ARPU
ADORACIÓN REAL PERPETUA Y UNIVERSAL AL SANTÍSIMO SACRAMENTO
DÑA. JUANA CAROU RODRÍGUEZ
(FUNDADORA DE A.R.P.U.)
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A los 7 años recibió la 1ª Comunión con motivo de una Misión predicada en Huelva. A los 18 años entabla relaciones de noviazgo con el que sería su esposo, D. José de la Torre. Matrimonio celebrado el 15 de agosto de 1895 en la parroquia mayor de S. Pedro Apóstol de Huelva. Nacimiento de sus hijos. A los 2 años del matrimonio nace una hija, a quien pusieron el nombre de Manuela. Fallecida a los 3 meses. 12 años más tarde nace su hijo Rodrigo. El 10 de agosto de 1915 muere su marido, del que siempre guardó grato recuerdo por sus cualidades, por el cariño y respeto con que siempre la trató, y por la libertad que le permitía para las obras de apostolado y de devoción. Llevada por la pobreza, se encamina hacia Sevilla con su madre y su hijo en busca de colocación, tanto para el mantenimiento como para finalizar su carrera de magisterio, que ya había comenzado en la vida de su marido. Su penuria era tal que llegó a verse obligada a empeñar casi todos sus muebles. En Sevilla rehúsa la colación en un internado de señoritas por exigírsele su permanencia en él de noche, teniendo que separarse de su madre y de su hijo. Vuelve a Huelva en donde entra como auxiliar particular en una escuela municipal con 20 pts. mensuales de sueldo. En junio de 1916 termina en Sevilla su carrera de maestra. En 1918 se presenta a oposiciones provinciales en Huelva obteniendo el nº 16 y se coloca como maestra interina en Cortegana, en donde vive con su madre y su hijo. Luego pasa con el mismo empleo a Cartaya. Es nombrada más tarde maestra interina de una escuela graduada de Huelva, en donde permaneció hasta 1923. En 1923 recibió el nombramiento en propiedad de la escuela de S. Bartolomé de la Torre, cuyo cargo desempeñó hasta su muerte. Compuso muchas poesías. La primera la realizó a los 15 años. Su vida espiritual era muy cuidada y esmerada. Siempre tuvo director espiritual y era muy devota de la Stma. Trinidad, rezando casi diariamente el trisagio, y muchas veces con especial consuelo y dulzura el “Veni creator”. Era muy devota también de la Stma. Virgen y también el glorioso patriarca S. José. Tenía una especial predilección por la santa cruz y por el espíritu del sacrificio. Ella se apoda a si misma con el título de “la mandaderilla” y el pueblo la llama “la santa”. Destaca entre sus directores espirituales el P. Serna. Por traslado de éste Juana entra a ser dirigida por el Beato D. Manuel González, que sería su director espiritual hasta ser promovido Obispo de Málaga. Eligió después como director al P. Enrique. Siendo muy joven, y aún antes de la fundación de las Marías de los sagrarios por parte de D. Manuel González, organizó Dña. Juana unos coros de adoración al Santísimo Sacramento desde los hogares, cuyas listas entregaría más tarde a D. Manuel González, llegando a ser primera María de los sagrarios y colaborando en varias obras de apostolado confiadas por D. Manuel a las Marías.Había llegado a tener siete coros, uno para cada día de la semana, y el primer coro tenía 24 personas. El día 24 de julio de 1926 hicieron consagración de la obra de la adoración Dña Juana y D. José Lles en el Cerro de los Angeles en Madrid. Dña Juana falleció en Huelva a los 58 años de edad, ya proxima a cumplir los 59. Murió después de haberse santiguado y pronunciando las palabras del cantares: “ya voy Jesús mío, Esposo mío, ya voy” . Era la tarde de Reyes, el día 5 de Enero de 1932. Espiró como una candela con los ojos clavados hacia el sagrario de la parroquia de San Pedro. El Señor le había inspirado (manifestado): “quiero que me den culto en el Santísimo Sacramento”. Sobre hechos tal vez sobrenaturales de la vida de Dña Juana debemos ser muy prudentes. Toda prudencia es poca. Ella escribió algunos por pura obediencia del Beato Padre Rubio y del asesor de la Nunciatura Apostólica. D. José Lles manifiesta que el Beato Padre Rubio fue enterrado llevando en el pecho alguno de estos escritos de Dña Juana. |
A.M.G.D.


Nació en Huelva, calle de S. Francisco, en la casa nº 6, el día 24 de agosto de 1874. Era hija de D. Rodrigo Carou y de Dña. Ana Rodríguez. Su madre era natural de Huelva, lo mismo que sus abuelos maternos. Su padre era carpintero y su madre una de las mejores modistas de Huelva. Se trata de una familia muy cristiana y de preocupación religiosa para sus hijos.