PARROQUIA SANTA MARÍA LA REAL DE LA CORTE

 

 

PARROQUIA SANTA MARÍA LA REAL DE LA CORTE

OVIEDO

EL BAPTISTERIO DE LA CORTE Y SU PILA HISTÓRICO-ARTÍSTICA

El templo de Santa María la Real de la Corte de Oviedo, denominado con más riguroso sentido histórico de "San Vicente", "cuya historia es la historia de la propia ciudad", ofrece hoy a consideración unos datos que sin duda facilitan la investigación de nuestro pasado. Y lo hace esta vez al colocar en su baptisterio y dedicar al uso sacramental del bautismo una histórica pila por recomendación de personas de autoridad histórico-artística entre las que destacamos a D. Agustín Hevia Ballina. La reposición de esta joya escultórica excepcional se terminó el día 29 de Marzo de 1999, Domingo de Ramos, previa limpieza de la misma, respetando al máximo su integridad y antigüedad. Se llevó a cabo con la aprobación de la Comisión Diocesana del Patrimonio Cultural y ateniéndose a las directrices de la misma. Contó asimismo con el asesoramiento y colaboración del Delegado Diocesano de Liturgia D. José Luis González Vázquez.

Dicha pila es fruto de un hallazgo que tuvo lugar en el año 1968 en la actual sacristía , en un hueco en forma de hornacina, junto con otra pila bautismal de formato convencional, colocada dentro de ésta, ambas en aceptable estado de conservación.

Aparte del respeto de este vestigio por su belleza y antigüedad, a mi modo de entender, merece singular veneración por ser nuevo testimonio, junto con otros, entre los que destaco los templos prerrománicos, de la multisecular existencia de nuestra fe asturiana.

Laurentino, cura párroco

 

Datos sobre el Hallazgo

(Tomados del boletín del Instituto de Estudios Asturianos. Separata 71 de 1970 y cuyo autor es Ramón Iglesias)

"Se trata de una pila rectangular de lustroso mármol, paredes muy robustas, con los bordes decorados en un fino biselado de dibujo floral estilizado, siendo la pared lisa. La colocación de estas dos pilas, haciendo coincidir los orificios de desagüe de ambas hacia una sencilla canalización exterior, parecen indicar sobradamente que se usaron "in situ", en su última época, en forma combinada.

La pila rectangular, sin duda la de más interés, parece ofrecer claras garantías de tratarse de una auténtica pila bautismal llamada de baño o inmersión, uso que estuvo en práctica hasta el siglo XII. El signo externo esencial del bautismo consistía en los primeros siglos y hasta el siglo XIII preferentemente en la inmersión en el agua e invocación simultánea de las tres Personas Divinas. La "aplicación" de agua puede ser por inmersión, o por infusión o aspersión. Desde un principio el Bautismo se administró, como decimos, por inmersión por lo general (Act. 8,38). Santo Tomás de Aquino llega a decir que es más seguro y expresivo bautizar por inmersión. Y sólo por falta de agua suficiente, o de enfermedad del bautizado han de usarse los otros ritos. "Es cierto, dice, que la inmersión representa más claramente la sepultura de Cristo, siendo, por tanto, la forma más laudable y común de bautizar". Lo mismo opina San Buenaventura, entre otros. Tanto el rito griego como el mozárabe conservan hasta nuestros días la inmersión (M. Schmaus, Los Sacramentos, cap. 1°)"

Opinión de Don Emilio Olavarri Goicoechea

Se trata de una pila rectangular de una sola pieza, sin tapa, de mármol lustroso rosado, de 1,00 por 0,63 por 0,55. Es anepígrafa, es decir, no lleva inscripción alguna. También tiene moldura (kyma) en la parte inferior, además de los lados.

La decoración que rodea el contorno de la pila (bordes) se llama técnicamente "kymation lésbico". Este ornato suele figurar en las molduras de los entablamientos clásicos romanos junto con otros adornos, como dentaciones, perlados, dardos y ovas. El "kymation lésbico" se desarrolla a partir de la época augustea y en este caso, por ser de kyrria recta y no transversal, se trata de una obra de los tiempos augusteos. (El emperador Augusto murió el año 14 de nuestra era. Su famoso busto figura en el museo romano de Méridü).

Por consiguiente, por ser construido para no tener tapa, lo que a simple contemplación es fácil deducir, excluye, por un lado, toda posibilidad de que se trate de un sarcófago y, por otro, parece tratarse de una pila romana en que se recogía el agua de una fuente, bien de un jardín o de una calle pública que los romanos llamaban "carda".

Helmunt Schlunk, el gran historiador del arte prerrománico asturiano y director del Instituto Arqueológico Alemán en Madrid, afirma que la pila es " pila bautismal" y la signa en su uso al periodo visigótico (s. VI ó VII) y, según él, fue decorada con ornamentación del siglo IV.

¿Donde está el lugar de origen de la pila? ¿Mérida, Itálica...? Es muy probable que estuviera en uso en el lugar en que se la encontró, pero por haber sido esculpida en un bloque de mármol portugués según expertos, nos hace pensar en Mérida, la famosa "ciudad emeritense" como lugar de origen.

Tal vez llegó a Oviedo en la época de los reyes asturianos junto con otras obras escultóricas, como por ejemplo, la lauda del sepulcro de Alfonso II en el panteón de los reyes de la catedral. Dicha lauda es también romana y reutilizada en época bizantina ( S. IV ó V). Se la llama "lauda sepulcral de Itacio". También fueron importados a Asturias, en la época monárquica, el capitel romano de San Nicolás de Avilés, la columna visigótica de San Miguel de Lillo y los canceles visigóticos de Santa Cristina de Lena.

Por todo lo expuesto, para el eminente descubridor y arqueólogo D. Emilio Olavarri, la pila es romana y fue construida en el siglo primero después de Cristo.

 

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 A.M.G.D.