios, casa de Dios y, a modo de decir, criadores de Dios... Esto, padres, es ser sacerdotes: que amansen a Dios cuando estuviera, ¡ay!, enojado con su pueblo; que tengan experiencia de que Dios oye sus oraciones y tengan tanta familiaridad con El". -SIRVEN PARA AMAR. Reservan su corazón para amar del todo a todos. Quieren ser para todos, amigos, padres y hermanos. Un amor liberado y agrandado. Un amor gratuito y oblativo, como antorcha que se va gastando poco a poco. -SIRVEN PARA HACER PRESENTE A JESUCRISTO. Todo sacerdote está llamado a ser otro Cristo. El sacerdote está para repetir las palabras y los gestos de Jesús, para continuar sus pasos y desvelar su presencia, para prolongar y actualizar su amor generoso. Y esto a dos niveles: el sacramental y el de la vida. -SIRVEN PARA SER EL ALMA DEL MUNDO. En un mundo sin espíritu, ellos son el alma, la luz, la sal y el perfume. Sin el sacerdote todo sería un poco más feo y oscuro. "Sacerdote no es el que se limita a hacer cosas, sino a hacer santos". (G. Rovirosa). Es verdad que, en cierta medida, a todo cristiano se le puede aplicar cuanto llevamos dicho, pero el sacerdote tiene vivencias y urgencias especiales. Gracias,
hermanos sacerdotes, por vuestra "inútil" luminosidad.
Manda Señor, sacerdotes, esos hombres tan raros que sólo sirven para servir. |
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| DIA DEL SEMINARIO. NUESTROS SEMINARISTAS | |
Siempre para la Campaña del Seminario preparamos unas reflexiones y este año os las enviamos con otros temas y con el programa de los días santos, por coincidir el día del seminario en los umbrales de la Semana Santa. Hoy, junto con otras reflexiones, queremos una entrevista a nuestro seminarista Roberto Mata Santamaría. Un fenómeno de actualidad es que los jóvenes toman las decisiones determinantes en sus vidas en torno a los treinta años de edad. Esta semana clausuramos un Cursillo Prematrimonial y la mayoría de los casi cincuenta chavales que piensan casarse en nuestra parroquia este año rondan la edad de los treinta años. Lo mismo está sucediendo con la mayoría de los que ingresan en el seminario. En nuestra parroquia de la Corte, disfrutamos de la compañía y servicios pastorales de uno de ellos, Roberto Mata Santamaría que nació en Bilbao hace 35 años y que vive actualmente en uno de nuestros pisos de la Rectoral. Nos permitimos hacerle unas preguntas: ¿Estás satisfecho de tu decisión? Sí, creo que la decisión que he tomado responde a la llamada que el Señor me ha hecho. Fruto de un proceso de discernimiento personal, he optado por ingresar en el Seminario Metropolitano de Oviedo. Igual que el Señor se hizo presente en mi vida dándole sentido y plenitud, Él me llama a conformarme con Él para ser signo de su amor en el mundo que tanta falta tiene de Dios. Siento la necesidad de llevar esta gran alegría del Evangelio a todos mis hermanos. ¿Cómo ves nuestro Seminario ? El Seminario de Oviedo os lo podría definir muy bien con aquellas palabras que utilizó nuestro Arzobispo D. Carlos: “Es el corazón de la diócesis al que las miradas de todos los cristianos deben dirigirse. Esta institución viva de la Diócesis es la casa de oración y de formación de la que saldrán los futuros sacerdotes que guiaran, animaran y presidirán las distintas comunidades cristianas”. ¿Cuál crees tú que es la causa de tanta escasez de vocaciones? Es público y notorio que la Iglesia está viviendo un momento de escasez de vocaciones, no sólo al sacerdocio, sino también a la vida religiosa y al laicado. Más que lamentarnos ante esta situación, debemos preguntarnos que nos quiere decir el Espíritu con esta realidad . Estamos en un mundo que ha perdido toda referencia religiosa y en el que el hombre está confinado en un materialismo preocupante. Dios y la conciencia de pecado ha desaparecido de la vida de muchos. El hombre se tiene no por una criatura dependiente de Dios sino como un Dios en sí mismo. Se ha endiosado. Parece que la presencia y la referencia a lo trascendental s molesta en las estructuras de la sociedad. Pero no es hora, como ya dije anteriormente, de lamentos, sino es hora de ponerse manos a la obra y trabajar sin desfallecer por la causa del Reino de Dios con las diferentes realidades pastorales: las familias, los jóvenes, los enfermos, los alejados... ¿Qué consideras que debíamos hacer al respecto en nuestra Iglesia? La tarea es anunciar la Buena Noticia de la salvación. Haced partícipes a todos los hombres del amor de Dios que salva y que renueva por completo todo lo creado. En la medida en que la Iglesia se atenga a este mandato y a su misión específica, será verdaderamente fermento en medio del mundo, fuente de santidad, justicia, amor y paz. De lo contrario, estaremos jugando con algo muy serio como es la salvación integral de todos los hombres. El mundo va contracorriente con el Evangelio y con la Iglesia: La Iglesia se debe convertir en luz de las gentes y en signo de la presencia salvadora de Jesucristo en medio del mundo. |
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