Reflexiones
entre amigos Revista semanal elaborada por: MOVIMIENTO DE ADORACION PERPETUA A.R.P.U. PARROQUIA DE SANTA MARIA LA REAL DE LA CORTE OVIEDO |
20-27
DE MARZO SEMANA SANTA |
|
SEMANA
SANTA 2005 |
POR
UNA VIVENCIA AUTÉNTICAMENTE CRISTINA DEL SIGNIFICADO DE ESTOS DÍAS |
|
| ................................................. | CARTA
ABIERTA A vosotros sacerdotes, que me dais a Dios. |
Os quiero: y os lo quiero decir, no mañana, hoy. Os quiero: porque en cada palabra, en cada silencio, en cada encuentro, en cada separación me dais un trocito de Dios. Os quiero: porque sois amables, porque sois buenos, porque me escucháis, me atendéis, porque me gustáis. Pero también os quiero porque sí, porque os quiero querer en cualquier disposición. Me gustaría: ser un ángel, poder cuidar vuestra alma cuando dormís, cuando sufrís, cuando no os acordáis que se os creó para amar. En vosotros encontré un tesoro. Sois el campo de cultivo donde puedo labrar mi humanidad. Me enternece ver cómo dais, comprendiendo. En vuestro dar no hay el peso de la exigencia, la demanda de gratitud. Me ayudáis a escoger la cordura, el reconocimiento de lo bello, la alianza con la vida frente al abismo destructor. Me enseñáis que, a pesar de que ninguno esté donde está su anhelo, ni haya realizado su meta, ni confirmado su destino, elegir el camino del espíritu es una disciplina moral. Gracias a vuestra paciencia y generosidad, hoy se ha entretejido una trama entre vuestros corazones y los tres corazones que alberga mi pecho: mi corazón sangrante, mi corazón amante y mi corazón que anhela. Habéis sanado mi corazón sangrante, habéis arropado con cálido aliento mi corazón amante, habéis aquietado mi corazón que anhela. Cuando escucho vuestras palabras, otros oídos en mi universo escuchan vuestros corazones palpitantes, amantes, escuchan el amor de Dios. Cuando os miro, otros ojos ven la hermosura de la vida que se eleva y cura mi corazón sangrante, veo a Dios. Con los hilos que tejen vuestros pechos, he zurcido los pedacitos rotos de mi corazón amante. Recojo el aliento de vuestras gargantas, juego con vuestras palabras, hasta moldear en pequeños espejitos como soles, lunas y estrellas consuelo para mi corazón que anhela. Gracias a vosotros, la bóveda del cielo ha vuelto a iluminarse. Gracias a vosotros hoy he escuchado el canto de la vida, riendo, en su trono, muy alta. Hoy, he comprendido que cuando estoy quebrada, baja, mientras las lágrimas inundan mi pecho, la vida sonríe y es libre. Hoy, he comprendido que mi prisión me libera, porque cuando la vida se debate, rompe y llora, fertiliza la tierra. Nuestras madres caminaban con los ojos abiertos en la oscuridad. Nosotras caminamos con los ojos cerrados en la luz. Me habéis enseñado que, cuando la voluntad se quiebra, permite penetrar con ojos abiertos la oscuridad del alma. Os debo, comprender que adherirse a la armonía da al espíritu resolución, lo eleva en un soplo que no puede capturarse ni enjaularse. Hoy, a vuestro lado he aprendido que, aunque el día nos enseñe el arte de contar codiciosamente lo que podemos recibir, es la noche la que nos regala los tesoros dela vida. Porque sois preciosos, siempre os quise, os sigo queriendo, siempre os querré. Estela Monné |
![]()
![]()
![]()