PARROQUIA SANTA MARÍA LA REAL DE LA CORTE
OVIEDO
PLAN PASTORAL
Los Consejos Pastorales Parroquiales han nacido como consecuencia de las directrices del Concilio Vaticano II. El Concilio ha resaltado la concepción de la Iglesia como Pueblo
de Dios cuya vocación y misión es evangelizar. En esta misión tienen parte y responsabilidad iodos los bautizados, sacerdotes con el sacerdocio real. Para que los seglares participaran activamente en la misión de la Iglesia había que buscar y establecer cauces adecuados. Uno de estos cauces es el Consejo Pastoral.
A esta concepción de la Iglesia y al reconocimiento de la responsabilidad de los seglares, que no solamente «pertenecen» a la Iglesia, sino que «SON» Iglesia, hay que añadir una circunstancia histórica que hizo ver a los padres conciliares la conveniencia de estos consejos.
En la última mitad del s. XX los cambios sociales, culturales, económicos se han precipitado aceleradamente. El propio Concilio lo dice expresamente. Los seglares están inmersos en la vida y en los asuntos temporales. Con su aportación y participación la Iglesia podrá acertar mejor en las respuestas evangelizadoras.
El Consejo Pastoral Parroquial es un organismo en el que se encuentran representantes de toda la comunidad parroquial: sacerdotes, religiosos y seglares. Su tarea consiste en promover, orientar y coordinar la acción pastoral de la parroquia, entendida como comunidad evangelizadora. Destacando algunas características de este Consejo, podemos decir que es un organismo de comunión para impulsar la evangelización en cada parroquia concreta y que se preocupe de animar la acción pastoral analizando la realidad y sugiriendo respuestas evangelizadoras. En definitiva, debe ser un organismo vivo y creativo.
El Plan Pastoral Diocesano debe ser tenido en cuenta como marco y orientación de los Consejos. Estudiando y reflexionando sobre los objetivos y acciones que propone el plan, el Consejo podrá elegir y aplicar alguna de esas acciones a la realidad concreta de la parroquia. El Plan Pastoral Diocesano es un elemento de unidad evangelizadora de la Diócesis elaborado y propuesto por el Consejo Pastoral Diocesano, cuyos objetivos son los de conseguir comunidades vivas que formen testigos que manifiesten su fe en el mundo para que el Evangelio sea sal que transforme la realidad.
Este es el objetivo general del plan pastoral diocesano vigente en la actualidad: «Las comunidades de la Iglesia en Asturias anuncian y celebran a Jesucristo como Salvador son signos de esperanza y solidaridad».
El trabajo del Consejo para que sea eficaz requiere cierto rigor. Debe confeccionar cada año un programa que debe responder a estas cinco cuestiones: 1a ¿Qué vamos a hacer?; 2.a Quién lo va hacer?; 3.a ¿Cómo lo vamos a hacer?; 4.a ¿Con qué medios?; y, por último, den qué tiempo? Esta forma de programar permite al Consejo hacer un seguimiento, evaluar lo hecho y ver las dificultades, para superarlas.
Una cierta unidad de acción, de criterios, de línea pastoral es necesaria. Un Consejo Pastoral Arciprestal que reflexionara y analizara la vida de la ciudad, sería muy interesante y presentaría un gran servicio. La vida actual tiene unas peculiaridades que propician una coordinación de esfuerzos y proyectos. Urgen unas acciones pastorales que cada parroquia por sí misma no podría desarrollar: la formación de seglares, la atención a familias con problemas, el compromiso en la vida pública, la pastoral juvenil, las nuevas pobrezas, la presencia en los medios de comunicación...
Tenemos diversos retos personales y, por supuesto, conviene reflexionar sobre cómo llevar a cabo la Nueva Evangelización. Debemos ser conscientes de que ésta es fruto, ante todo, de la Gracia de Dios, sin dar excesiva confianza a los métodos o sistemas y sin forzar marchas ni sobrecargar unas posibilidades de por sí limitadas. En este sentido, la atención y cuidado de los agentes, tanto sacerdotes como seglares deberán ser objeto de las mayores atenciones.


de Dios cuya vocación y misión es evangelizar. En esta misión tienen parte y responsabilidad iodos los bautizados, sacerdotes con el sacerdocio real. Para que los seglares participaran activamente en la misión de la Iglesia había que buscar y establecer cauces adecuados. Uno de estos cauces es el Consejo Pastoral. 