Reflexiones entre amigos
Revista semanal elaborada por:
MOVIMIENTO DE ADORACIÓN PERPETUA A.R.P.U.
PARROQUIA DE SANTA MARÍA LA REAL DE LA CORTE
OVIEDO
20 DE MARZO

DÍA DEL SEMINARIO
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DOMINGO 5 CUARESMA 2005
HAY MÁS ALEGRÍA EN DAR QUE EN RECIBIR
 
“GENEROSOS Y ENTREGADOS…COMO MARÍA”
Carta pastoral de D. Carlos Osoro, Arzobispo de Oviedo con motivo del
Día del Seminario 13 de marzo de 2005

 

 

Os hablo del Seminario

Después de tres años entre vosotros os habréis dado cuenta que el tema con el que más facilidad suelo hablar, y que ocupa mi corazón, es el del Seminario.

Os dirijo esta carta teniendo en cuenta el contexto eclesial de España, donde conmemoramos el Año de la Inmaculada Concepción, y en el marco de la Iglesia Universal, en que celebramos el Año de la Eucaristía.

María y la Eucaristía, dos acentos únicos para hablar del ministerio sacerdotal y para acoger la llamada del Señor.

El lema del Día del Seminario en 2005, dice:“Generosos y entregados…como María ”.

 

El sacerdote insertado por la ordenación en la sucesión apostólica

¡Qué maravilla poder dirigirme a todos los cristianos, y muy especialmente a vosotros los jóvenes, para llamaros e invitaros a descubrir el ministerio sacerdotal en la fuente de la belleza que es la Eucaristía!. A través de la Ordenación Presbiteral el sacerdote se inserta, por pura gracia de Dios, en la continuidad ininterrumpida de la sucesión apostólica y se vincula al único Sumo y Eterno Sacerdote que, en la noche en que fue entregado, confió a los apóstoles y a sus sucesores el mandato de celebrar su memorial por la salvación del mundo.

Jóvenes de Asturias, ¿queréis salvar este mundo?¿Queréis ayudar a las personas a descubrir el proyecto desde el cual todos nos sentimos hermanos y unidos, ganados por esa belleza suprema manifestada en Jesucristo y que tiene las connotaciones de la entrega incondicional y sin límites, del servicio a todos, de mirar siempre al otro como el más importante?. Estoy seguro que muchos de vosotros sois llamados a realizar este enraizamiento apostólico para ser alter Christus, para actuar in persona Christi. Tened coraje y valentía para salvar a este mundo con la gracia y el amor del Jesucristo, pues sólo Él es Camino, Verdad y Vida. Por la ordenación sacerdotal se realiza una configuración ontológica con Cristo, el Buen Pastor, de tal manera que, cuando el sacerdote actúa, es Cristo mismo quien ejerce. De este modo se manifiesta esa fusión sublime, que se realiza en quien es Ordenado por la belleza suprema de Cristo.

Generosos y entregados como María

En este contexto eucarístico desde el que quiero llamaros a descubrir el ministerio sacerdotal, y cuando estamos celebrando el Día del Seminario, la Virgen María se presenta en nuestra vida como modelo de escucha, de generosidad, de entrega, de servicio y de plenitud. En estas cinco notas deseo situar la llamada que hoy os hago a los jóvenes en el Día del Seminario, convocados como creyentes a celebrarlo siendo “Generosos y entregados…como María”.
Hay cinco textos del Evangelio que conmueven nuestra vida y que nos hacen descubrir en María estas cinco actitudes:

María modelo de escucha (Lc 1, 26 26-38). En el silencio, en la atención a lo que pasa, en el camino corriente de la vida, María es llamada por Dios a la aventura más impresionante que se ha llevado a cabo en esta historia: nada más y nada menos que ser Madre de Dios; es decir, fue convocada a prestar su vida para que Dios pudiera tomar rostro humano y todos los hombres llegásemos a conocerle. Sin un atisbo de duda, María responde inmediatamente ante la llamada de Dios: «He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu Palabra ».

María modelo de generosidad (Lc 39 39-45). La llamada de Dios lo es para la generosidad. Toda de Dios y toda para los demás, así vive María. Pasando dificultades inmensas, atraviesa una región montañosa para llegar a ver a su anciana prima Isabel que, a su edad y por obra de Dios, iba a tener un hijo. María se desplazaba para ayudarla, para darle alegría y confianza en Dios.
La entrada en su casa es expresión de la generosidad desbordante que Dios ha tenido con Ella y que Ella tiene para con los demás: por la presencia de Jesús en María, la criatura que llevaba Isabel salta de gozo y puede exclamar «bendita entre las mujeres y bendito el fruto de tu seno ».

María modelo de entrega (Jn 19, 25 ría 25-27). Al pie de la Cruz su mismo Hijo la convierte en modelo de entrega a Dios y a los demás. «Mujer, ahí tienes a tu hijo ». «Luego dice al discípulo: Ahí tienes a tu madre». Jesús la presenta como la Madre y mujer entregada absolutamente, que acoge a todos los hombres, se ocupa de ellos, los acompaña como a su Hijo y da la vida por ellos: «Ahí tienes a tu hijo». También la propone como modelo para vivir y para acompañarnos; por eso nos invita a que le abramos nuestra propia vida: «Ahí tienes a tu Madre». Mujer entregada, gastada totalmente, enteramente de Dios y, precisamente por eso, enteramente para todos los hombres.

María modelo de servicio a los demás (Jn 2, 1 1-12). Descentrada de sí misma y centrada enteramente en Dios, vive mirando las necesidades de los demás. Cuando se da cuenta de los apuros que estaban pasando las gentes, asume toda la responsabilidad de la situación y les presenta a su Hijo Jesucristo, que puede acabar con las angustias de la vida y otorgar serenidad: «Haced lo que Él os diga ». El primer servicio que se puede hacer a alguien es posibilitarle el encuentro con quien es el Camino, la Verdad y la Vida. Ella es la primera misionera, el modelo de misionero. Testigo de la presencia de Dios en su vida, lo presenta en el mundo con la pretensión de que haga el primer signo que distorsiona las leyes de los hombres, para hacernos ver que “sólo Dios basta” y que en Él está la salida a toda situación humana.

María modelo de plenitud (Hch 1, 12 12-14). Cuando las cosas aún están a oscuras, María se presenta como la mujer fuerte que mantiene a todos en el diálogo, la confianza y la cercanía a Dios. «Todos ellos perseveraban en la oración, con un mismo Espíritu en compañía de algunas mujeres, de María, la Madre de Jesús, y de sus hermanos». Ella nos da la medida de la desmedida que hay que tener con respecto a Dios en todas las circunstancias de la vida. Él siempre da respuestas, Él siempre atiende al ser humano, Él siempre sale al encuentro, Él siempre da plenitud a todo. Y en esa confianza, realidad que Ella vive, mantiene a los Apóstoles.

Con el espíritu de María para escuchar las llamadas que Dios sigue haciendo al ministerio sacerdotal

Solamente desde la estructura existencial que tiene María se puede escuchar la llamada que el Señor continúa realizando para que siga habiendo hombres que, como siempre, digan sí a su propuesta de seguimiento para hacer presente a Cristo en medio del mundo. Lo más frecuente es que Dios no llame por una voz, aunque puede hacerlo. Su llamada está contenida, al menos en el estado inicial, en la forma de amor y de servicio que se está decidido a acepta, en los valores de existencia que se ambiciona realizar. El Señor, hoy como ayer, sigue llamando a construir la vida como sacerdote, es decir, como hombre que quiere transparentar a Jesús con su ser, decir y hacer. De ahí la propuesta de la Iglesia para la celebración de este Día del Seminario:“Generosos y entregados entregados…como María María”.

Nuestra Archidiócesis está llamada a vivir con especial fuerza el Día del Seminario

Toda nuestra Archidiócesis está llamada a vivir con especial fuerza el Día del Seminario. Hay que hacer de este mundo una gran familia en la que todos sus miembros se unan no por afinidades transitorias, sino simple y llanamente porque son hijos de Dios. Para realizar este mundo solidario necesitamos sacerdotes. Nuestra comunidad cristiana necesita sacerdotes. Nuestro mundo necesita sacerdotes. Hombres que sean capaces de transparentar a Jesús en todo, pero, además, con sus acciones, entregan la salvación misma que viene de parte de Dios.

Familias, educadores, catequistas, miembros de la vida consagrada, sacerdotes, hablad y proponed el ministerio sacerdotal

Familias cristianas, presentad la vocación del ministerio sacerdotal a vuestros hijos. Educadores, catequistas, hablad y mostrad a todos el ministerio sacerdotal tal y como lo expresó Jesús en el Cenáculo. Miembros de la vida consagrada, reconoced en vuestra vida y delante de los demás lo que significa la presencia del sacerdote. Sacerdotes, proponeos como tarea más significativa de vuestro ministerio el suscitar llamadas al ministerio sacerdotal. Que los jóvenes os vean vivir con alegría y con esperanza. Alejad de vuestra existencia la desconfianza, la crítica y la desesperanza que no engendran nunca caminos de vida, ni facilitan propuestas significativas y apasionantes como la de ser en medio del mundo presencia viva de Jesucristo.

Os pido oración y ayuda económica para nuestro Seminario Diocesano

Junto a esta valoración del ministerio sacerdotal, tengo que recordar a toda la comunidad cristiana que tenemos un Seminario Metropolitano donde un grupo de jóvenes se preparan para ser sacerdotes. Os pido que oréis por el Seminario y por las vocaciones sacerdotales y, con la misma fuerza, os solicito ayuda económica para sostener el Seminario y poder formar verdaderos
pastores según el corazón del Señor. Las vocaciones y el Seminario, como ámbito de formación, han de ser para nosotros los cristianos lugares en los que ponemos nuestro corazón y a los que proporcionamos ayuda.

A la Santina de Covadonga encomiendo el trabajo por las vocaciones y nuestro Seminario Metropolitano:

Santina de Covadonga,
tú que abriste la vida enteramente a Dios,
que escuchaste su voz y respondiste generosamente,
enseña a los jóvenes de Asturias a abrir la vida a Dios
y a oír e interpretar su llamada.
Ruega por nosotros, ahora y en la hora.
Amén.

Con gran afecto, os bendice

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