PARROQUIA SANTA MARÍA LA REAL DE LA CORTE

 

ARPU

ADORACIÓN REAL PERPETUA Y UNIVERSAL AL SANTÍSIMO SACRAMENTO

POESÍAS Y ORACIONES

por Laurentino Gómez Montes

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

PARA DAR HAY QUE ESTAR RICOS

(Dedicado a tantes “muyerines” nuestres

ejemplares y no riques precisamente )

Para dar, hay que estar rico
Señor, pero no en dinero,
que éste blinda el corazón
igual que un risco impertérrito.

    Para dar, hay que estar rico,
en fuego de amor eterno,
como la viuda famosa
de Sarepta y tantas que conocemos.

   Dar lo poco que se tiene,
para una vida en discreto,
es darse más bien que dar,
arriesgarse a todo riesgo.

   Darse, como lo hizo la viuda,
que hoy nos narra  el Evangelio,
quien entrego, humilde, en limosna,
su cuantía y su sustento.

   De poquedades y entregas,
el Reino de Dios va lleno;
de pequeñas-grandes cosas,
debe estar repleto el cielo.

   Ya es hora que me entregue,
debo ya darme de lleno;
quiero entregarte, Señor,
lo poco que valgo y tengo.

Amen.

REINAR CON CRISTO

Las ansias de tener más,

los esfuerzos de ambición,

vivir para calcular,

las ganas de destacar,

los abusos de opresión,

no son el Reino de Cristo.

Máscaras de aparentar,

La ficción y el figurar,

las mentiras y el no ser,

presunción y falsedad,

las trampas y la doblez,

no son el Reino de Cristo.

Los reyes de la baraja:

el de copas del placer,

espadas de imposición,

los bastos de la opresión,

los oros de la ambición,

no son el Reino de Cristo

El servicio y el perdón,

ser levadura y ser sal,

ser entrega por la paz,

la lucha por la justicia,

entregarse por amor,

eso sí es reinar con Cristo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

YO CANTO A LA MADRE IGLESIA

La Iglesia fue la matriz

donde yo me bauticé,

donde comencé mis pasos,

en donde fui tan feliz

y donde yo me crié.

En ella, pueblo de Dios,

tengo yo el amor de tantos...,

tengo amigos y parientes

tengo a María la Virgen

y también tengo a los Santos.

Santa Iglesia, Madre Santa,

cuántas fatigas y tragos

me ayudaste a soportar,

en todo tiempo y lugar

con tus sacramentos santos.

Cuántas veces me animaste

con tu ejemplo y tu Palabra,

con tu pan de Eucaristía

con tanta lluvia de gracias,

en momentos tan aciagos.

Santa iglesia, cuerpo santo,

que perpetúas del Señor

sus obras y sus milagros

sin cesar de perdonar

y absolver de los pecados...

Por ti yo daría mi vida

de imperfección y pecado,

por  ti yo quiero morir

amando, ser fiel hasta el fin,

aunque no me sienta amado.

PARA EL DIA DE LA IGLESIA DIOCESANA

No valgo, no tengo, no puedo...

suenan a no tengo ganas,

Señor, ¡que falsa modestia

nos sacamos de la manga!.

Ni valgo, ni tengo, ni puedo,

es el vicio de la saña

de los que no dan ni golpe,

de aquellos que no hacen nada.

De quienes, vagos, prefieren

que les saquen las castañas,

igual les da la parroquia,

que la Iglesia diocesana.

Acusan un mal de fondo,

que siempre consigo arrastran,

viven a costa de otros,

no aman ni a Dios ni a las almas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

“¡DUC IN ALTUM!”, ¡BOGA MAR ADENTRO!

Proa a la mar, marinero,

no te canses de remar

por este mar proceloso,

que echar las redes con Cristo,

es algo maravilloso

y difícil de explicar.

Boga, boga, “duc in altum”,

no te quedes en la orilla

que en esta clase de pesca

la emoción es asombrosa,

la redada incomparable,

si uno se arriesga y se moja.

Marineros, a la mar,

nos dice el Patrón de pesca,

no os deis por derrotados,

es cuestión de echar el copo,

es preciso faenar

de nuevo y a la derecha 

En el piélago bravío

y en aguas huracanadas,

no temáis si estáis conmigo,

no penséis que estoy dormido,

que el que manda es mi Vicario

y la barca mi navío.

FELICITACION A LA SANTINA DE COVADONGA

Dichosa tu que creíste

y fuiste punto focal

para que todo mortal

abandone su despiste.

Dichosa tú que esperaste

y eres dechado de amor,

aliento en nuestro dolor

y espejo donde mirarse.

Dichosa tu que llevaste

consuelo a la humanidad

apoyo sin condición

en fidelidad constante.

Dichosa que fomentaste

lo noble del pueblo Astur,

y en sus tinieblas y luz

bendijiste y alegraste.

Dichosa tu que guiaste

a nuestros nobles paisanos

y en sus pruebas y en las luchas

siempre los acompañaste.

Dichosa tú que lloraste

dichosa tú que sufriste,

dichosa seas por siempre

pues tu mano nos asiste

A JESUCRISTO EN SU ANIVERSARIO

Yo no se llevar la cruz,

yo no valgo, me da miedo;

he de llevarla en volandas,

y ni arrastrándola puedo;

pienso que mi cruz no es grande

y no le encuentro asidero.

En cruces crucificado

vengo ya desde pequeño,

aunque son cruces livianas,

las detesto y las ladeo.

Unas veces pienso en Dimas

aunque en un Gestas me quedo.

Hoy,  en tu bimilenario

sirva de reparación

y de mi mejor obsequio,

toda la humilde lección

que enseña el tramo pequeño,

testigo del ¡ay! de Cristo

y de ofrenda al Padre Eterno.

Quiero encargarte una cruz

a ti  Señor, Carpintero

en el equilibrio humano

que marcan los Mandamientos:

quiero una cruz a medida

de mástil mirando al cielo,

su travesaño en abrazo

hacia aquellos que yo adoro

y  hacia quienes menos quiero.

Quiero la cruz que tu quieras

o abrazarme a la que tengo.

Hazme una cruz adecuada

o cárgame con la tuya,

Jesús, dulce Carpintero.


por Laurentino Gómez Montes

 

 

 

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